martes, 23 de abril de 2019

Los Asquerosos de Santiago Lorenzo

Sinopsis: la historia de Manuel, que impremeditadamente hiere con un destornillador a un policía que le quería pegar, y ante el futuro desastroso que imagina huye y se esconde en una aldea abandonada, donde su cuerpo sobrevive gracias a las entregas de un supermercado que le gestiona su tío, y su alma a través de los libros de la colección Austral que encuentra abandonados en la casa…

Opinión Personal: Santiago Lorenzo es un escritor muy a tener en cuenta a día de hoy por los planteamientos de sus novelas que son bastante creativos y fuera de lo común. Toda su obra tiene ese punto de originalidad que tanto se echa hoy en día en falta en nuestras letras. Recuerdo una novela suya sobre un miembro del Grapo que le tocaba la primitiva pero no podía cobrarla porque no podía facilitar su DNI.
En esta ocasión el protagonista es Manuel que vive en un micropiso de Madrid, con una vida social inexsistente, un trabajo mal pagado... una vida gris de una hormiga de ciudad que no existe para nadie. De forma escueta, austera diría yo, narra la vida en las grandes ciudades, lo que hay que hacer para sobrevivir y la vida gris de miles y miles de seres humanos cuyo único objetivo es llegar a fin de mes.
Pero Manuel hiere a un policia y se escapa a un pueblo abandonado. Excusa perfecta para que Santiago Lorenzo nos hable de la España desocupada porque es un tema que el como escritor y persona, conoce muy bien puesto que vive en la España rural así que esta novela tiene algo de autobiográfico.
Manuel vive en una aldea abandona de España. Su tío es su único vínculo con la sociedad. Recibe una llamada diaria para planificar la semana. Su tío le realiza una compra semanal en el Lidl que dejan en la puerta de su nueva vivienda desocupada.
Es una alabanza a la vida rural, a la detención del tiempo y como las cosas que nos obsesionan en la vida de las grandes ciudades: redes sociales, wifi, conexión, relaciones sociales.... en la vida rural carecen de importancia. Es una vuelta al estado primitivo de las cosas y como el ser humano es capaz de adaptarse a todo.
Manuel es feliz en su nueva vida, cambia de obsesiones, antes le obsesionaba su soledad, ahora la disfruta al máximo y su preocupación es plantar y cortar leña.  Santiago Lorenzo le da al personaje de Manuel un aire quijotesco, esta claro que hay ciertos guiños al noble hidalgo de la Mancha en esta aventura, sobre todo cuando Manuel sale de su pueblo, recuerda mucho a las aventuras o mejor dicho desventuras quijotescas del noble hidalgo manchego.
El final de la novela, la verdad es que me lo esperaba, tiene cierto sentido del humor berlanguiano y es que se nota que Santiago Lorenzo es un guionista de cine aparte de escritor, si... el final tiene ese aroma de Berlanga de películas como la escopeta nacional y es un humor inteligente, rural y muy nuestro que está bastante logrado.
No es una novela que se lea de un tirón las cosas como son. Se trata de una novela con muy poco diálogo y sin acción, pues Manuel vive solo en el pueblo sin recuerdos del pasado, sin grandes planes de futuro y sin relaciones personales que lo desestabilizen, no sucede nada en esta novela. Poco diálogo y capítulos enteros dedicados a prender fuego, otro a la compra semanal del Lidl, otro a plantar unas calabazas, así hasta practicamente el final de la novela que como dije es muy berlanguiano.
Me gustan los constantes guiños y homenajes al cine y a las letras que hace Santiago Lorenzo en esta novela como me gusta el humor fino del que hace gala. Ni es un Thriller ni tampoco la considero una novela humorística porque detrás de esta novela lo que se esconde es una denuncia. La denuncia por la España vaciada, el rural se muere día a día y el gobierno no hace nada, esa es la denuncia y también es un canto hacia el rural y su vida tranquila en la que el ser humano puede llegar a la conclusión de que realmente no le hace falta mucho para vivir. Es una novela que invita a la reflexión y el debate y merece la pena.

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