lunes, 30 de mayo de 2016

La bahía de los contrabandistas

1961 Inglaterra. Piratas. 82 minutos. Director: Jhon Gilling. Guión: Jhon Gilling. música: Harold Geller. productora: John Gilling Enterprises / Mijo Films. fotografia: Harry Waxman. Reparto: Peter Cushing, John Fraser, Bernard Lee, Michele Mercier, June Thorburn, William Franklyn, Liz Fraser, Miles Malleson, George Coulouris, Katherine Kath, Juma, Chirstopher Carlos.
Sinopsis:
En la Inglaterra del siglo XVIII, los fuertes impuestos exigidos por los terratenientes obligaron a los pescadores honestos a hacer contrabando. Siguiendo la tradición de sus ancestros franceses, estos pescadores lucharon por sobrevivir y no hicieron daño a nadie. Pero hubo otros que iban a la mar para atraer a los barcos a sus dominios, matar a los supervivientes y robar su carga...


 Esta historia tiene lugar en 1789, en la costa de Cornwall, lugar habitual de los contrabandistas. A principios de la década de 1960 hubo un cierto renacer del cine de piratas y, como consecuencia, de las películas de aventuras marinas protagonizadas por contrabandistas varios. Esta inocente y simple cinta de acción es un claro ejemplo del género. Está protagonizada por el británico Peter Cushing (''Hamlet'', ''La Guerra de las Galaxias''), quien un año después encarnaría el rol principal de una cinta bastante similar, ''Capitán Clegg''. Le acompaña un Bernard Lee al que aún le faltaba unos cuantos meses para realizar su papel más emblemático el de M en la exitosa saga de James Bond. La bahía de los contrabandistas es una película de aventuras más aburrida que un discurso de Rajoy, en el caso de que ese cretino fuera capaz de hilvanar más de tres palabras seguidas. En las inhóspitas costas de Cornualles, un pueblo sobrebive honradamente a base de saquear los restos de los naufragios, pero un grupo particularmente malvado va más lejos y provoca naufragios a propósito. Y eso porque el cabecilla, Black John, chantajea a la autoridad local porque conoce un secreto espantoso de éste (total, tuvo un desliz, pobre hombre). El hijo bastardo del magistrado, con la ayuda de una hermosa morena y un salteador de caminos en el más puro estilo Dick Turpin (aunque sin antifaz), acabará con los malos, cuando la paciencia del espectador ya se está agotando.

El reparto es curiosito. Tres intérpertes dieron un salto cualitativo poco después. Bernard Lee (Black John) compone un personaje de lo más repulsivo y seboso. Al año siguiente sería el "M" de la saga Bond. Peter Cushing, que no se toma muy en serio la película y pone cara de circunstancias en todo momento, era ya un estajanovista de Hammer cuando rodó esto, y en los 60 se apalancó todavía más. Y Michèle Mercier (lo siento, caballeros, tapada hasta el cuello), encarnaría por primera vez, tres años después, a la deliciosa Angélica, de cuya serie no se vio ni una entrega en este desdichado país. John Fraser, un galán desaprovechado al estilo Peter O'Toole, pero con menos calidad actoral y sin un Lawrence de Arabia que le encumbrara, fue el rey Alfonso en El Cid ese mismo año, y después se precipitó en los abismos de la mediocridad y el olvido.

Pero lo que más me molesta de la película es la incompetencia con la que está rodada. La fotografía es nefasta, por el empeño de rodar con noche americana las escenas nocturnas, lo cual es bastante irritante. Gilling nunca fue gran cosa, aunque se emperró en ello, pero aquí demuestra escaso talento para el arte cinematográfico. Una pena, porque en manos más capaces la película habría podido ser, al menos, más entretenida.
https://www.youtube.com/watch?v=gIEU5XsSQxY
película completa en español

No hay comentarios:

Publicar un comentario