martes, 22 de julio de 2014

Eugenesia

La etimología del término eugenesia hace referencia al “buen nacimiento”. Se trata de la  disciplina que busca aplicar las leyes biológicas de la herencia para perfeccionar la especie humana. La eugenesia supone una intervención en los rasgos hereditarios para ayudar al nacimiento de personas más sanas y con mayor inteligencia.

Los defensores de la eugenesia aseguran que esta práctica alivia el sufrimiento (al evitar que nazcan personas con malformaciones o graves enfermedades, por ejemplo) y permite que la sociedad  ahorre recursos. Sus detractores, en cambio, consideran que la eugenesia es contraria a la ética y creen que la manipulación de estas leyes biológicas es inmoral.
La selección artificial, el diagnóstico prenatal, la ingeniería genética y el control de natalidad son mecanismos propios de la eugenesia. A lo largo de la historia, esta práctica ha sido utilizada como justificativo para practicar la discriminación, obligar la esterilización de grupos sociales y hasta exterminar a las razas o etnias consideradas como inferiores.

La eugenesia supo gozar de prestigio social y fue apoyada por personalidades como  Churchill y graham bell  Sin embargo, a partir de su vinculación con las políticas raciales impulsadas por el régimen nazi en Alemania, esta disciplina comenzó a ser condenada.

Los nazis incluyeron en su retórica el concepto de “vida indigna de ser vivida” para impulsar la eugenesia en los grupos sociales que consideraban “desviados” (discapacitados físicos y mentales, homosexuales) y “conflictivos” (judíos, gitanos, comunistas). El argumento llevó a que los científicos alemanes realizaran experimentos genéticos con los seres humanos.

Sin embargo, no fueron los alemanes los únicos en apoyar la eugenesia, en países como Suecia y Estados Unidos, también se realizaron programas de eugenesia que tenían por objetivo de proponer un pueblo uniforme, de rasgos definidos y “pura sangre”. Para este efecto se realizaron programas de esterilización para asegurarse la reproducción de aquellos individuos que contaran con la dotación física e intelectual esperada. Muchas víctimas sufrieron estas medidas, en su mayoría eran  alcohólicos , epilépticos, ciegos o sordos o mujeres consideradas promiscuas o criminales. Los etiquetaban como débiles mentales y aseguraban que era la mejor forma de asegurar el porvenir de las sociedades. Además proponían que la esterilización era la mejor solución a la pobreza. 
 
En Estados Unidos hubo un caso que conmovió a todo el pueblo. En 1924 Carrie Buck, una huérfana que vivía en una casa de adopción, fue violada por el sobrino de sus padres adoptivos; al poco tiempo supo que estaba embarazada. Tenía 17 años y era una chica como cualquier otra; sus padres adoptivos la ingresaron en un hospital para epilépticos y enfermos mentales para evitar que su situación mansillara el apellido de la familia. Carrie fue condenada a la esterilización ; pero no cedió fácilmente. Recurrió a la Corte Suprema de Justicia en el que se enfrentó al entonces director de ese hospital. Perdió y en 1927 fue estirilizada. Uno de los argumentos del jurado fue “Tres generaciones de imbéciles son suficientes” (intentaban expresar que el gen Buck era deficiente).
Ésta es solamente una de las miles de historias que existen en torno a la eugenesia. Se sabe que la principal razón que llevó a los gobiernos a apostar por este tipo de programas fue el racismo, sexismo y xenofobia ; es decir, la consideración de la superioridad de una raza sobre otra. Basta con recurrir a las estadísticas para comprobarlo.
En Escandinavia se esterilizaron a unas 63.000 personas entre los años 1934 y 1975; de las cuales el 90% eran mujeres a las que se consideraba “ineptas” para reproducirse. Del mismo modo en Estados Unidos las personas esterilizadas a la fuerza entre los años 1907 y 1960 eran en su mayoría afroamericanas, por lo que se puede leer claramente que la ejecución de estos programas se debió ligada a cuestiones racistas

Eugenismo en España:
Las ideas eugenésicas llegaron a España, como al resto del mundo desarrollado, a través de intelectuales y profesionales de la medicina o la psiquiatría que estaban al tanto de las corrientes más modernas e innovadoras en sus campos. Más difícil fue que tomase fuerza un eugenismo  político que se tradujese en acciones efectivas. Como en todo el ámbito latino, junto a la eugenesia basada en Darwin, convencida de la base genética de los caracteres y las conductas, en España hubo también una eugenesia basada en Lamark, convencida de que el “cultivo”, la educación y las condiciones que rodean a las personas también son capaces de mejorar sus características naturales. El caso más notable de este segundo eugenismo es el del anárquimos ibérico, con su reivindicación de la sexualidad libre, la maternidad consciente y el control de la natalidad.
La Eugenics Education Society organizó en Londres, durante el verano de 1912, el Primer Congreso Internacional de Eugenesia, culminando así su labor de creación de un amplio movimiento internacional (cerca de 750 participantes). Al congreso asistió, como representante español, Ignacio Valentí y Vivó, catedrático de Medicina Legal y Toxicología de la Universidad de Barcelona. Su comunicación, presentada en la sección de eugenesia y medicina, se titulaba “The History of a Healthy, Sane Family Showing Longevity, in Catalonia”.
También durante 1912 aparece en las listas de socios de la “Eugenics” otro médico catalán, Nicolás Amador (Amador publicó, por lo menos, dos importantes trabajos sobre eugenesia: “Eugénica”, en la revista Gaceta Médica Catalana, y “La eugenesia y sus relaciones con la sociología y la economía política”, en la revista Estudio de Barcelona) [Alvarez-Peláez 1985, pg. 624).
No obstante, el congreso sólo fue reseñado por dos periódicos españoles, “El Defensor de Granada”, de corte liberal, y la “Gaceta del Norte”, periódico conservador de Bilbao, que criticó abiertamente las ideas eugenésicas.

Con la publicación, el 9 de enero de 1937, en el Diari Oficial de la Generalitat del decreto de 25 de diciembre anterior, firmado por el conseller en cap (primer ministro), Josep Tarradellas, y por los consellers de Sanidad y Asistencia Social y de Justicia, Pere Herrera, de la CNT, y Rafael Vidiella, de UGT, Cataluña se ponía a la vanguardia europea en la legislación sobre el aborto.En 1916 había sido la República Federal de Suiza la que, tras un duro debate, había introducido por primera vez en Europa una legislación sobre el aborto. Le había seguido Checoslovaquia, en 1925, admitiendo el aborto no sólo por motivos terapéuticos sino también con fines restrictivos de maternidad. Al año siguiente, fue la Unión Soviética la que aceptó el aborto, y tres años más tarde, en 1929, el Japón imperial.
El decreto catalán de 1936 representó un progreso importante sobre las legislaciones anteriores, al tener en cuenta, para legalizar la interrupción artificial del embarazo, causas terapéuticas (enfermedad física o mental de la madre que contraindicase el parto), motivaciones eugenésicas (taras que pudiesen transmitirse), factores neomalthusianos (deseo consciente de limitación voluntaria de la natalidad) y razones sentimentales o éticas (maternidad no deseada por la madre por causas de orden amoroso o sentimental).

Cuando upa mujer solicitaba la intervención, se le abría una ficha médica, psicológica, eugenésica y social, y era sometida a un reconocimiento para tener garantías razonables de que resistiría la intervención a que debía ser sometida. Sólo tras estos trámites, se procedía a interrumpir un embarazo. El decreto castigaba criminalmente a quienes en el futuro realizasen privadamente prácticas abortivas.Una orden del conseller de Sanidad y Asistencia Social de primero de marzo de 1937 (publicado en el Diari Oficial de la Generalitat el día 5), estableció algunas precisiones al decreto anterior. Entre las más importantes hay que señalar la obligatoriedad de los médicos toco-ginecólogos de los hospitalarios autorizados a practicar las referidas prácticas abortivas, y aquellas que se referían al funcionamiento administrativo de las exploraciones e intervenciones clínicas. Todo ello denota la extraordinaria seriedad y rigor con que la Generalitat pretendía llevar a cabo las interrupciones artificiales del embarazo.
gregorio marañon

En la ciudad de Barcelona, éstas se autorizaron en la Casa de la Maternidad, en el Hospital General de Cataluña (nombre dado al hospital de Sant Pau), en el Hospital Clínico y en el hospital Cardenal. Fuera de la capital, sólo podían practicarse abortos en Lérida, Puig Alt de Ter (nombre que se le dio en 1937 a Sant Joan de les Abadesses), Badalona, Berga, Granollers, Reus, Igualada, Olot, Vic, Gerona y Vilafranca.
La primera interrupción científica, como gustaban de llamarla quienes fueron los promotores de la reforma, se llevó a cabo a una joven casada de 25 años en el hospital Cardenal de Barcelona. A su escaso nivel cultural, la joven añadía un historial médico familiar verdaderamente espantoso: padre sifilítico y canceroso, madre fallecida de una afección cardíaca, dos hermanos muertos de pulmonía y una hermana escrofulosa (mezcla de enfermedad cutánea y tuberculosa). Tenía ya dos hijos, que habían heredado la sífilis y que eran además, subnormales. Su marido se hallaba luchando en el frente de Madrid.
Así pues, la reforma a la que aludimos tenía un claro carácter eugenésico (intento científico de controlar la calidad racial de las generaciones futuras), concepción médico-social muy en auge durante aquellos años en Estados Unidos, donde eran frecuentes las estirilizaciones a los enfermos mentales. Trataba además de evitar el "curanderismo asesino" y de "dotar al proletariado de un medio científico eficaz para controlar su natalidad, sin temor a los peligros que ello pudiese reportarle". Son expresiones del mencionado doctor Martí.
 La pérdida de la guerra por parte de la República y el triunfo del fascismo arruinaron durante muchos años unas esperanzas que ahora empiezan tímidamente a renacer.
 La historia de Hildegart Rodríguez solo tiene sentido desde la óptica de su madre, que la concibió, literalmente, como un experimento. De familia acaudalada, Aurora Rodríguez nunca recibió una educación formal, pero a base de lecturas marxistas, textos de Nietzsche y las entonces novedosas teorías eugenésicas que pretendían la creación de una raza superior (y que ya estaban gestando en Alemania lo que todos conocemos), se formó una línea de pensamiento propia, errática y alucinada, entre lo científico, lo socialista y lo mesiánico, según la cual se propuso dar vida al primer ejemplar humano de una nueva era. A los 35 años, cuando muere su padre y hereda toda su fortuna, selecciona según ciertos criterios a un hombre que la deje embarazada de forma "pura" (para ella, "sin placer y sin amor") y se traslada a Madrid, donde da a luz a su hija el 9 de diciembre de 1914.
https://www.youtube.com/watch?v=IoE707d-hvU
documental en español.

Aislada y sometida a una dictadura pedagógica y una vigilancia obsesiva de su comportamiento hasta en el más mínimo detalle , Hildegart pasó su infancia siguiendo el plan paranoico de su madre para convertirla en la primera mujer de una nueva raza de seres humanos sabios, perfectos y libres de prejuicios y ataduras, que alumbrarían un futuro de paz social y prosperidad. Obligada a estudiar cada minuto del día, de todos los días, Hildegart se fue convirtiendo en una niña prodigio que a los 3 años hablaba, leía y escribía, y a los 8 lo hacía también a la perfección en inglés, francés y alemán; antes de cumplir los 13 termina el bachillerato y ya publica y da conferencias, sobre la liberación de la mujer, la libertad sexual y los derechos del proletariado; y siguiendo el plan comienza su carrera política en el PSOE y la UGT y, con una dispensa por la edad, se matricula en la carrera de Derecho que finalizará a los 17 años.
Hildegart rodriguez


Mientras obtiene una segunda licenciatura en Filosofía y Letras (posteriormente iniciará también Medicina), Hildegart, que no puede ejercer la abogacía por ser menor de edad, se convierte en una pionera del reformismo, cofundadora junto al Doctor Gregorio Marañón de la "Liga para la Reforma Sexual Española" en defensa de la emancipación de la mujer, su acceso a la educación y la igualdad de derechos, y una pionera en el estudio científico de la sexualidad, que además de producir su propia obra traduce a grandes sociólogos europeos como Havelock Ellis, de quien recibió su sobrenombre de "La Virgen Roja", pues no dejaba de resultar paradójico que una de las más influyentes pioneras en la revolución sexual, no sólo en España sino en toda Europa, admirada intelectualmente y exponente del espíritu de la II República fuera una joven de apenas 18 años que iba a todas partes acompañada de una madre que públicamente expresaba su repugnancia hacia el sexo y que la impedía todo contacto con el género masculino.


La eugenesia es la teoría de la higiene sexual, una idea de esterilizar o usar medios anticonceptivos a personas cómo las descritas al principio de la entrada, es decir un intento de purificar la raza, crear gente " sana" . Pero no sólo es una teoría que hablé de la concepción del ser humano, sino también de su desarrollo intelectual en la primera fase, y el mejor ejemplo de esto es Hildegart Rodríguez, os aconsejo que conozcais su interesante historia.
Obviamente la Eugenesia, fué siempre muy ligada con teorías racistas, sobre todo con las del nazismo, pero rompo una lanza a favor de la eugenesia. En la época en la que la eugenesia, se puso en alza, la mortalidad infantil era altísima, así que en un primer momento el fin era bueno, aunque a mi nunca me convenció el desarrollo de este movimiento.
Ahora vuelve a estar a debate, porque entre otras cosas, la eugenesia, promovía el aborto.

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