jueves, 11 de abril de 2013

la infancia de Norman Bates

El doctor blowstone asegura que la conversación con tía Clara fué clave para mi conducta posterior. Le dejó que me analice como si de una cobaya yo tratará. Pero puedo decir que averiguar mi pasado no me revolvió ninguna tripa, desde que maté a theo era un chico insensible. En cierto sentido, está conversación me dió cierta lucidez en el aspecto de conocer la inadversión que mi presencia levantaba en Fairvale, al destapar el terrible secreto de esta villa, dejé de tener miedo.
Lo tenía pensando desde hace meses, no soportaba más palizas, humillaciones, castigos y miradas reprobadoras, así que decidí asesinar a Madre y su amante.
Siempre actué de puntillas para no disgustarla y sólo recibía desprecio, desde la aparición de Cassidy, yo suponía una carga, un frenazo a su felicidad yo pondría fin a esta injusticia, decidí envenarlos pero no con pequeñas dósis cómo hicieron con mi padre, sino con un zarpazo mortal de estricnina.
Fué sencillo, ocurrió en verano, con la ola de calor que asolaba fairvale, ellos tenian la costumbre, de tomarse a las tardes una fresca limonada al son del ventilador para combatir el calor. Fué una espera tensa, pasaban los minutos y no sucedía nada, Madre se abanicaba y Cassidy se mofaba de mí, como siempre. Pu´se música para serenar mis nervios, hasta que por fin empezó la serenata de la muerte, un alarido desgarrador surgió de la garganta de Cassidy, sus ojos desórbitados se encontraron con mi reluciente sonrisa, entre terribles espamos, agonizó. En cuanto a la agonía de Madre fué más lenta y dolorosa, mi máscara de indiferencia se hizó añicos y me volvía a sentir un niño indefenso aclucillado esperando temboloros la ira materna " me has envenenado pequeño diablo"..... sus palabras agónicas acabaron por destruir mi frágil ser, fué en ese terrible instante cuando madre sacando fuerzas de flaqueza, me agarró de la mano, arañandomela hasta hacer una profunda herida de la que manaba sangre a borbotones, aún tengo hoy en día la cicatriz. En ese instante murió Madre, pero también murió Norman Bates para siempre y me convertí en el monstruó que soy ahora.
El viejo sheriff no quisó hacer muchas averiguaciones, todos me creían una mosca muerta y si alguién osó a dudar de mi, el padre karras disipó cualquier duda posible, el siempre protegiéndome, aunque por desgracia no puede protegerme de mi mismo.
El velatorio tuvo lugar en casa y una vez que se fueron todos, me quedé aterrorizado contemplando el cadaver de Madre, febrilmente y fuera de mí, alejado de cualquier raciocinio humano, la saqué de su ataús y trabajé arduamente bajo la luz de una vela, sabía disecar pájaros pero un cuerpo humano es otra historia, aún así estoy convencido que hice un gran trabajo. Substituí su cadavcer en el feretro por piedras, igual que años atrás ella había echó con fawcett. En el cementerio de Fairvale, se esconde otro secreto, esta vez, mi secreto.
to be continued amigos.

1 comentario:

  1. Muy bueno, hay que reunirlos y encuadernarlo en piel. BUenisimas las fotos jajaja

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