miércoles, 10 de abril de 2013

la infancia de Norman bates

                           capitulo 15
 




                 Veo por la ventana de mi celda acolchada cómo llueve incesantemente sobre el patio del psiquiátrico, los inquilinos de esta particular institución no tienen el sentido de guarnecerse de la lluvía sino que se quedan embobados mirando al cielo con la boca abierta las manos extendidas, quizás en busca de una explicación que jamás obtendrán.
Así es este lugar, dónde cualquier palabra o gesto carece de sentido, sufro una nueva regresión viendo llover y llamó a mi carcelero, aunque ellos prefieren que les llamé asistente, para que me traiga la bragacora para hablar. Yo prefiero escribirlo en un papel, pero no me está permitido estoy bajo observación permanente, por si mi automutilo o Madre quiere hacer daño al celador, al que por una extraña razón, le tiene ojeriza.
Aqí vienen con la grabadora, sonrisa social, amabilidad, trucos para que pienen que preogreso, aclaró mi voz y hablo.
Yo respiraba odio y exsalaba indiferencia, en ese ambiente mezquino un día lluvioso cómo hoy, ercibí una nota de Sam: " si quieres conocer quién le pone flores a la tumba de tu padre, pásate hoy sobre las 7, en mi casa".
Me gusta este Sam, fué efectivo y fué al grano, en su casa me contó que cada 15 días una mujer acude a dicha tumba, le pague generosamente y me dirigí al cementerio a enfrentarme con mi pasado.
LLovía a mares y no mi importaba mojarme, cómo los locos de este patio, pero yo al contrario que ellos, tenía una razón para estar allí.
No era consciente del transcurrir del tiempo, así que no sabría decir si espere mucho o poco, el crujir de una rama, me alertó, unos pasos lejanos de tacones golpeando ritmicamente el adoquinado, oculta tras un enorme paraguas negro, una esbelta mujer limpiaba la tumba de mi padre, para ponerle unas rosas frescas. Por fin reparó en mi presencia, sus enormes ojos castaños se clavaron en los mios, con la obca abierta y es que no hacia falta presentaciones, era igual que en mis sueños muy parecida a Madresólo que con los pómulos más leves y la mirada menos dura, obviamente, era mi tía Clara.
Ella gritó: ¿Norman! y me abrazó contra su cálido pecho, llorando mansamente y besuqueandome sin cesar, no sentía nada y es que para mi desgracia soy inhume no solo al dolor ajeno sino también a sentimientos que dignifican al ser humano: el amor, la piedad.... ahorraré el momento melodramático y tan slo diré que cuando le pregunté a tía clara por mi pasado se fué por las ramas, hasta que yo me impuse.
- Tía Clara, mi vida no tiene sentido, porque esta envuelta en una mentira, la verdad por muy trágica que sea no me hará daño, tan sólo me liberara de esta pesada carga.
- tan sólo eres un crío, Norman
- un crío que vive atrapado en las mentiras de los mayores
- esta bien Norma, te preguntarás que hago aquí poniéndole flores a la tumba de tu padre y por que desaparecí de tu vida, la respuesta: mi hermana. Tu madre me odia por algo que sucedió hace mucho tiempo y yo sigo acudiendo a la tumba de tu padre, por remordimientos, has de saber que era un buen hombre
.-¿ por que te odia?
- es una vieja historia
- quiero la verdad
- esta bien. Yo siempre me llevé bien con tu madre, lo compartíamos todo, cuando conoció a tu padre, Samuel bates, recuerod que siempre estábamos los 3 juntos. Todo era idílico hasta que se casaron mi hermana y samuel, querían tener hijos, pero mi hermana no puede tenerlos, esto fué una fuente de conflictos. Recuerdo que una noche, Aamuel estaba destrozado por esto y vino a consolarse conmigo y pasó lo que jamás tuvo que haber pasado.
- ¿ me estás diciendo que soy hijo tuyo?
- Si. Mi hermana pusó el grito en el cielo, pero le acabó viendo el lado positivo, tenía la loca idea que el hijo era suyo, cuando día  luz, me arrebataron de tu lado y se fueron a vivir a Fairvale.
- ¿ que pasó luego?
- estuve años sin saber de vosotros, hasta que Samuel me escribió unas cartas muy agustiosas pidiéndome ayuda. Me puse en camino y cuando lo ví, contemple a un hombre agonizante que me contó su terrible historia.
- adelante
- mi hermana jamás le perdonó su infidelidad aún así, tenía lo que quería, un hijo, la relación entre ambos era tirante y se recudeció cuando apareció Fawcett. Ya no era aquel amigo de correrias nocturnas que lo habían compartido todo, sino un alcoholico, un extorsionador y un liante. Samuel apenas le dirigia la palabra a mi hermana y cuando llegó fawcett a fairvale, todos sus vanos intentos por salvar el matrimonio se vinieron al traste.
- ¿ fawcett y Madre eran amantes?
- más que amantes, complices. La maldad de uno superaba la del otro, ambos se hacían daño pero se entendía, eran 2 seres destructivos, depresivos, ególatras que para no suicidarse encontraban una víctima propicia para satisfacer su ego, tu padre.
- ¿ que te contó mi padre?
- fawcett pasó a dormir con mi hermana y el pobre samuel, fué  a parar al motel, firmaba como fawcett para no reconocer su humillación. De repente enfermó y me contó que tenía la corazonada de que mi hermana y fawcett lo estaban envenenando. Has de saber que de aquella el motel daba mucho dinero y mi hermana y fawcett habían decidido eliminar a tu padre, para quedarse con el negocio. Una mañana tu padre se encontró tan mal, que pidió a gritos ayuda desde el motel, fawcett acudió y pensando que el veneno aún tardaría en matarlo, decidió tomar un atajo, era muy impaciente. Cojió el coche con la intención de llevarle al hospital, pero le dió un puñetazo a tu padre a mitad de camino, dejándolo insconsciente. Poniendo una piedra en el acelerador despeñó el coche con tu padre dentro.
-¿ cómo sabes eso?
- tu madre me lo contó
- pensaba que no os hablabais
- no, pero surgió un improvisto en su plan, fawcett se volvió contra ella. La idea de ambos era eliminar a tu padre y quedase con el motel, pero fawcett se volvió loco de avaricia y quería el motel sólo para él, amenanzó a mi hermana con contar todos sus secretos al pueblo.
¿ y que papel jugaste tú?
- yo no me hablaba con tu madre, pero me imploró ayuda, me prometió que si le ayudaba a acabar con fawcett, me devolvería al niño. Una de sus noches de borrachera, aprovechamos para romperle un jarrón en la cabeza y mn medio de una tormenta atroz lo llevamos a rastras hacia el cenagal., dónde lo tiramos con una piedra atada a la cintura y se ahogó, el entierro fué una farsa.
Tu madre no cumplió con su palabra y me amenazó, tuve que huir. Pero ahora Norman, al verte, no tengo miedo por primera vez en mi vida y lucharé para que estemos juntos.
to be continued

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