miércoles, 10 de abril de 2013

el asunto juan march

Procedente de una familia campesina de santa margarita  en mallorca , era hijo de un tratante de ganado. Estudió comercio en el colegio franciscano depont de inca , siendo expulsado de la escuela.
El origen de sus actividades económicas se sitúa en la trata de cerdos, continuación del negocio familiar y que simultaneaba con una casa de banca autorizada en el domicilio. Con los beneficios obtenidos compró terrenos de la antigua y arruinada aristocracia mallorquina (botifarras botifleurs). Posteriormente se dedicó al  contrabando,  adquiriendo productos en África y gibraltar  que más tarde eran vendidos en la costa valenciana. En 1906  se dedica a la producción de tabaco, comprando parte de una fábrica de tabaco en argelia , en 1911 , obtuvo de la compañia internacional de tabacos de marruecos,  de capital francés, el monopolio del comercio de tabaco en todo Marruecos, incluido el español. Intervino en la producción de electricidad en Baleares, donde también se hizo con acciones de la compañia naviera de las palmas.

Durante la 1 guerra mundial  (1915) se vio involucrado en un incidente internacional, al dar suministros a los submarinos austriacos que operaban en el Mediterráneo occidental, resguardados en la isla de cabrera frente a S'Avall, finca de su propiedad en la costa de Mallorca. Ello costó, a instancias del primer lord del almiranzgo  británicochurchill, la expropiación inmediata de la isla a los propietarios por parte del ramo español de Guerra y que nunca la recuperaron.
En 1916 creó la Compañía transmediterranea , que con un capital inicial de cien millones de pesetas integraba varias navieras, y controlaba las comunicaciones entre baleares y marruecos y el tráfico de cabotaje en levante.
En 1926  fundó labanca march con el objetivo de financiar una parte de sus actividades empresariales. Previamente en abril de 1923 fue elegido diputado de las cortes  por mallorca  por izquierda liberal , de santiago alba bonifaz
En las actividades denominadas negocios de guerra y además del avituallamiento de submarinos cabe destacar la venta de miles de fusiles  mauser 98 y millones de cartuchos (7,92 x 57) al cabecilla abd el krim  que en el norte de Marruecos acosaba al ejército español. La genial entrega se hizo con los fusiles desprovistos de aguja percutora, almacenadas estas en una gabarra que no se liberó hasta que el pago acordado fue satisfecho y los intervinientes se encontraron a salvo. Como consecuencia de todas estas actuaciones frances cambó dijo de él que era el último pirata del Mediterráneo"

La silueta encorvada y la nariz ganchuda de Juan March Ordinas todavía deambula vívida en la memoria de la Mallorca profunda, despertando temor y admiración a partes iguales. Su mirada penetrante, escondida tras unas gafas redondas, su cráneo reluciente y su tono de voz cortante, perviven en el tiempo hasta hacer que los más viejos del lugar todavía hoy bajen el tono de voz al recordar a quien fuera una de las primeras fortunas del mundo cuando murió el 10 de marzo de 1962, tras las heridas sufridas en un accidente de tráfico en la Carretera de la Coruña.
En el corazón de la isla que lo vio nacer el cuatro de octubre de 1880 no se conoce al patriarca de la multimillonaria saga financiera por su nombre sino por el pseudónimo de En Verga, que alude a la vara con la que su familia acarreaba los cerdos de la localidad de Santa Margalida. En este pueblo ubicado al norte de la isla y encerrado en sí mismo, todavía impresiona el caserón que se erige en una de las esquinas de su plaza. Pese a su aspecto decadente e inhóspito, las fauces de un león se asoman desafiantes en su puerta principal agarrando con todas sus fuerzas una llave rematada por una 'J' que desvela la identidad de su primer propietario.
Juan March Ordinas vivió con su esposa Leonor Servera en la que todavía hoy es una de las casas más importantes del pueblo hasta que huyó dejando el inmueble en el mismo estado en el que se encuentra hoy. Con la primera oficina de la Banca March en sus bajos y las dependencias repletas de armarios con cajones de doble fondo. En Verga despuntó desde niño en este pueblo por su capacidad innata para sacarle partido a todo cuanto se cruzara a su paso.

Vendía a los chicos más mayores caladas de cigarrillos a razón de cinco céntimos cada una y comerciaba con cuanto caía en sus manos, ya fueran hilos, clavos o botones, desarrollando una facilidad deslumbrante por las matemáticas y revelando una capacidad innata para ganar dinero.
Se alió pronto con una de las familias más importantes de Santa Margalida, los Garau, y comenzó a ejercer con ellos la actividad más lucrativa de cuantas se desarrollaban en Baleares en esa época: el contrabando. De sus paisanos aprendió las claves de un oficio que abastecía a la Islas de bienes de primera necesidad y que florecía en el Mediterráneo gracias a las fábricas de tabaco mallorquinas radicadas en Argel. Hasta que un buen día un hallazgo casual dio un vuelco definitivo a su vida y disparó para siempre su irresistible ascenso.

"Mis deseos serían que uno estuviera con el otro, que dos corazones fueran solo uno, que me amases…". Leonor Servera se declaraba con estas palabras en 1915 a uno de los jóvenes más apuestos de la localidad, Rafael Garau, hijo de los socios de su marido. Las pruebas, en forma de cartas de amor, las escondió en su propia casa, convencida de que su marido, siempre de viaje a Argelia, nunca accedería a su contenido. El cadáver de Garau fue encontrado cosido a puñaladas en Valencia la madrugada del 29 de septiembre de 1916. No hizo falta juicio ni la práctica de una sola diligencia. El pueblo en pleno se giró contra March al grito de "asesino" y provocó su huida inmediata. March abandonó su pueblo señalado por todos sus vecinos, dejó las llaves puestas y sus pertenencias intactas, pero juró venganza y lanzó una advertencia premonitoria: "Volveré cuando sea el hombre más rico del mundo". Y en ello empleó el resto de su vida.
En Verga, al que siempre acompañó la sombra de este crimen, aplicó las reglas del contrabando del hambre de Mallorca para crear en tiempo récord la mayor compañía que conocieron los tiempos. Estableció su propia fábrica de tabaco en Argel, se hizo con el monopolio del negocio en Ceuta y Melilla y labró un imperio con el que acabó arruinando a la mismísima Tabacalera. El tabaco que se fumaba en España era de March, porque era el más barato y el de mayor calidad.

Cambió definitivamente la historia de España al financiar años después con lingotes de oro el Alzamiento Nacional y pagó de su bolsillo las 1.019 libras esterlinas y cuatro chelines que costó el alquiler del Dragon Rapide, el avión que llevó a Franco de Canarias a Marruecos en 1936. Gracias a la intervención decisiva de March, España no entró en la Segunda Guerra Mundial a favor de Alemania tras sobornar a los principales generales de Franco al mismo tiempo que intimó con Wilhem Cannaris, jefe de los espías de Hitler.
March se despidió dando un golpe póstumo. Consumó un último acto de piratería al hacerse con la Barcelona Traction, a partir de la que creó FECSA, y se despidió, tras cumplir su promesa de ser el hombre más rico del mundo, sin haber podido adquirir lo único que no podía comprar con dinero: su honor. Creó la Fundación Juan March, a la que donó 2.000 millones de pesetas en su lecho de muerte para ser recordado como un filántropo y no como un contrabandista y pidió a sus hijos, Juan y Bartolomé, que lucharan por el "recuerdo perenne de su memoria".
Junto a esta petición les dio un consejo: que el silencio y la discreción presidiera todos los actos de su vida. Esa fue la clave de su éxito y lo que hace que su peripecia vital siga siendo uno de los grandes misterios de nuestra historia reciente.
Juan March es uno de los personajes de la historia española, menos conocidos, y la vez una de las personas que más influyó en ellas. Es un rockefeller, sin ideales, solo uno: amasar fortuna.
Para ello, jamás se casó con nadie: fué espía para españa, pero también contra españa, y las tuvo tiesas con primo de rivera, por venderle armas a abd el krim. Estuvo metido en política, en un partido de izquierdas, pero no dudo ni un instante en financiar el golpe de estado de franco, un personaje tétrico, que no dudaba de cambiar de chaqueta según sus intereses, quizás en el lecho de muerte, suele pasarle mucho a los que están podridos de dinero, le entro algo dentro y decidió crear una fundación para lavar su imagen, pero el financio el golpe de estado inconstitucional, y gracias a eso, estuvimos 40 años de dictadura.

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