domingo, 16 de septiembre de 2012

berlín 1936


Cartel anunciador Olimpiada Berlín 1936Barcelona estuvo luchando hasta el último momento para organizar estos Juegos Olímpicos que serian los XI de la era moderna, pero al final Berlín se llevo el gato al agua. Cuando se celebraron estos Juegos Olímpicos el Partido Nacional Socialista estaba en el poder, no así cuando se los otorgaron, motivo por el cual hubo disputas en los comités de los distintos países de acudir o no, pues como es sabido el principio de la raza superior, que propugnaba el Partido Nacional Socialista, era incompatible con el espíritu olímpico. Pese a esto fueron unos juegos de una seriedad y organización excelentes, no conocido hasta el momento.
Por primera vez la antorcha olímpica se había encendido en Olímpia, en el templo de Zeus.La olimpiada de Berlín acogió a 4000 atletas de 49 países distintos, las mujeres se hospedaron en las inmediaciones del estadio y los hombres en la villa olímpica. Gracias al buen estado de las instalaciones se batieron 15 marcas y se igualaron 3 en las 29 pruebas que se disputaban en atletismo, a ello contribuyó sin lugar a dudas el legendario Jesse Owens, que mantuvo uno de sus records durante un cuarto de siglo. España pese a estar en Berlín parte de la delegación, regresaron a España pues había comenzado la guerra civil española.
Antorcha Olimpiada Berlín 1936La asistencia de público fue la mejor de todas las olimpiadas celebradas hasta entonces; el estadio olímpico se llenaba dos veces al día al igual que la piscina olímpica con una capacidad para 20.000 espectadores, en la maratón se congregaron en el recorrido un millón de personas.
Estos Juegos Olímpicos estan inmortalizados por el film que mando rodar Hitler a la cineasta Leni Riefenstahi con el título de "Olimpiada". 

Medallero Berlín 1936
Puesto
País
Oro
Plata
Bronce
Total
1
ALEMANIA
33
26
30
89
2
E.E.U.U
24
20
12
56
3
HUNGRIA
10
1
5
16
4
ITALIA
8
9
5
22
5
FRANCIA
7
6
6
19
6
FINLANDIA
7
6
6
19
7
SUECIA
6
5
9
20
8
JAPON
6
4
8
18
9
HOLANDA
6
4
7
17
10
GRAN BRETAÑA
4
7
3
14
11
AUSTRIA
4
6
3
13
12
CHECOSLOVAQUIA
3
5
0
8
13
ARGENTINA
2
2
3
7
14
ESTONIA
2
2
3
7
15
EGIPTO
2
1
2
5
16
SUIZA
1
9
5
15
17
CANADA
1
3
5
9
18
NORUEGA
1
3
2
6
19
TURQUIA
1
0
1
2
20
INDIA
1
0
0
1
21
NUEVA ZELANDA
1
0
0
1
22
POLONIA
0
3
3
6
23
DINAMARCA
0
2
3
5
24
LETONIA
0
1
1
2
25
RUMANIA
0
1
0
1
26
SUDAFRICA
0
1
0
1
27
YUGOSLAVIA
0
1
0
1
28
MEXICO
0
0
3
3
29
BÉLGICA
0
0
2
2
30
AUSTRALIA
0
0
1
1
 Durante dos semanas en agosto de 1936, la dictadura nazi de Adolf Hitler camufló su carácter racista y militarista mientras el país alemán era anfitrión de las Olimpíadas de Verano. Dejando de lado su agenda antisemita y los planes de expansión territorial por unos instantes, el régimen explotó las Olimpíadas para impresionar a miles de espectadores y periodistas extranjeros presentando la imagen de una Alemania pacífica y tolerante. Tras rechazar una propuesta de boicot contra las Olimpíadas de 1936, los Estados Unidos y otras democracias occidentales perdieron la oportunidad de adoptar una postura que, según los observadores contemporáneos, podría haber limitado el poderío de Hitler y respaldado la resistencia internacional a la tiranía nazi. Una vez finalizadas las Olimpíadas, el expansionismo y la persecución de judíos y otros "enemigos del Estado" por parte de Alemania aceleraron su paso hasta culminar en el estallido de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto.
Los Juegos de Berlín (Alemania) 1936 fueron los últimos antes de la Segunda Guerra Mundial. - En 1936, los negros consiguieron su espacio. En los juegos de Berlín, los negros vencieron gran parte de las competiciones.
- La estrella de las Olimpiadas fue el estadounidense Jesse Owens, con cuatro medallas de oro: en los 100 metros, 200 metros, salto de longitud y como miembro del equipo de relevo 4×100.


- Hitler molesto, se negó a entregar las medallas para el atleta negro Jesse Owens. Pero sus medallas le fueron entregadas. Sin embargo el Führer saludó al principal rival de Owens en el salto.
- Adolfo Hitler abandonó el estadio para no premiar al atleta de raza negra.
- En Europa surgió un movimiento socialista que proyectó una “Olimpiada Popular” en paralelo y que iniciaría el 19 de julio, pero el inicio de la Guerra Civil Española -un día antes- impidió su realización.


Cuando Alemania consiguió traer los Juegos Olímpicos de 1936 para Berlín, la capital del país, Adolf Hitler aún no estaba en el poder. Eso impidió que él usara el evento para tratar de confirmar su teoría de la raza superior. En las calles de Berlín, habían banderolas con el símbolo nazi mezclado con la bandera olímpica.
En la fiesta de apertura, la antorcha llegó al estadio cargada por un legítimo representante de la juventud nazi. De nada le sirvió a Alemania haberse comprometido en no promover ninguna especie de manifestación racial, ideológica o religiosa durante las pruebas. En la ceremonia de apertura, después del himno alemán, 100 mil personas gritaron "Heil Hitler".
Por la Villa Olímpica, estaban impartiendo afiches con mensajes como "juden unerwuenscht" (judíos indeseables). Fueron retirados los afiches, pero el ambiente de intolerancia racial se mostraba evidente. A Jesse Owens lo llamaban el "esclavo de los blancos americanos". Los alemanes victoriosos aparecían en los periódicos como "rubios vencedores".
Los negros siempre eran discriminados en las Olimpíadas. Muchos no llegaban a participar del desfile en la ceremonia de apertura. Esto ocurría principalmente en la delegación de los Estados Unidos. En 1936, los negros consiguieron su espacio. En los juegos de Berlín, los negros vencieron gran parte de las competiciones. Como Jesse Owens, que conquistó 4 medallas de oro. Hitler molesto, se negó a entregar las medallas para el atleta negro. Pero sus medallas le fueron entregadas. Sin embargo el Führer saludó al principal rival de Owens en el salto.
 1 de agosto de 1936, Hitler inauguró las 11° edición de las Olimpíadas. Las fanfarrias dirigidas por el famoso compositor Richard Strauss anunciaron la llegada del dictador a la multitud en su gran mayoría alemana. Cientos de atletas en uniformes de gala de debut marcharon hacia el estadio, equipo por equipo, en orden alfabético. Dando inicio a un nuevo ritual olímpico, un corredor solitario llegó portando una antorcha que, de relevo en relevo, inició su recorrido en la sede de las antiguas Olimpíadas de Olimpia, en Grecia. Cuarenta y nueve delegaciones de atletas de todo el mundo compitieron en las Olimpíadas de Berlín, más que en cualquier otra Olimpíada. Alemania presentó la delegación más numerosa con 348 atletas. La delegación estadounidense fue la segunda más numerosa, con 312 miembros, incluidos afroamericanos. El Presidente del Comité Olímpico Estadounidense Avery Brundage dirigió la delegación. La Unión Soviética no participó en los Juegos Olímpicos de Berlín.
Alemania promovía hábilmente las Olimpíadas mediante coloridos pósteres y anuncios a doble página. Las imágenes de los atletas relacionaban a la Alemania nazi con la antigua Grecia, simbolizando el mito racial nazi que sostenía que la superior civilización germana era la legítima heredera de una cultura “aria” de la antigüedad clásica. Esta visión de la antigüedad clásica enfatizaba las características raciales “arias” ideales: personas rubias de ojos azules, de aspecto heroico y facciones delicadas. Alemania salió victoriosa de la 11º edición de las Olimpíadas. Sus atletas se adueñaron de la mayoría de las medallas, y la hospitalidad y capacidad organizativa alemanas se llevaron todos los elogios de los visitantes. La mayoría de las fuentes de información se hicieron eco de un artículo publicado por el New York Times que señalaba que las Olimpíadas habían devuelto a Alemania a "la comunidad mundial" y le habían restituido su "humanidad". Otros tenían la esperanza de que este pacífico intervalo perdurara. Sólo unos pocos periodistas, entre ellos William Shirer, pensaban que el brillo alemán era una mera fachada que ocultaba un régimen racista y opresivamente violento.
Hijo de una numerosa familia de labradores, mientras realizaba sus estudios primarios, trabajó como vendedor de periódicos, empleado de una gasolinera y recadista. A principios de la década de 1920, la familia Owens se unió a la gran emigración negra hacia el norte, afincándose en Cleveland.
Su profesor de gimnasia en la escuela, Charles Riley, se sintió atraído por el joven, a quien traía el desayuno e invitaba a almorzar a su casa además de enseñarle a correr. En la secundaria, Jesse ganó 74 de las 79 carreras en las que compitió, batiendo el récord nacional de salto de longitud. Se matriculó en la Universidad Estatal de Ohio, donde obtuvo un empleo a tiempo completo mientras practicaba atletismo.
Realizó su primera proeza en Michigan, en 1935, batiendo cinco records mundiales e igualando otro en menos de 90 minutos: corrió las 100 yardas en 9 min. 4 seg.; saltó 8,13 m de longitud, récord que tardó 25 años en ser superado, y corrió las 220 yardas lisas en 20 min., 3 seg. y las 220 yardas vallas en 22 min. 6 seg. Desde ese día se le conoció como el Antílope de Ébano.
En 1936, en Chicago, batió el récord mundial de 100 m con 10 seg. 2 cent. Participó en los Juegos Olímpicos de Berlín, en los que consiguió cuatro medallas de oro en 100 y 200 m, salto longitud y relevos 4 x 100 m.

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