sábado, 22 de octubre de 2011

tiempos modernos

director, actor y guinista charles chaplin: año 1936. argumento: Extenuado por el frenético ritmo de la cadena de montaje, un obrero metalúrgico acaba perdiendo la razón. Después de recuperarse en un hospital, sale y es encarcelado por participar en una manifestación en la que se encontraba por casualidad. En la cárcel, también sin pretenderlo, ayuda a controlar un motín, gracias a lo cual queda en libertad. Una vez fuera, reemprende la lucha por la supervivencia en compañía de una joven huérfana a la que conoce en la calle
Film (largometraje) número 10 de Charles Chaplin, tras “Luces de la ciudad” (1931). A caballo entre el cine mudo y el sonoro, el realizador crea una monumental (a la vez que minimalista) obra maestra sobre la industrialización exagerada y la alineación del hombre y las máquinas. Una reflexión lúcida y atemporal que destripa la realidad laboral de la época, dejando como legado la comedia satírica más importante jamás filmada. Una auténtica genialidad.

Se rodó en escenarios naturales de Los Ángeles (Hollywood Boulevard, Vine Street, Riverton Avenue, Bluffside Drive), San Pedro (Los Ángeles Harbor), Brentwood (Massachussets Avenue, Sawtelle Boulevard), Long Beach (San Pedro Harbor) y Santa Clarita (Sierra Highway, Penman Road). El rodaje comenzó el 11 de octubre de 1934, y contó con un presupuesto aproximado de 1,5 millones de dólares. Producido por Charles Chaplin para United Artists y Charles Chaplin Productions, se estrenó, en Premier, el 5 de febrero de 1936, en el Rivoli Theatre de Nueva York.

El film cuenta la historia de Charlot (Chaplin), un asalariado de una fábrica de acero. Su trabajo en la cadena de montaje, embrutecedor y estresante, le lleva a perder el juicio y, por consiguiente, su empleo. Tras salir de la clínica en la que supera su crisis nerviosa, es encarcelado por participar en una manifestación comunista en la que se encontraba por casualidad. Poco después conoce a una joven huérfana (Goddard), en compañía de quien luchará por salir adelante y conseguir un trabajo. Pero, para lograrlo, ambos deberán enfrentarse a las inclemencias de los tiempos que les tocan vivir.

Escribe el guión Charles Chaplin. La idea original surge al regresar el cineasta de un viaje por Europa, donde se encontró con las consecuencias de la depresión y del desempleo. Si bien siempre declaró que su intención no era realizar una obra de corte social, la temática del film la encuadra, inevitablemente, en este apartado, sobre todo por la facilidad con la que la sátira salpica cada instante de comicidad. El personaje principal es tan sólo un hombre perdido en la marea de un mundo en crisis, donde la automatización y la deshumanización del trabajador no hacen sino agravar el nivel de desempleo y las necesidades de un pueblo vapuleado. De esta manera, se establece una feroz crítica contra los sistemas capitalistas que promovieron la cadena de montaje y la producción en serie, y con ellas el trabajo alienante y la falta de iniciativa del asalariado.

Chaplin otorga una gran importancia al concepto “tiempo” para el desarrollo de la película. No sólo da título a la obra, sino que el plano de apertura nos muestra un gigantesco reloj, sobre el cual se suceden los títulos de crédito. No caben dudas, además, de que es el tiempo el que marca y condiciona la vida de los trabajadores, concepto que evoca el precedente fílmico de la obra “Metrópolis” (Lang, 1927).
Contiene para mi humilde opinión, la mejor media hora del cine. La primera media hora de esta película, simplemente es una obra maestra, y simboliza lo que es la explotación industrial, tiempos modernos... con gags imprescindibles, cómo el de la bandera, o en la sala de maquinas. Prescinde de gustos, y esta obra, se sitúa en el status de cultura popular universal. Charles Chaplin, genio y figura.

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