viernes, 27 de diciembre de 2019

Planta carnívora

Son las utilizadas por los géneros Heliamphora, Nepenthes, Sarracenia, Cephalotus, Darlingtonia y Brocchinia reducta. Estas plantas también se conocen como plantas odre o planta jarra. Estas trampas tienen forma de jarrón o de copa y al fondo tienen líquido acuoso donde los insectos se ahogan. Estos son atraídos por aromas que producen los bordes de la trampa y cuando se posan, resbalan y caen adentro, y una vez ahogados, la planta los digiere. En algunos géneros como Nepenthes, las trampas tienen además tapaderas, que actúan como sombrillas, evitando que el agua de lluvia las llene completamente.

Darlingtonia californica es única porque no atrapa el agua de lluvia en su jarra, sino que la regula dentro bombeando desde sus raíces o expulsándola, según convenga. Sus hojas no producen enzimas digestivas, ya que las células que absorben los alimentos son idénticas a las raíces del suelo, confiando en bacterias simbióticas. También comparte su mecanismo de captura con Sarracenia psittacina, en la que el insecto atraído por un néctar que produce la entrada de la trampa es confundido por "falsas salidas" o "falsas ventanas", que sólo harán que el animal vaya más abajo hasta que quede agotado y caiga en el líquido.Aunque las distintas especies de plantas carnívoras poseen diferentes necesidades de luz solar, mezcla de sustrato o humedad, todas comparten algunas de estas necesidades. La mayoría requiere agua de lluvia, de pH 6,5 con ácido sulfúrico. El agua corriente contiene minerales (en especial sales de calcio) que se acumularían hasta matar la planta. Esto ocurre porque la mayoría de las plantas carnívoras ha evolucionado en sustratos ácidos y pobres en nutrientes y son, en consecuencia, extremadamente calcífugas. Por lo tanto son demasiado sensibles al aporte continuado de nutrientes en el suelo. Ya que la mayoría vegeta en pantanos, casi todas son muy intolerantes a la sequía, por lo que en verano hay que colocar la maceta sobre un platillo con agua. Sin embargo, hay excepciones, como las tuberosas Drosera que requieren un período seco en verano (reposo) y Drosophyllum lusitanicum que requiere condiciones mucho más secas que la mayoría.

Las plantas cultivadas en el exterior normalmente obtienen insectos más que suficientes para alimentarse adecuadamente, aunque en ocasiones se les deben suministrar manualmente para suplementar la dieta. Sin embargo, estas plantas son incapaces de digerir otro tipo de alimentos que no sean insectos, como trozos de carne, por ejemplo, ya que estos se pudrirían en el interior de la trampa causando la muerte de toda la planta. Es raro que una carnívora muera aunque no atrape ningún insecto, lo que puede afectar es a su crecimiento. En general, lo mejor es dejar que estas plantas utilicen sus propios recursos: las causas más comunes de muerte para una Venus atrapamoscas, son, además de regarla con agua del grifo, intentar forzar su trampa para alimentarla.


Salvo un par de especies, Nepenthes y Pinguicula, que vegetan bien a la sombra, la mayoría requiere luz brillante o pleno sol, para estimularles a sintetizar los pigmentos rojo y púrpura de la antocianina.

La mayoría vive en los pantanos y las demás, generalmente, en regiones tropicales, por lo que requieren un alto grado de humedad. Estas condiciones se pueden imitar en el cultivo doméstico o a pequeña escala colocando las plantas dentro de un recipiente mayor con el fondo cubierto de guijarros que se mantengan constantemente húmedos. Las especies pequeñas de Nepenthes vegetan bien en un terrario.

Muchas especies son originarias de regiones frías, por lo que pueden cultivarse en un jardín húmedo durante todo el año. La mayoría de las especies de Sarracenia tolera temperaturas por debajo de 0 °C, a pesar de que casi todas son oriundas de la zona suroriental de Estados Unidos. Las especies de Drosera y Pinguicula también toleran estas temperaturas. Sin embargo, el género Nepenthes, que es tropical, requiere entre 20 a 30 °C para prosperar.

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