lunes, 25 de noviembre de 2019

Mongo Blanco de Carlos Bardem


Sinopsis: Tras la muerte de su padre, el joven malagueño Pedro Blanco se echa a la mar en busca de un futuro mejor. Gracias a su pericia y fuerza de voluntad, escala posiciones hasta convertirse en Mongo Blanco, uno de los grandes negreros del siglo XIX. Pero la traición de una persona muy cercana a él lo llevará al comienzo de su caída en desgracia. Así se lo cuenta a su médico desde el manicomio en el que está encerrado sin sospechar que su historia todavía no ha terminado, ya que alguien de su pasado ha vuelto para cobrarse una deuda pendiente.
En el ocaso de su vida, Mongo Blanco tendrá ocasión de redimirse o ser finalmente víctima de sus excesos. España, Cuba o África son algunos de los escenarios de un envolvente relato ricamente ambientado, profusamente documentado y escrito con un nivel de detalle y emoción asombroso, que ningún amante de la novela histórica, de aventuras o de la literatura en general podrá dejar pasar.
«Yo: don Pedro Blanco, negrero. Un loco. Gigante o monstruo. El Mongo Blanco. El Gran Mago-Espejo-Sol. El Rey de Gallinas. El Pirata. El Padre. El Hermano. De los arrabales de Málaga al trono de África, de la gloria de La Habana a un manicomio de Barcelona. Una pistola. Si tuviera una pistola mancharía una pared con mis sesos. Esta es mi culpa y mi penitencia. Esta es mi historia.»

Opinión Personal: Desconocía la actividad literaria de Carlos Bardem. Sabía que era el hermano de Javier Bardem, que al igual que este es actor y suele hacer de malo, bastante bien, por cierto, que proviene de una familia ligada al cine y son todos de izquierdas y poco más. Pero profundizando no es la primera novela histórica que escribe, estudio historia y le a dedicado cinco años de estudio para escribir esta novela, viajando a La Habana para estudiar sobre el terreno, es una de las novelas históricas más valientes de los últimos tiempos, mete el dedo en la yaga de forma constante.
Carlos Bardem como hombre que tiene su carrera de historia, es un ávido lector y conocedor profundo de la historia y leyó un pequeño pié de página que hablaba sobre un malagueño que había sido negrero, suficiente para que Carlos Bardem se tirase cinco años estudiando y la cantidad de datos que da en su novela es impresionante, sobre un tema tan espinoso como delicado en el que este autor se tira de cabeza a la piscina, la verdad es que no me esperaba otra cosa de el, siempre habla alto y claro.
La trata siempre fue algo habitual en nuestro país y no se porqué pero se convirtió en tema tabú. Se abolió la esclavitud en 1836, por la presión ejercida por Usa y sobre todo Inglaterra, pero Bardem ya nos habla del cinismo de estos dos países al decir que efectivamente abolieron la esclavitud pero a su vez compraban el algodón plantado por los esclavos y que sustituyeron la esclavitud de los bozales como le llama Bardem por una esclavitud moderna, la de las grandes fábricas. Yo tenía una profesora de historia que siempre decía que durante la revolución industrial te ofrecían un plato de sopa y que si había un trabajador que se la comiera fría, es a este a quién iban a coger.
El caso es que se abolió la esclavitud en 1836 y que los ingleses se establecieron en Freetown, la capital de Liberia, desde ahí hacían piratería a los piratas negreros persiguiéndoles, pero en Cuba y Puerto Rico la esclavitud siguió durante unos cuantos años más, aguantaron hasta 1880.
En España existe la esclavitud desde los tiempos de los visigodos ¿ Porque nunca se habla de este tema? Es algo incomprensible pero es tabú. Pese a que en 1512 se escribieron unas leyes en Burgos para abolir la esclavitud que los negreros se pasaron por el mismísimo forro, papel mojado y brindis al sol.
Fijaos como es la historia que si que es cierto que en Catalunya, muchas de las grandes fortunas familiares de esta región proceden de la trata, pues bien, esto es una información que hace unos años a nadie le interesaba pero ahora como los catalanes quieren la independencia salen artículos cada dos por tres sobre el origen de esas fortunas en el comercio de los esclavos, después son tan hipócritas de llevarse las manos a la cabeza porque les dicen prensa española manipuladora cuando llevan varios años con la intención de generar antipatía en la opinión pública.
España estuvo metida en un negocio que transporto a 600000 esclavos de África a Cuba. ¿ Pero que sabemos en realidad de Pedro Blanco? Nació en el Perchel ( Málaga) orígenes muy humildes, hizo fortuna como negrero y se construyó una fortaleza en Sierra Leona. Existió este personaje, se llamaba Pedro Blanco Fernández de Trava, el rey de Gallinas de orígenes gallegos, nació en el Perchel de Málaga, que es un barrio de pescadores. A los 14 años huyó de Málaga por haber dejado a su hermana Rosa embarazada. En 1810 embarca a América. Empezó como marinero y acabó como capitán de un bergantín y adquirió un ingenio azucarero en Cuba, aprendiendo el negocio de negrero de la mano de Joaquín Gómez de la Vega.
También aprendió de otros negreros famosos como Cha Cha o Reeves. Finalmente se estableció por su cuenta en Lomboko, en la desembocadura del río Gallinas en Sierra Leona, quería formar un estuario y establecer allí su comercio negrero.
Fue el rey de Gallinas de 1822 hasta 1838 con la ayuda del rey africano Siaka y atacando a otras tribús llegó a reunir 4000 esclavos y tener su negocio internacional. Mandaba a 6000 esclavos todos los años a Cuba, Brasil y Estados Unidos, se dice que llegó a acumular una fortuna de 4 millones de dólares. Gracias a su amistad con el catalán Francisco Martí Torrens que estaba en Cuba y controlaba el mercado de contrabando podía realizar sus envíos tranquilos.
En 1839 empezaron sus problemas por el tratado de España con Inglaterra y la guerra que le hacían otros negreros asentados en río Gallinas. Deja el negocio de mano de Pedro Martínez y se va con la hija que tuvo con su hermana  a Cuba, sus factorias en Lomboko habían sido incendiadas por los ingleses.
Carlos Bardem se permite muy pocas licencias ficticias en esta obra. Para empezar el Mongo Blanco era un hombre que dejó embarazada a su hermana, que se casó en Cuba con una mujer para pasar inadvertido y que era bisexual y fue acusado de sodomía. A su apetito sexual insaciable se le unen sus múltiples asesinatos. La única licencia que se permite es ponerle un final a esta historia. No se sabe concretamente cuando y cómo murió Pedro Blanco unas fuentes históricas dicen que acabó en un manicomio metido allí por su hija y otras que falleció en Génova libre, el caso es que Bardem se queda con la opción del loquero, que obviamente es más literaria.
Una novela histórica se basa en unas fuentes de información muy elaboradas, estamos ante un licenciado en historia que puso cinco años de su vida al estudio de la figura de Pedro Blanco el rey Mongo y sobre todo al estudio del esclavismo español tan poco comentado y olvidado a posta para vergüenza nuestra, no el olvidarlo es una vergüenza, lo que lo es, es que nos dedicásemos a esto.
Pero la historia debe ser contada con pulso narrativo y esta lo tiene, Bardem escribe con mucha garra, directo al grano y con lenguaje soez si es necesario, un lenguaje directo que me recuerda a Montero Glez. No resulta fácil de leer pues no hay casi diálogos y es una especie de monólogo de un loco o no tan loco según se vea pero lo que cuenta es tan sumamente interesante, tan increíble que el léctor queda automaticamente atrapado en la red de Pedro Blanco.
Pedro Blanco es un viejo que está ingresado en un manicomio, el doctor Castells es quién le trata y debe averiguar donde guarda Blanco sus papeles pues resultan vitales pues hay en un juego una conjura política. Blanco siempre se irá por las ramas y le va contando su vida al doctor de inicio a fin. Desde sus tiempos mozos en el Perchel de Málaga, tapando en todo lo posible que dejó embazada a su hermana que fue la razón por la cuál tuvo que huír a toda prisa de Málaga.
Cada capítulo viene introducido por un artículo de la ley del esclavista lo cual todavía le da más veracidad a la historia. Nos cuenta sus inicios, como empezó siendo marinero, sus sentimientos encontrados con su familia y como fue ascendiendo poco a poco hasta colarse en un barco negrero como segundo de a bordo.
Pedro Blanco es como una esponja que todo lo quiere saber por lo tanto aprenderá todo sobre el negocio de la trata y todo sobre los negros que captura a través de su capitán. Cosas como que los negros siempre se intentan suicidar porque creen en la otra vida, cosas como hay que hacerles ver que tienes Ju- Ju ( magia) y que eres capaz de ir a esa otra vida para que ardan en el infierno y así evitar que se suiciden, habla de torturas, habla de los seres humanos como si mercancías se tratarán.... es una novela muy dura y real y es que el secreto es que Bardem nos mete dentro de la historia, sin maquillaje alguno.
Después Blanco pasa a ser capitán de un barco negrero y pasa desde estar en un campo algodonero en Cuba vigilando que los esclavos no se escapen a casarse en Cuba, hacer fortuna e irse a África a competir con los grandes negreros que de aquella eran Cha- Cha y Osmond. Un negocio florece en mitad de la selva africana. Compra voluntades a los reyezuelos africanos, mata al enemigo, castiga la deslealtad, se muestra brutal y acaba en la cúspide del comercio negrero hasta que empieza a tener problemas debido a las leyes abolicionistas inglesas que le empiezan a acosar.
De la selva a intrigas palaciegas mientras el doctor Castells escucha a su loco no sabe si cuerdo o con notables desvaríos, una historia apasionante. Muchos comparan esta novela de aventuras con Salgari y Stevenson... efectivamente, tiene algo de eso pero a la vez no tiene nada, pues aquí de romanticismo y épica no hay nada, solo crueldad máxima. En España me encuentro con las aventuras africanas y selváticas de Vázquez Figueroa pero desde luego Bardem es mucho más profundo, más realista y hay más documentación que el bueno del escritor canario. También me recuerda mucho la locura de Pedro Blanco al loco Aguirre que genialmente plasmó en su novela Ramón J. Sénder, un escritor como la copa de un pino. También me acordé leyendo esta novela de Manú de Cristobal Zaragoza, una novela de aventuras.
A su vez, esta novela histórica no tiene nada que ver con otras novelas sobre esclavismo como la cabaña del tio Tom o Mandingo, solo por citar dos. Estas novelas son moralistas y buenistas y están contadas desde el punto de vista del esclavo, es decir una especie de Espartaco, una visión muy moralizadora y que nada tiene que ver con la realidad. Bardem se pone de parte del esclavista y eso es muy valiente por su parte, porque así narra con todo lujo de detalles sin moralina de ningún tipo, como era este sucio negocio.
Bardem como actor tiene la capacidad de hacer papeles de malo y lo sabe plasmar en el papel. Castells es el bueno y Blanco es el malo, pero ambos se quieren comprender el uno al otro. El bien y el mal enfrentados, Bardem trata de humanizar la figura de Pedro Blanco para que resulte más adictiva la lectura si cabe, acaba metiéndose tanto en la historia que es como si estuviera en el cerebro de este esclavista y tiene mucho mérito lo que hizo, porque la sensación es que Carlos Bardem se dejó parte del alma al escribir esta novela.
Humanizar a Blanco no significa restarle ni un ápice de crudeza a esta novela, porque la sigue teniendo. Para el final se guarda acontecimientos explosivos, sabe combinar la novela histórica con un final muy bueno de auténtico Thriller. El mérito de Bardem es mojarse, por ejemplo deja en muy mal lugar la doble moral inglesa, los negocios turbios de los Borbones, a Espartero y a una época muy gris y poco conocida en España. El mérito de esta novela es que hueles el miedo y la muerte, es que Pedro Blanco y su relato te hipnotiza y acabas en una cabaña del río Gallinas. No tengo ninguna duda de que estamos ante la mejor novela del año.


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