jueves, 13 de junio de 2019

Guerra de los 10 días

Eslovenia se declaró independiente el 25 de junio de 1991, aun cuando previamente había anunciado que lo haría el día 26. Este adelanto fue una acción estratégica para tener una cierta ventaja ante la expectativa de una confrontación inevitable con el Gobierno nacional, la cual habría de comenzar en cuanto se declarase la independencia. Adelantando en 24 horas la declaración por sorpresa, el gobierno esloveno trastocaba la respuesta del gobierno nacional de Belgrado, preparada para el 26 de junio.


Aunque la cúpula del JNA estaba de acuerdo en el uso de la fuerza para afrontar las pretensiones independentistas eslovenas, discrepaban en la manera de hacerlo. Mientras que el comandante en jefe del JNA, el general Blagoje Adžić, abogaba por una operación a gran escala dirigida a disolver el gobierno esloveno y sustituirlo por un gobierno militar yugoslavo, su superior político, Veljko Kadijević, proponía una aproximación más cautelosa que no hiciera elevar la tensión, abogando por una mera demostración de fuerza que persuadiese al gobierno esloveno de desistir de sus pretensiones independentistas. Este debate interno dentro del JNA se decantó por la postura de Kadijević.

Ahora bien, nunca ha quedado claro hasta qué punto el JNA decidió actuar al margen del resto de las autoridades civiles de Yugoslavia. El propio presidente de turno de la Comisión Ejecutiva Federal de la presidencia yugoslava, el croata Ante Markovic, declaró posteriormente que el JNA no había informado al gobierno de la decisión de actuar. El JNA llevaba un par de años reforzándose comprando armamento a la URSS, que se unía al fabricado bajo licencia como era costumbre. La necesidad de ese armamento no está clara a no ser que se previera un conflicto interno.

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