martes, 6 de noviembre de 2018

Syldavia

Syldavia, llamada también "el Reino del Pelícano Negro" es una Monarquía de Centroeuropa que tiene, la primera vez que Tintín lo visita, 642.000 habitantes. El país lo conforman dos grandes valles (el del río Vladir), y su afluente, el Moltus que se encuentran en Klow, la capital (122.000 habitantes). El relieve es muy accidentado, y una buena parte del territorio lo ocupa el macizo montañoso de Zmylpathes, rico en uranio, razón por la cual se construye en él la estación espacial que llevará a los protagonistas de la serie a la Luna.

Existen numerosos balnearios de aguas termales y sulfurosas. Los centros principales de esta actividad son Klow (enfermedades cardíacas) y Kragoniendin (dolencias reumáticas). La tierra es fértil, lo que favorece el cultivo de trigo, y rica en agua, siendo el agua mineral la bebida nacional y primer producto en su comercio exterior. Aparte de esto, Syldavia exporta caballos, trigo, madera y violines. La moneda del país es el khôr y la compañía aérea, Syldair.


La bandera de Syldavia es de oro, con un gran pelícano de sable con las alas extendidas en su centro. Muestra influencias mutuas con la antigua bandera navarra del Arrano Beltza, así como con otras banderas como la de Albania o el Sacro Imperio Romano En el siglo VI fue invadida por los eslavos (anteriormente estaba habitada por tribus nómadas de desconocido origen) y desde el X permaneció bajo dominio turco durante doscientos años. Los eslavos se hicieron con el control del territorio en 1127, dirigidos por el caudillo Hveghi, en la batalla de Zileherum, que más tarde se convertiría en el rey Muskar I. Esta batalla tuvo lugar en el valle del río Moltus, cerca de Zileheroum, la capital turca de Syldavia, que tras la victoria pasaría a llamarse "Klow". Sus sucesores (en especial su hijo, Muskar II) eran reyes faltos de energía hasta el punto de que la vecina Borduria se apoderó del país en 1195. En 1275, el barón Almazut expulsó a los ocupantes bordurios y fue coronado rey con el nombre de Ottokar I. Sin embargo, el reino no se unificó y pacificó hasta el reinado de Ottokar IV. Este rey tuvo un altercado con el barón Staszrvitch, del que se defendió golpeándole con su cetro, al tiempo que le decía: Eih bennek, eih blavek, es decir, "Quién con él se roza, con él se pincha", que se convertirá en lema nacional. Desde entonces, la tradición establece que, para conservar su trono, el rey debe aparecer en público mostrando el cetro en las celebraciones de la fiesta nacional del día de san Wladimiro. Dicho cetro, llamado el Cetro de Ottokar IV, perteneciente a las joyas de la corona syldava, se halla en el Castillo de Kropow, antigua residencia de los reyes syldavos situada a las afueras de Klow.

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