viernes, 23 de noviembre de 2018

La estatua de la libertad


La Estatua de la Libertad representaba en 1886 un símbolo de la democracia y el reconocimiento a la libertad y la abolición de la esclavitud que se consiguió con la guerra civil americana. Eduard de Laboulaye, el generador de la idea, francés y experto en la Constitución de los EEUU la pensó como un regalo de Francia a EEUU, un reconocmiento de la libertad, la moral, la abolición de la esclavitud y también una llamada de atención al pueblo francés de la época y una protesta contra las tendencias en esta materia vigentes en Francia. Además Laboulaye era un firme seguidor de Abraham Lincoln y su política abolicionista. Laboulaye tenía la esperanza de que en Francia se iniciase también un proceso democratizador y aperturista como el que se estaba dando en el país americano y ese fue el motivo fundamental que sostiene el regalo de la famosa estatua, una proclama por la libertad, la democracia y contra el absolutismo de la monarquía y las sociedades xenófobas y antidemocráticas. 

Irónicamente, la estatua simboliza la igualdad de los hombres y toda esa historia en una sociedad que pese a la abolición de la esclavitud seguía siendo tremendamente racista y cuyos conflictos se extendieron, como la historia se ha encargado de contar, durante más de un siglo todavía. Por tanto, la estatua de la libertad y justicia para todos era en realidad más un símbolo recriminatorio ante los racistas y de humillación ante la minoría negra, lejos de ser un homenaje a una realidad inexistente. Aunque por lo menos sí se convirtió en un  ideal a seguir. De hecho, la antorcha que sostiene en alto la estatua es un símbolo de la iluminación de las ideas, de la apertura de la mente humana. 

Sin embargo, con el paso de los años, la Estatua de la libertad ha ido adquiriendo otros significados u otro simbolismo. El más importante es que se convirtió en la figura identificativa de las oportunidades o de la tierra de los sueños. En gran medida debido al enorme flujo de inmigrantes que entraba en EEUU a través de Nueva York y que veían en su figura y su antorcha la imagen de la esperanza por una vida mejor, con mayores oportunidades de salir adelante. 

Personajes

La famosa Estatua de la Libertad de New York tiene varios padres:

Edouard de Laboulaye fue el creador de la idea, el que la parió conceptualmente, es decir, que si a esta persona no se le hubiese ocurrido la idea lo que es hoy la Isla de la Libertad sería simplemente un peñón rocoso, algo así como la isla Peregil yanqui.

Frederic Bartholdi fue el artista y escultor francés que diséñó la estatua.

Eugene Viollet-le-Duc fue el arquitecto que se contrató originariamente para diseñar un estructura que diera soporte a la estatua, que posteriormente sería reemplazado por otro arquitecto; Alexandre Gustave Eiffel, suficientemente conocido por su otro gran proyecto: La torre Eiffel. 

El famoso arquitecto Eiffel, estaba en todas, vamos.

Hasta aquí vemos, por los nombres, que todos ellos son gabachos, pues el origen de la estatua como es bien sabido es francés, como luego comentaremos. Pero también hubo yanquis metidos en el ajo, a destacar tres nombres:

El periodista, editorialista, publicista y empresario Joseph Pulitzer (abajo) que ayudó a recaudar fondos para la construcción del pedestal de la estatua, nada menos que 100.000 dólares en 6 meses, dólares de 1885, ojito. Lo más curioso es que la mayoría de estas donaciones eran muy pequeñas, de gente anónima, que entregaba 1 dólar o menos, no en vano se contabilizaron unas 125.000 personas que contribuyeron a la causa. 


Richard Morris Hunt (abajo) famoso arquitecto americano que diseñó el pedestal bajo los pies de la estatua. 


    La Estatua y su entorno


La única forma de acceder a la isla es en ferry y además no está autorizado el atraque de naves privadas, sólo mediante el uso del transporte público. Actualmente se encuentra cerrada al público debido a los problemas causados por el huracán Sandy y ya no se abrirá hasta 2013, en una fecha todavía por determinar. 


Algunas cifras sobre esta impresionante mole:

Desde el suelo hasta la antorcha hay 93 metros de distancia y desde los pies hasta la antorcha 46 metros, lo cual quiere decir que la base sobre la que se levanta la figura no es menos imponente. La cabeza tiene una anchura de 3 metros, el ojo 0.76m, la nariz mide 1.37m, y la altura de la cabeza es de 5,26m. 


La estatua está hecha en cobre y pesa 31toneladas, mientras que el soporte interior sobre el que se asienta esa capa de cobre pesa 125 toneladas. La Estatua mira directamente hacia Fort Wood, en perfecta simetría con la entrada en la bahía. La corona se compone de 25 ventanas y 7 "rayos". A los pies de la estatua hay unas cadenas, imposibles de ver si nos situamos abajo del todo. 


En la placa conmemorativa se puede leer textualmente: "July 4, 1776" en números romanos, que es la fecha de la independencia norteamericana. Además, la antorcha que luce hoy en día no es la original, que ahora mismo se encuentra en el museo, la nueva es de cobre recubierta con oro de 24 kilates.

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