miércoles, 29 de agosto de 2018

El síndroma de China

1979 123 minutos. Drama. Usa Director: James Bridges. Guión: Mike Gray. Música. James Crabe. Productora: Columbia Pictures. Reparto: Michael Douglas,  Jane Fonda,  Jack Lemmon,  Scott Brady,  James Hampton, Peter Donat,  Wilford Brimley Sinopsis: Al hacer un reportaje rutinario sobre el funcionamiento de una central nuclear, una reportera de televisión y su fotógrafo descubren un posible accidente que puede poner en peligro la seguridad de la planta y de la ciudad de Los Angeles.
Película que nos narra como una periodista y un cámara de televisión son testigos de un accidente subsanado dentro de una central nuclear, y como todo ello desencadenará una serie de investigaciones por parte de ellos y por parte de uno de los empleados de la central.

Ese es el argumento del que parte la película, y la verdad es que esperaba encontrarme ante algo muy convencional, aburrido y lleno de clichés. Pero me encontré con una película bastante buena, una agradable sorpresa de esas que el cine te da de vez en cuando. Me encontré ante una película muy intensa, con un guión interesante en el papel y una puesta en escena aun mejor que sabe mezclar la investigación periodística con el morbillo escalofriante (tratado aquí además de manera bastante realista) de los accidentes de las centrales nucleares.


La sencilla realización acierta en todo. La cinta busca un estilo narrativo con buenas dosis de realismo, y no solo lo logra sino que acierta eligiendo ese estilo. La cinta alarga las escenas que necesitan ser alagadas para crear una sensación intrigante y mostrarnos todos los matices interpretativos de Jack Lemon (que está magnífico en sus gestos y sus sensaciones.), y suprime la banda sonora acertando con unos silencios que logran intriga y tensión, una tensión que se palpa desde el primer momento en que sus protagonistas entran en el recinto de la central nuclear.

Las actuaciones también destacan de manera positiva, sobre todo Jane Fonda y Jack Lemon que están excelentes, y sus personajes están muy bien perfilados resultando naturales y humanos en todo momento.

Y el guión sin duda es muy interesante. Informa sobre el funcionamiento de una central nuclear, sus peligros, su mala prensa, sus tabués y la falta de información que se tienen de ellas; pero la cinta también entretiene, intriga y hace reflexionar. Claramente "El síndrome de China" tiene intenciones de ser un film de denuncia, no ya sobre la seguridad o no de las centrales nucleares, sino de la ocultación de información verídica y trapos sucios por parte de empresas multimillonarias (o de la propia prensa por presiones ajenas). La película al final se llena de amenazas de muerte, asesinatos sin escrúpulos, una corrupción desmesurada, y unos personajes atractivos (los dos personajes protagonistas de Fonda y Lemmon) que viven situaciones paralelas en las que ambos despiertan por primera vez para darse cuenta de que no son más que simples marionetas subordinadas ignorantes de que lo han sido, marionetas oprimidas y censuradas por culpa del poderoso caballero Don Dinero y sus adoradores.

El único pero que tiene la cinta es un comienzo lento y previsible, sin apenas acontecimientos interesantes o memorables. Sin embargo la cinta crece en intensidad, intriga y nervios a flor de piel según avanza, llegando a ser imposible despegarse de la pantalla en los minutos finales.

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