lunes, 11 de junio de 2018

Mugardos

La vila marinera de O Seixo es uno de los mejores ejemplos de Galicia para disfrutar de la arquitectura indiana.

Los orígenes de este tipo de construcciones se remontan a finales del siglo XIX y comienzos del XX, cuando regresaron aquellos emigrantes de las Américas que hicieron fortuna y promovieron iniciativas que ayudaron a mejorar las condiciones de vida de sus paisanos.

Así levantaron escuelas, puentes, lavaderos, casinos y viviendas que imitaban modelos arquitectónicos de los países de acogida.

Es el caso del Casino Progreso, de Franza, de estilo modernista, o el Grupo Escolar Francisco Vizoso, a escasos metros del anterior con planta rectangular, vanos de distintas formas y un cuerpo central con dos balcones.

El Chalé de Esperante, de finales del XIX, en el centro de O Seixo. Destaca por su cubierta a ocho aguas, a modo de chalé alpino, y su decoración a base de ladrillo y madera trabajada a modo de encaje. Finalmente y también en O Seixo, la casa Montero Cabana, de 1925, consta de tres alturas y en ella sobresale la buhardilla de la cubierta.Por lo que se refiere a la arquitectura militar, el castillo de A Palma es, sin duda, uno de los grandes atractivos de Mugardos, tanto por sus características arquitectónicas como por los episodios históricos que protagonizó junto con el castillo de Sano Felipe, en la otra orilla de la ría, y por el entorno natural en el que se ubica.

Construido en 1597 y reformado en 1869, se encuentra al final de la carretera C-122, después de contornear la bonita ensenada de O Baño y atravesar la aldea de A Redonda.


Junto con el castillo de San Felipe, en el lado contrario la escasa distancia, jugó un papel defensivo fundamental en varios episodios bélicos ingleses y franceses cuando, a partir del siglo XVI las condiciones de la protegida ría, llama la atención de la Corona, que la convierte en estratégica, pasando a ser la ciudad de Ferrol capital del Departamento Militar del Norte y lugar de ubicación de los Astilleros Reales y del Arsenal Militar. Desde estos dos castillos se controlaba, junto con el desaparecido castillo de San Martíño, todo el tráfico de la ría, bloqueando el paso de las embarcaciones tendiendo una cadena entre las distintas fortificacións que hacía infranqueable a ría.La iglesia de San  Xiao o de Arriba tiene un posible origen románico tardío, con añadidos barrocos, como la torre de 1845. Conserva en el interior un interesante retablo barroco. Cerca de la iglesia destaca el hermoso crucero de Sano Xiao, en buen estado de conservación, y que presenta símbolos de la pasión.

Entre las iglesias de construcción posterior y estilo neoclásico se encuentra la de San Xiao de Abaixo, la de San Xoán de Piñeiro, con lucernario, y la iglesia de San Vicente de Meá, levantada en el siglo XIX sobre una capilla del XVI dedicada la Santa Lucía.

Otro interesante ejemplo lo constituye la capilla de Lodairo o de la Ascensión, en Franza, cerca de un camino de peregrinación. Fecha de antes del siglo XII y presenta una sola nave cubierta con una bóveda de cañón. En este incluso espacio se encuentra el crucero de Lodairo, del siglo XVIII, con una antigua cruz con un Cristo y con la Virgen en posición orante. Aquí se celebra una popular romería el día de la Ascensión, con peregrinación hasta la ermita y comida campestre.

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