miércoles, 13 de junio de 2018

Iván Aivazovsky

Durante su carrera de 60 años, Aivazovsky produjo más de 6000 pinturas17​24​39​ de, lo que describe una revista de arte en línea, «un valor muy distinto... hay obras de arte y hay trabajos tímidos».40​ Sin embargo, se le han llegado a atribuir más de 20 000 pinturas.41​ La gran mayoría de sus trabajos representan el mar.42​ Raramente dibujó paisajes, así como retratos, de los cuales creó muy pocos.40​ De acuerdo a Rosa Newmarch, Aivazovsky «nunca hizo pinturas con base en la naturaleza, siempre de su memoria, y muy lejos de la costa.» Rogachevsky escribió que «Su memoria artística era legendaria. Era capaz de reproducir lo que había visto solo por un periodo corto de tiempo, sin ni siquiera hacer esbozos preliminares.»24​ Bolton elogió «su habilidad para transmitir el efecto del movimiento del agua y del reflejo del sol y de la luz de la luna.»
Siendo un pintor primordialmente romántico, Aivazovsky usó algunos elementos realistas.​ Leek argumentó que Aivazovsky se mantuvo fiel al Romanticismo durante toda su vida, «aunque orientó sus obras hacia el género realista.»3​ Sus primeros trabajos estuvieron influenciados por sus profesores de la Academia Imperial de las Artes, Maksim Vorobiov y Sylvester Schedrín.17​ Pintores clásicos como Salvator Rosa, Jacob van Ruisdael y Claudio de Lorena contribuyeron al proceso individual y estilo de Aivazovsky.6​ Karl Briulov, conocido por su pintura "El último día de Pompeya", «tuvo un papel importante estimulando el desarrollo creativo propio de Aivazovsky.» , de acuerdo a Bolton.​ Las mejores pinturas de Aivazovsky en las décadas de 1840 y 1850 usaban una variedad de colores y eran tanto épicas como románticas en sus temas.6​ Newmarch sugirió que a mediados del siglo XIX, las características de románticas en los trabajos de Aivazovsky llegaron a ser «cada vez más pronunciadas». Ella, al igual que otros académicos, consideraron "Novena ola" como su mejor obra de arte y adujeron que este «parece marcar la transición entre el color fantástico de sus obras iniciales, y la visión más veraz de los años posteriores». Para 1870, sus pinturas estaban dominadas por colores delicados; en las dos últimas décadas de su vida, Aivazovsky creó una serie de marinas de tonos plateados.


La transición distintiva en el arte ruso del Romanticismo al Realismo en la mitad del siglo XIX, no llegó a Aivazovsky, quien siempre mantendría un estilo romántico, abierto al criticismo. Las razones propuestas para su inhabilidad o su renuencia a cambiar comienzaron con su ubicación; Feodosia era una ciudad remota en el gran Imperio Ruso, lejos de Moscú y San Petersburgo. Su mentalidad y cosmovisión eran consideradas antiguas, y no correspondían a los avances en la cultura y arte en Rusia.23​ Vladímir Stásov solamente aceptó sus primeras obras, mientras que Alexandre Benois escribió en su libro La Historia de la pintura rusa en el siglo XIX que a pesar de haber sido estudiante de Vorobiov, Aivazovsky se alejó del desarrollo general de la escuela paisajista rusa.

Las obras posteriores de Aivazovsky contenían escenas dramáticas, y estaban hechas usualmente en una escala más grande. Representó «el conflicto romántico entre el hombre y los elementos en la forma del mar (El Arcoris, 1873), y las llamadas "marinas azules" (La Bahía de Nápoles al amanecer, 1897, Desastre, 1898), y paisajes urbanos (Noche a la luz de luna en el Bosphorus, 1894).»

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