lunes, 23 de abril de 2018

Judas Priest " Firepower"

Judas Priest " Firepower" Heavy Metal 2018 Inglaterra
1. Firepower
2. Lighting Strike
3. Evil Never Dies
4. Never the Heroes
5. Necromancer
6. Children of the Sun
7. Guardians
8. Rising from Ruins
9. Flame Thrower
10. Spectre
11. Traitors Gate
12. No Surrender
13. Lone Wolf
14. Sea of Red

Rob Halford: Cantante
Glenn Tipton: Guitarra
Richie Faulkner: Guitarra
Scott Travis: Batería
Ian Hill: Bajo



Siempre resulta emotivo y estimulante escuchar un nuevo álbum de Judas Priest pero deberíamos antes reflexionar sobre los motivos que les mueve a seguir en esto. Los miembros de Priest están tan forrados que podrían tener dinero para cuatro vidas, Halford tiene 66 años, Ian Hill 67, Glenn Tipton 70, Scott Travis 56 años y Richie Faulkner 38. Siguen en esto porque les motiva seguir haciendo música y solo por eso, son dignos de admiración total y respeto.
Aclarado este punto, analicemos los últimos y convulsos tiempos para la banda, no a sido nada fácil sacar este trabajo adelante. Recientemente falleció el ex batería de la banda Dave Holland, sigue siendo un tema tabú para la banda, pero yo tenía que mencionarlo en esta reseña porque el también formó parte del inmenso legado de esta banda. Golpe durísimo el Parkinson que sufrió en silencio Glenn Tipton durante los últimos 10 años. Imaginaos la escena, al parecer en la grabación del Reedemer of Souls de hace cuatro años, lo saco a duras penas. Tuvo que ser durísimo estar en el estudio de grabación y decir a sus compañeros " El cerebro le ordenan a mis manos tocar, pero estas no obedecen" como les soltó a todos los presentes en ese estudio. Glenn Tipton se aparta de un lado y los Judas Priest se quedan sin el mítico duó KK vs Glenn, las eternas twin guitars.
Lio con K.K Downing que en breve editará una biografía y quizás ahí nos podremos enterar de una vez de sus verdaderos motivos para dejar la banda. K.K se muestra triste por la enfermedad de su ex compañero pero a la vez dolido porque la banda no le llamó para sustituir a Glenn en los directos y contar con uno de los productores del álbum, Andy Sneap ( productor y también guitarrista de bandas como Sabbat, todo un superclase) K.K no estuvo elegante y dejó caer que Sneap se encargó en el estudio de grabación de las partes de Glenn, algo que cabreo mucho a Halford, la polémica está servida.
Analicemos los últimos trabajos de la banda. Halford regresó con Angel of Retribution, en mi humilde opinión, un trabajo necesario, era lo que tenían que hacer sin más. Tiene cañonazos como Hellrider o Demonizer que recuerdan al Painkiller, otros temas menores como Deal with the Devil o Revolution, balada preciosa como Angel pero que no pega con el estilo de la banda y un tema épico de mas de diez minutos como es Lochness que nos anticipa el Nostradamus. Hay que entender que los Judas Priest siempre quisieron editar un álbum conceptual, lo intentaron con el Twin Turbos pero su discográfica abortó la idea y decidieron hacer dos álbumes separados, el Turbo y el Ram it Down. El Nostradamus es un álbum con el que se sacan esa espina, también algunos lo citan como fuente de conflicto por diferencias musicales con K.K y lo que provocó su posterior salida. Es un álbum que genera controversía, para unos una obra maestra para otros aburrido o simplemente dicen que no es Judas ( suena a Priest al 100 %) Hay que entender una cosa, los Priest llevan experimentando toda su vida y eso les convierte sin más, en la mejor banda de Heavy Metal de la historia.
Reedemer of Souls presenta a un nuevo miembro, Richie Faulkner que tomó buena nota de la maestría de Tipton y que en el Firepower comparte protagonismo y forma parte del trio compositivo, en este nuevo álbum da un paso más, aunque el público eche en falta a K.K, hay que admitir que Faulkner ya lleva 7 años, que es muy bueno y que está mas que acoplado al sonido Priest. Reedemer of Souls es un álbum divertido, con un buen puñado de hits como son: Halls of Valhalla, Battle Cry, Cold Blooded, Never Forget o Secrets of the Dead, aunque también tiene por el medio un par de temas que bajan la nota.
Llega el turno del Firepower, un álbum donde recuperan al gran Tom Allom, el productor de la época dorada de los Priest que hizo un estupendo trabajo junto a Andy Sneap, hay que resaltar esto, porque han echo una producción de auténtico lujo.
Ahora sí, echas las presentaciones, hablemos de Firepower, los primeros temas ya los conocéis todos porque fueron los adelantos, pero aún así vamos a por ellos. Firepower es el tema que da título al álbum y que abre el disco con una duración de tres minutos y medio. Acordaos de los temas que dan título a álbumes de Priest y que no suelen sonar en sus directos y eso que son temazos como Stained Class, Screaming for Vengeance o Killing the Machine. Lo mas sorprendente de este álbum es la producción, el sonido de batería de Travis, como un martillo, la versatilidad del Metalgod que canta como nunca, buscando cientos de matices que no te pueden pasar desapercibidos. Este tema arranca con riffs doblados, base rítmica acelerada y estribillo con cierta melodía, muy en la línea del Dragonaut ( tema que abría el Reedemer) y también sonando similar al Angel of Retribution. Lo mejor es la aceleración con voz grave de Rob para servir el primer twin guitars del álbum, con sección melódica que no te esperas, para recuperar la tonalidad grave y machacona que sirve para protagonizar el segundo solo del álbum que arranca con una distorsión que gracias al ritmo agresivo de la batería te hará tocar el cielo con la mano, esperanzador primer tema.
Lighting Strike es un tema muy sencillo ... haber, yo llevo escuchando a Priest 30 años al menos, los descubrí siendo niño en los ochenta escuchando el British Steel.... un fan de toda la vida de los Priest, escucha este tema, cierra los ojos y dice... Priest. Pues esa es la clave, tiene la esencia de la banda. El riff es muy similar al del tema Reedemer of Souls pero le introducen un mayor dinamismo y Halford presenta muy bien el solo de guitarra, joder, los Judas de siempre, con su emotividad en los solos, la garra en los ritmos y el Halford que sigue siendo Dios, a mi el solo de guitarra me hizo tocar el cielo con las manos, se me ponen aún la piel de gallina escuchando a estos tios.
Never the Heroes se introduce a nuestros oídos a golpe de sintetizador y piensas en Turbo. El bajo de Hill y unos redobles brutales de Travis nos hacen eyacular sin mas remedio, hasta que entra un mediotiempo marcado por el bajo que es un calco del Word Fighting For. Me encanta ese toque atmosférico y casi oriental que tienen las acústicas en el desarrollo del tema. A destacar la sabiduria de Halford... chicos.... 66 años tiene el tio y a donde no llega por motivos de edad lo hace buscando otro registro, además paladea cada frase de este álbum, convierte a este tema en una especie de Hard Heavy atmosférico con una melodía envolvente y un estribillo que es adictivo, solo me falla el solo de guitarra, le cede todo el protagonismo a Halford y el estribillo.
Evil Never Dies es un tema donde te sorprende el contraste que hay en el mismo estribillo, desde el rock alegre del British Steel pasando por un cambio de ritmo en el propio estribillo donde Travis mete a toda la caballería ligera y dotan al tema de agresividad. Cambio de ritmo acústico que precede al solo de guitarra que recuerda clarisimamente a los Metallica, un tema bastante extraño pero con algún que otro buen momento y al que le falta el solo matador y le sobra minutaje, para mi gusto, de lo mas discreto del trabajo.
Necromancer es un mediotiempo con atmósfera en el inicio a base de coros pregrabados y sintetizador y una arrancada que recuerda muchísimo a Hellrider o Demonizer, temas del Angel of Retribution y es que en este trabajo es como si fuera la continuación del Angel of Retribution. El tema tiene una tonalidad oscura y el guitarreo es mejor que el de los anteriores temas.
Children of the Sun es un mediotiempo con un riff clásico de los Judas Priest de toda la vida y con ritmos machacones de puro metal clásico y con un aire rockero en el estribillo, no atrapa pero es el clásico tema que puede funcionar en los directos. De nuevo una aparada acústica donde Halford está como pez en el agua y tira de emotividad para ir creciendo en el tema, recuerda a los setenta a Sin After Sin y sus dos baladas maravillosas: Last Rose of the Summer y Here come the Tears y también al Sad Wings of Destiny y sirve de lanzamiento solo a las twin guitars, que no me atrapan con sus solos en ningún momento, pero es un tema que supera a los dos anteriores.
Guardians es un tema instrumental con piano, toque neoclásico a base de teclados y sintetizadores y las guitarras sumándose a la fiesta en un riff absolutamente majestuoso, esto si que es digno de los Judas Priest, crean el primer chispazo de verdadera magia del álbum, es un tema que sirve para introducir al siguiente corte.
Rising for the Ruins tiene la ventaja que tiene la lanzadera de Guardians y que arranca con un ritmo a mediotiempo machacón y un solo acertado. Guitarras rasgadas con ligero toque oriental y progresivo en el estribillo, los Priest buscan una y otra vez la influencia de los setenta y también innovar y es que son pura ambición, siempre quisieron hacer algo nuevo en cada álbum. Estribilllo adictivo, juego de guitarras hipnótico y solo de guitarra épico... temazo y diría que un tema que merece estar en cualquier recopilatorio de los Judas Priest.
Flame Thrower es tan sencillo como el Lighting Strike pero funciona, los Judas rizando el rizo. Típico mediotiempo que va de menos a más con un ritmo básico a mas no poder, suena rockera y suena fresca y divertida en todo momento. Además el tema también tiene su parte oscura como todos los temas de este álbum y el solo es potable.
Spectre tiene ese aire oscuro en la composición, con un riff que es puro fuego y un gran solo muy elaborado con partes muy diferenciadas, quizás le falta al tema una aceleración en la parte final para terminar de matar al tema, pero presenta un par de apuntes interesantes.
Agarraos fuerte porque llega otro momento top del álbum, Traitors Gate, es un tema que merece estar también en cualquier recopilatorio de Priest. Arpegio lento en la guitarra para colarte un ritmo con garra que suena a Painkiller, Halls of Valhalla, Battle Cries, Demonizer, Night Crawler.... un estribillo de acero puro que Halford defiende como solo el sabe... simplemente inigualable y el solo te hará tocar el cielo con la yema de los dedos.... 70 años y aún componiendo himnos, lo suyo es pura genética.
No Surrender es uno de los temas que mas va a funcionar en el directo. Hard/ Heavy con un aire enigmático que sube en intensidad poco a poco, gran estribillo y un guitarreo excelso tan melancólico como épico, impresionante la producción y los productores de este álbum, han exprimido a la banda hasta que sacaran lo mejor de ellos mismos. Uno de los temas mas adictivos de todo el trabajo y que recuerda a la facilidad pasmosa para componer que tenían en el Turbo.
Lone Wolf es un tema que en los últimos tiempos los Priest llevan intentando mucho. Un tema lento, con Groove y aire Doom que te recuerda a los Black Sabbath, lo intentaron en su anterior trabajo con Crossfire en el Nostradamus con el tema Death y en el Lochness del Angel of Retribution. Es un tema divertido con aire Stoner y un estribillo que es adictivo y muy rockero, sin ser un temazo, los Priest han compuesto temas que en directo van a multiplicar sus prestaciones y además que se guardan las Twin Guitars dobladas para la parte final del tema.
Para cerrar el álbum nada mejor que una balada épica como es Sea of Red. Acústicas y un Halford majestuoso, una balada con arrancada y el mejor solo de guitarra de todo el trabajo. De nuevo lo han vuelto a hacer, es uno de los mejores temas que han compuesto los Priest en toda su carrera, podría estar en cualquier recopilatorio. Es un intento de volver a recuperar la esencia de baladas épicas como Beyond the Realms Death.
Reflexión final: Excelente producción, un Halford absolutamente estelar que hace de cada matiz algo diferente. Unos estribillos muy frescos, sonando clásicos pero también arriesgando y tratando de innovar... lo que han hecho durante toda su vida.
Es un álbum que gana con las escuchas muchísimo. Arranca sólido, potente y Priest 100 % con Firepower, Lighting Strike y Never the Heroes. Después hay un par de temas que necesitarás de varias escuchas para extraerle jugo como son Evil Never Dies, Necromancer o Children of the Sun. La parte final del álbum ya es de traca, buenos temas mezclados con temazos y yo señalaría como los temas top del álbum: Traitors Gate, Lighting Strike, Never the Heroes y Sea of Red.
Cuanto mas lo escucho mas me atrapa en cada matiz. Yo diría que su anterior trabajo, el Reedemer of Souls contiene mas hits pese a su floja producción pero este Firepower contiene mas matices y con el paso del tiempo se puede convertir en un clásico. Es un álbum que va a generar debate entre los fans.
Pero tener en cuenta una cosa, tienen setenta años, Glenn dejó a la banda en el estudio de grabación después de hacer un esfuerzo titánico para grabar el álbum por culpa de su enfermedad.... a esta edad y pasando por ese mal trago que te saquen un álbum como este.... a mi solo me queda quitarme el sombrero y decir una obviedad, que es la mejor banda de Heavy Metal de la historia y que el resto está a años luz.

Puntuación: 8,5/10





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