domingo, 22 de abril de 2018

Hidden Intent "Fear, Pray, Demise"




Hidden Intent "Fear, Pray, Demise" Thrash Metal Australia 2018
01. Prey for Your Death
02. Addicted to Thrash
03. Seeds of Hate
04. Drop Bears Are Real (feat. Ryan Taylor)
05. Waiting Here in Hell
06. Apocalypse Now
07. Eternal Rest
08. Petrified
09. Step Into the Light
10. Imminent Psychosis

Phil Bennett: Guitarra
Chris McEwen: Cantante, Bajo
Paul Lewis: Batería


Unos australianos procedentes de Adelaida y que presentan su segundo álbum, quieren añadir su granito de arena a la comunidad Thrasher. Prey for your Death arranca con velocidad, distorsión en el bajo y mucha agresividad con dos solos acelerados que recuerdan a los Judas Priest que surcan el tema pero sin demasiada precisión aún si, suena rabioso. El problema del Thrash Metal es que está sobrexplotado, no hay una banda que aporte algo diferente. Los Hiddent Intent quieren sonar rancios, mezclando Speed metal con Thrash con un toque muy oscuro, típicamente australiano por cierto, recuerda por momentos a una mezcla entre Mortal Sin, Hobbs angel of Death y los Assassin.
Addicted to Thrash es un tema duro y correoso pero no deja de ser energía desperdiciada, tampoco ayuda demasiado la producción de este trabajo. Seeds of Hate es un corte que al menos nos provoca sensaciones diferentes con un arranque atmosférico y creciendo poco a poco en el tema con distorsión brutal y agresividad, una mezcla entre los alemanes Deathrow y los Slayer en sus primeros tiempos. Pero es una cal y otra de arena porque Drop Bears Are Real es un auténtico despropósito, solos disparatados sin sentido, sin un estribillo que defender, poca cosa que llevarse a la boca. 
Siguen bajando enteros con Waiting here in Hell con un arranque acústico que pretende emular a Metallica para después pasarse a los típicos riffs doblados intensos y melódicos de los Megadeth, la idea es buena pero esa voz hablada y los interludios acústicos matan al tema. 
Apocalypse Now es un corte incomprensible, un tema sin pies ni cabeza en la que se tiran largo tiempo con un solo de bajo que no les lleva a ninguna parte, cuando aparece el solo de guitarra lo hace con calidad pero con un sonido tan pobre que siguen sin acertar en la tecla. 
Otros temas como Eternal Rest pretenden abarcar ese estilo descafeinado y clasista que se lleva hoy en día en el Thrash, descafeinado porque es una simple replica de los grandes solo que sin su grandeza, a mi me recuerda mucho este tema a los Havok, solo que sin su feeling y es que ese es el principal problema de esta banda australiana que no tiene feeling a nível compositivo alguno y eso acaba matando por completo el álbum. Encima exceso de temas y llegan con la lengua fuera al tramo final, lo mejor de este plástico está en el inicio. Aplaudo sus buenas intenciones, hay clasicismo, Speed y metal, con la herencia de los Priest, hay un torpe intento de sonar a Crossover y también de sonar actuales, es de valorar pero no transmite y ese es su principal problema.

Puntuación: 4/10



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