domingo, 1 de abril de 2018

Castillo de Monterrei

La fortaleza está enclavada sobre los restos del Castro de Baroncelli o Baroncelle, y a lo largo de su historia, en su estratégico complejo se asentaron algunos de los más poderosos linajes como los Ulloa, los Zúñiga, los Biedma, los Fonseca, los Acevedo o los Duques de Alba.

Documentalmente, las primeras noticias del lugar provienen de las poblaciones asentadas en el valle a principios del siglo X y sobre el castillo, en el año 950. Fue villa del conde Menéndez Gutiérrez, padre de Rosendo de Celanova.

El castillo, en su configuración primaria actual sería reedificado en el siglo XII por Alfonso Henríquez, nieto del rey Alfonso VI de León y Castilla, que en 1139 sería coronado como primer rey de Portugal, pero pasaría rápidamente al reino de León y Castilla, con la firma del Tratado de Tuy en 1137, renunciando Alfonso Henríquez a las posesiones de Galicia.

La comarca, con las tierras del valle, formaba parte del señorío del monasterio de Celanova. El castillo pasó por varias manos, pero sus abades lo consideraban como una amenaza a su autoridad, por lo que buscaron la protección de la Corona, llegando a obtener del rey Alfonso IX, en 1213, un privilegio que ordenaba la demolición de las defensas del castillo, aunque no se llegó a cumplir y pasaría a dominio de la Corona.

En 1366 el castillo adquirió importancia y fue el refugio de Pedro I el Cruel en la guerra civil que le enfrentó a su hermanastro Enrique de Trastámara, reuniendo Consejo en el castillo. Pero la guerra continúa y hay una serie de alianzas entre los enfrentados. Juan Rodríguez de Biedma apoya a Enrique y queda sitiado en Allariz por Fernando de Castro, por lo que debe huir, refugiándose en el castillo, resistiendo allí a su perseguidor. Cuando la guerra civil concluye, el nuevo rey, ya Enrique II le concede el dominio de Monterrey.

Años más tarde, el rey Juan I de Castilla concedió los derechos sobre el castillo, mediante matrimonio, a don Diego López de Zúñiga. Su hijo llevó el título de vizconde de Monterrey, y después los Reyes Católicos, Fernando e Isabel, concedieron el título de primer Conde de Monterrey a Sancho Sánchez de Ulloa y Monterroso, que habría heredado su patrimonio en 1461 después de pleitear durante casi veinte años con Francisco de Zúñiga.


En 1506 se entrevistan en este lugar Felipe el Hermoso y el Cardenal Cisneros.

En la edad moderna fueron construidas bajo la dirección de los ingenieros de la Corona, Juan de Villarroel y Carlos de Grunemberg, dos recintos auxiliares abaluartados que defendían los existentes conventos de los franciscanos y de los jesuitas.

También aquí fue impreso el primer incunable gallego. Con la primera imprenta de tipos móviles, el 3 de febrero de 1494 fue estampado el "Missale Auriense", el primer libro publicado en Galicia y que actualmente se encuentra en la catedral de Orense. La vida cultural de esta pequeña corte nobiliaria tuvo su importancia, incluso por la enseñanza de la gramática, las artes y la teología.

En 1510 volvió a pasar a manos de la realeza hasta que Fernando el Católico la vende al arzobispo Alonso de Fonseca. En el siglo XVII por el conflicto con Portugal se modernizan las defensas, que se completan en 1711 por la Guerra de Sucesión.

Durante la Guerra de la Independencia Española, en enero de 1809 el Marqués de la Romana convierte a Monterrey en el cuartel general del Ejército de Galicia hasta que el mariscal Soult tomó la fortaleza.

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