jueves, 1 de marzo de 2018

Luanda

Luanda, la capital de Angola, es una ciudad portuaria ubicada en la costa occidental del sur del continente africano. Un paseo marítimo conocido como el Marginal discurre a lo largo de la bahía de Luanda. Cerca de allí se encuentra la Fortaleza de San Miguel, del siglo XVI y en buen estado de conservación, que alberga el Museo de las Fuerzas Armadas. La fortaleza tiene vistas al puerto y a la Ilha do Cabo, una península larga y estrecha en la bahía, con playas, bares y restaurantes.
En el mercado da rua de Luanda el dólar se cambia por 390 kwanzas, la moneda local, el doble que la cotización oficial. Un kwanza no da para nada. Hace unas semanas se aprobó el primer salario mínimo único de 16.500 kwanzas, unos 88 euros, un dinero con el que se puede llenar dos veces el depósito de gasolina del coche. El salario mínimo se va en comprar 30 litros de agua, 10 kilos de arroz y 10 litros de leche.

El país vive de las exportaciones de petróleo (el 93%) y de diamantes, pero la mayoría de los ingresos se pierde en las cañerías, que no son precisamente las de agua, pues el 50% de las familias de la ciudad angoleña no tiene agua corriente. El símbolo de la desigualdad del país es la bahía y la capital, donde levantó su primer negocio Isabel Dos Santos, la mujer más rica de África e hija del presidente del país, también el más longevo del continente, con 38 años en el poder.

En Luanda los restaurantes son prohibitivos para los nativos; los extranjeros se lo tienen que pensar porque el plato del día en cualquier local barato alcanza los 20 euros. Unos vaqueros cuestan 150 euros, el alquiler de un apartamento de dos habitaciones sale por 4.000 euros, y para un café hay que gastarse un par de euros. En el extremo opuesto de Luanda se encuentra Túnez, la ciudad más barata de entre las 209 analizadas por Mercer.
Luanda es el principal centro financiero, comercial y económico de Angola. Lo que mejor ilustra esta posición de la ciudad es la presencia de las sedes de las principales empresas del país como Angola Telecom, Unitel, Endiama, Sonangol, TAAG Angola Airlines y Odebrecht Angola, entre otras.19​ Una de las consecuencias de esta aglomeración de empresas es que un grupo muy reducido de gente rica vive al lado de una mayoría de gente pobre o acomodada.


Debido al gran crecimiento demográfico experimentado por la ciudad, el precio del suelo se ha disparado y los asentamientos informales han extendido la ciudad hasta unirla con poblaciones cercanas como Viana. Sólo un 20% de la ciudad cuenta con servicio de saneamiento de agua y sólo el 30% de las viviendas tienen agua corriente.

En Luanda se ubican plantas procesadoras de alimentos, de la industria papelera, maderera, textil, del metal, fábricas de cemento y otros materiales de construcción, de plásticos, cigarrillos y zapatos.

También dispone de refinerías de petróleo, aunque estas instalaciones datan de la época de 1960 y no han sido reconvertidas. El petróleo angoleño se exporta en bruto y se importa refinado.

El puerto de Luanda permite las exportaciones de café, algodón, azúcar, diamantes, hierro y sal. Sin embargo, enfrenta inconvenientes como la saturación, la falta personal e infraestructura, la corrupción y los robos de contenedores.

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