viernes, 30 de marzo de 2018

Llegará tarde a Hendaya de José María del Val


Sinopsis: Era el mismo sueño de Napoleón. Desde Narvik –allá, pegando al Polo- hasta los Pirineos, un ejército continental de capacidad titánica aguardaba el asalto al Reino Unido. Pero no eran las mismas circunstancias. La Luftwaffe del mariscal Goering lapidaba a bombazos las megápolis inglesas. Y detrás de aquellas tropas al acecho se ufanaba una ideología avasalladora, emergida del revolucionario mundo de entreguerras. Una ideología a la que España se podría incorporar...
Pero ¿estaba el Reino Unido solo? ¿Tenía algo más que su anodina Commonwealth? ¿Algo más que las bravatas de premier Churchill?
Al otro lado del Atlántico, con su inoportunismo acostumbrado, los Estados Unidos dedicaban aquel otoño del 40 a sus folklóricas campañas electorales. El enfermizo y sempiterno presidente Roosevelt se enfrentaba al republicano antiintervencionista Willki. Parecía inevitable que en breve plazo se impusiera en Europa un solo señor.
Hitler citó a Franco en el confín fronterizo de su joven imperio. Tenía que ser tal fecha, a tal hora, porque al día siguiente quería ver a Pétain y en su agenda no quedaban huecos. Todo el mundo pensó que España se añadiría a ese Eje que, uniendo Roma con Tokio, se centraban en Berlín.
Y todos se equivocaron. Aquella reunión resultó intranscendente. Decenas de personas maniobraron en las sombras para que no se emitiera ni un comunicado. Incluso, y extrañamente, Franco llegó tarde.

Opinión Personal: Esta novela fué finalista del premio Planeta de 1981- Su autor es José María Martínez Val nacido en Ciudad Real, escritor e ingeniero industrial, sobre su carrera como ingeniero escribió muchos libros técnicos.
La novela trata sobre el encuentro de Franco con Hitler en Hendaya para tratar el tema de una posible adhesión de España a la causa Nazi a cambio de devolverle Gibraltar a los españoles, una reunión que finalmente quedo en nada.
Val se permite muy pocos lujos novelísticos y trata de ser fiel a la historia sin posicionarse. Lo único novelado es la razón por la que Franco llegó tarde a Hendaya. Se trata de un juego de trileros, de una partida de ajedrez pero a tres bandas Alemania, Inglaterra le tienden trampas a los españoles para que participen en la guerra o no.
En el bando inglés aparece Winston Churchill, espías acaudalados burgueses que tratan de impedir por motivos estratégicos que España se una a la guerra. Se crea una trama para hacerle ver a Franco que el ejército inglés tiene planeado atacar las islas Canarias. A su vez engañan a un allegado de Franco, el piloto Bolín para hacerle ver que Usa va a armar y apoyar a Inglaterra. Primero lo intentan por la vía diplomática a través del ministro franquista Beigbeder, que es cesado por anglófilo. Me parece el personaje mas complejo y logrado de la novela por encontrarse contra la espada y la pared, pero una vez cesado desaparece de la novela.
Los alemanes también juegan sus cartas, primero por la vía diplomática con promesas y después con un atentando en la vía del tren que lleva a Franco a Hendaya. Los alemanes hurden un plan, ellos traman ese atentado pero no para matar a Franco sino para asustarle e influir en su decisión final. Tramn un plan con colaboradores falangistas ( germanófilos y deseosos de una participación española en la II guerra mundial) Para hacerle creer a Franco que los ingleses en colaboración con con los maquis le han tendido esta trampa, esta es la parte novelística, el resto es verídico.
En el bando nacional aparecen germanófilos, los miembros de Falange y anglófilo que tratan de influir en Franco sin resultado, nisiquiera su cuñado Serrano Suñer que ocupa el puesto del destituido Beibeder conoce su decisión.
Esa decisión final fue no participar en la guerra mundial. Pese a las promesas alemanas, España era un país en la ruina tras la guerra civil. El abastecimiento de petróleo y alimentos básicos los llevaba Inglaterra y Usa y temía Franco que si se aliaba con Hitler se quedara sin subsistencias. Eas fueron las razones principales y la corazonada de que la Unión Soviética podría acabar con el imperio Nazi.
Churchill, Hitler y Franco pasean por esta novela sin apasionamiento, descritos con los clásicos clichés que conocemos de ellos, de Franco su hermetismo, de Hitler sus cambios de humor y de Churchill su mordacidad. La novela cumple, narra con rigor, es una lectura amena aunque no termina de enganchar por su frialdad, pero está bien contada.

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