lunes, 12 de marzo de 2018

Calaceite

El siglo XVIII fue económicamente positivo y, en el inicio del siglo XIX, la Guerra de la Independencia Española no tuvo una incidencia importante en Calaceite, exceptuando las fuertes contribuciones que tuvieron que pagar a los franceses y a las tropas del país. En el 1823 Calaceite se liberó del dominio del capítulo de Tortosa y se convirtió en cabeza de un partido judicial, capitalidad que perdió pronto en favor de Valderrobres.

Calaceite vivió con especial intensidad las Guerras carlistas, igual que toda la comarca, ya que se produjeron hechos de armas destacados.

La guerra civil de 1936 al 1939 también fue vivida con intensidad por la población, ya que fue la primera población en que las milicias del Frente Popular venidas desde Barcelona encontraron resistencia armada organizada en su avance. La entrada de las tropas republicanas en el pueblo, después de un intenso tiroteo, el 25 de julio del mismo 1936 provocó varias decenas de muertos, la mayoría fusilados así como el incendio de los edificios religiosos y del ayuntamiento. Seguidamente el sindicato libertario de la CNT instauró un régimen de colectivizaciones y persecuciones por motivos religiosos o ideológicas que perduró hasta la entrada de las tropas franquistas en la primavera del 1938. Este último hecho significó la muerte de algunos republicanos y el exilio de muchas familias, principalmente hacia Francia.


La precaria economía de la posguerra y varias heladas que arruinaron la cosecha de aceitunas, principal fuente de ingresos de los habitantes de Calaceite, precipitaron la emigración de mucha gente hacia las ciudades industriales, Barcelona y su área metropolitana en la mayoría de los casos, en busca de trabajo. Este hecho provocó el inicio de una descenso importante de la población de Calaceite, la cual aún continua por falta de ofertas de trabajo para la juventud, que se va a estudiar fuera de la comarca y ya no encuentra posibilidades de volver.La agricultura es la principal actividad económica. Los cultivos de secano son los que predominan, con el olivo como cultivo principal, seguido del almendro y, en menor medida, la viña. A partir de los años setenta y ochenta hay que destacar el aumento de la ganadería y, fundamentalmente, de las granjas porcinas, a pesar de la presencia de las granjas de aves y conejos. Algunos pastores mantienen aún rebaños de ovejas y cabras.

La pequeña actividad industrial se reduce básicamente a las industrias derivadas de la agricultura, además de la cooperativa agrícola, funcionan algunas empresas de transformación de la oliva: una fábrica de aceite y un par de sazonadoras. Además en Calaceite se encuentra un taller de marroquinería y una imprenta gráfica y también varios empresarios dedicados a la construcción.

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