viernes, 23 de febrero de 2018

23 F


Más de 30 años después de que los españoles de aquella época vieran esta imagen y se les quedase grabada en la retina para siempre, el tema del 23F y todo (todos) lo que lo rodeó sigue más vivo y en boga que nunca. Sin duda, el reciente fallecimiento de el ex-presidente Adolfo Suárez ha actuado como detonante para que el tema salte a los titulares de los periódicos y para que en las tertulias no se hable de otra cosa.

Oh casualidad! Justo a los pocos días de muerto Suárez se publica un libro por parte de la editorial Planeta, escrito por Pilar Urbano donde se trata el tema extensamente (es un ladrillo de mucho cuidado) y no precisamente con ortodoxia, al contrario. Pilar Urbano pone encima de la mesa las malas relaciones entre Suárez y el Rey en aquella época, y lo que es más grave: que el Rey en cierta forma estaba al tanto de lo que estaba sucediendo mientras se gestaba el golpe de Estado, es decir, no actuó tan de buena fe como hasta ahora los libros de historia nos hacían pensar. Eso, al menos, es lo que dice la señora Urbano, yo aún no me he leído el libro y dudo que lo haga. Primero, porque me parece un ejercicio de oportunismo repugnante publicarlo justo ahora cuando el cadáver del expresidente está todavía caliente en su ataúd, y en segundo lugar porque con lo que se ha hablado estos días en los medios y con los cruces de declaraciones que ha habido entre unos y otros, entre ellos el hijo de Adolfo Suárez, me hago a la idea de las conclusiones del libro.

Y cómo más o menos se de qué va el libro y a la conclusión a la que llega, que no deja en muy buen lugar al Rey ni a ciertos mandos, militares y políticos de aquella época, lo que sí me gustaría es que de una puñetera vez se desclasificasen los archivos secretos sobre la investagación entorno al 23F, que llevan 30 años sepultados bajo una buena capa de polvo.

Nos podemos preguntar por qué no se han desclasificado ya, y más en las circunstancias actuales, con todo el circo que se está montando respecto a este tema. Siguiendo la lógica más pura y estricta, podríamos concluir que la ocultación de esa información responde a la necesidad perentoria de salvarle el culo a determinados personajes públicos de notoria relevancia en nuestra sociedad. Siguiendo con la lógica, acaso si el Rey estuviese libre de toda culpa no ordenaría ya la desclasificación o lo sugeriría al menos? No hablemos ya de los políticos de aquella época..., podríamos hacer un montón de cábalas.

Otros a los que no le va nada mal, de nuevo, con esto de la no desclasificación es a los que han puesto el librito este en la calle, la polémica, las declaraciones de unos y otros, y sobre todo el ocultismo, es la mejor propaganda para vender el tomo ese justo en el momento preciso, van a hacer el agosto. Y aún se atreven a negar que el hecho de ponerlo ahora a la venta es mera casualidad, que ya querían haberlo publicado el año pasado. Qué poca vergüenza...

En fin, en lo malo, el gobierno de turno español no es nada diferente a otros gobiernos que ocultan información a sus ciudadanos. Curiosamente, es un tema en que PP y PSOE están de acuerdo, en lo demás andan a matarse, pero entre los dos han comprado un candado bien gordo para que nadie abra la caja del 23F. Sospechoso, no?

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