viernes, 25 de agosto de 2017

Los Lobos del Telón de Acero capítulo 2

Capítulo 2:

Mi nombre es Kubrat Iordanov y nací en 1910 en una aldea ubicada en la región de Blagoevgrad, en la frontera con Macedonia. Mi padre se llamaba Stoyan y se caso de segundas con una mujer veinte años mas joven que ella, una pueblerina analfabeta que ascendencia turca. Su primera mujer había fallecido repentinamente sin darle hijos.
Teníamos una situación bastante cómoda pues mi padre tenía dos cerdos, todo un lujo en la aldea. Bulgaria es una tierra agrícola y era de lo que vivíamos. Este país siempre fue un auténtico galimatías. País agrícola que buscaba una sociedad equilibrada en el reparto de riquezas, es decir, socialista. Lo curioso es que todo el movimiento agrario fue patrocinado por los bancos alemanes, concretamente el Deutsche Bank que también puso dinero para la fabricación del ferrocarril.
Pero los precios de los productos agrícolas cayeron y los alemanes se negaron a bajar el precio de sus tarifas como le pedía el gobierno búlgaro y nuestro gobierno se endeudo hasta las cejas. Para equilibrar la balanza creo una serie de impuestos a los campesinos que provocó una revuelta, mi padre como tantos otros tuvo que recurrir a usureros y prestamistas para sobrevivir si a eso le añadiamos que era alcohólico pues ya esta todo contado.
Mi madre era una mujer depresiva y triste que rara vez hablaba, solo una vez le oí gritar a mi padre diciendo que se había bebido nuestros dos cerdos. En este clima tan tenso y desesperanzador murió mi hermana pequeña de neumonía y dos años después le siguió mi hermano mayor que falleció de fiebres altas, no teníamos dinero para pagar un médico. Solo quedamos yo y mi hermano Murat.
El entierro de mi hermana fue triste, mi madre sollozando con otras mujeres y mi hermana de cuerpo presente delante de toda la aldea, mi padre como siempre desaparecido enborrachándose pero surgió una luz que le hizo concebir una esperanza y salir del pozo en que se encontraba esa luz se llamaba Alejandro Stanbolynski.
Alejandro Stabolynski era el líder del partido agrario que despreciaban la ciudad y buscaban una sociedad agraria. Con muy buenas intenciones eso sí, este partido llegó a gobernar, como todos los gobiernos que tuvo este país fue corrupto pero aún así el país prospero.
Tras las guerras balcánicas, Bulgaría pidió préstamos a los bancos alemanes, para devolverlos tuvieron que ceder todo el ferrocarril a las compañías alemanas y las minas... todos los recursos del estado. Esta alianza la pagamos con sangre ya que Bulgaria tuvo que combatir en la primera guerra mundial al lado de los alemanes y perdimos sumiendo al país en la mas absoluta de las miserias.
Mi padre decía " Bulgaria siempre pierde" en un alarde de lucidez impropia de el. La guerra multiplico por ocho el coste de la vida en Bulgaria y los alimentos empezaron a escasear. Todo para los soldados alemanes y austríacos que estaban en nuestro país, ellos compraban alimentos para ellos y los suyos, para los bulgaros quedaban las migajas, eso era lo que proponía Stabolynski, pero la ceguera de mi padre en el movimiento agrario no se lo permitia ver.
Las ciudades bulgaras en 1915 padecieron una hambruna brutal y mucha gente emigro al campo, el resultado era el mismo. Esta crisis dio el poder a Stabolynski que inició la construcción de obra pública y propulso un servicio laboral obligatorio entre hombres de 20 a 40 años durante ocho meses y mujeres entre 16 y 30 años. Mi padre se salvo porque tenía 42 aún así quiso ir, mi madre si que tuvo que prestar servicio, ante el alivio de mi padre, se detestaban.
Stabolynksy empezo una educación social construyendo mas de mil centros escolares, algo que no llegó a la frontera con Macedonia, la zona mas rural de Bulgaria, nunca pude ir a la escuela y todo lo aprendí en la calle.
Pero este período no satisfizo a todos, el poder elitista de las ciudades estaba muy descontento. Los médicos se negaban a ejercer en las aldeas y los niños morían de desnutrición. Los académicos de la universidad no aceptaban las directrices del partido agrario y los militares vieron como reducieron sus plantillas y estaban preparando un golpe de estado, la iglesia se molesto porque no se quería impartir la asignatura de religión en las escuelas. Stabolynski ganó en las urnas a golpe de pucherazo, votaron hasta los muertos para que ganase, un golpe de estado acabo con el y con el, las esperanzas de mi padre, pero aún vendrían nuevas oportunidades.


by Hugo Ederaldo Fernández Pérez
Pd: Proximamente editado en formato papel

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