martes, 2 de mayo de 2017

La madriguera

1969 España. 102 minutos. drama. Director: Carlos Saura. Guión: Rafael Azcona. Fotografía: Luís Cuadrado. Música: Luís de Pablo. Productora: Elías Querejeta P.C. Reparto: Geraldine Chaplin, Per Oscarsson, Emiliano Redondo, Teresa del Río, Julia Peña, María Elena Flores, Gloria Berrocal.
Sinopsis: Teresa (Geraldine Chaplin) y Pedro (Per Oscarsson) son un matrimonio sin problemas. Su vida monótona y convencional transcurre en una casa muy lujosa, pero demasiado grande y algo fría. Él trabaja como ejecutivo de una fábrica de automóviles, y ella es ama de casa. Un día reciben unos muebles procedentes de una herencia familiar de la antigua casa de Teresa. Son demasiado aparatosos y contrastan con la línea minimalista y moderna del chalet en el que viven, por lo que van a parar al sótano. Pero Teresa, que los ha contemplado, empieza a tener recuerdos y sueños. La primera noche, como una sonámbula, se levanta de la cama y se dirige al sótano. Su marido, Pedro, la sigue y contempla atónito las charlas que mantiene con su padre. Así es como se entera de que Teresa se casó por imposición familiar.
Sin ser una gran película, me ha parecido interesante. "La madriguera" constituye un título adecuado e ilustrativo para la historia que narra. El chalet de lujo (ultramoderno para la época), con sus innumerables espacios y la sensación de aislamiento, está concebido como una guarida o lugar de protección contra el exterior, pero también constituye un espacio claustrofóbico. O sea, una especie de "jaula de oro".

Carlos Saura presenta una historia de una pareja acomodada cuya convivencia se verá perturbada por la llegada de unos muebles antiguos, procedentes de la familia de ella. La aparente solidez y estabilidad de la familia se tambalea como un flan, y la rutina de las actividades cotidianas dejan paso al sonambulismo, la imaginación y el juego. El guión y Saura pasan continuamente de un plano de la realidad a otro, como si fuesen espacios y tiempos paralelos. Ahí discurre, sin duda, uno de los mayores hallazgos de la peli. Los personajes defienden su status, para autoparodiarse y reírse de sí mismos en la escena siguiente, sin solución de continuidad. En ese sentido, Geraldine Chaplin hace una de las mejores interpretaciones que yo le recuerdo.


Quizá el tono sea excesivamente autocomplaciente y el desarrollo de la trama resulte un pelín previsible. Sin embargo, la película atrae por la originalidad al abordar las relaciones entre los protagonistas, y por lo afilado y mordaz del mensaje latente en todo el metraje. "La madriguera" puede tener muchas lecturas, todas ellas oportunas, que quizá pasaron desapercibidas para la censura franquista de la época. La película encierra claras críticas a la sociedad burguesa, a la institución matrimonial y familiar que hoy conocemos, y a cualquier forma de sometimiento que pueda existir. Los protagonistas viven oprimidos y ahogados, tanto por los valores inculcados en la infancia, como por los convencionalismos que les han sido impuestos. Así que todo acaba como acaba...

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