jueves, 25 de mayo de 2017

El largo día del águila

Italia. 110 minutos. Director: Enzo Castellari. Guiójn: Tito Carpi. Fotografía: Alejandro Ulloa. Productora: Atlantida Films. Sinopsis: El capitán Paul Snow está al frente de un grupo de heroicos soldados británicos. Tras desobedecer sus órdenes hace frente con éxito a un grupo de tanques alemanes. Pero el batallón tendrá que enfrentarse a su más heroica misión. Un grupo de soldados alemanes de élite se hace pasar por soldados británicos para aprovechar el desorden de la evacuación de Dunkerque y mezclarse con las tropas aliadas. Reconozcámolo: El director Castellari no es el precursor de Tarantino, a pesar de que el propio director norteamericano se haya inspirado en la película "Aquel maldito tren blindado" para rodar "Bastardos sin gloria", pero es un hábil director que sabía sacar petroleo de guiones infumables y argumentos disparatados.


Es "El largo día del aguila" una película de título engañoso porque da la impresión de que vamos a asistir a una película sobre la batalla de Inglaterra, ("el día del aguila" fue el nombre pomposo que dieron los nazis al inicio de su ofensiva aérea contra Inglaterra). En cambio nos encontramos con un argumento de partida difícil de creer: soldados alemanes que se hacen pasar por ingleses para ser evacuados en Dunkerke en 1940 cuando la derrota aliada en la batalla de Francia era inevitable, y servir así de espías ya en Inglaterra. 

La película cuenta con la sorpresa de un Francisco Rabal quizás en su trabajo menos creible de oficial nazi infiltrado en las líneas inglesas, con el pelo bien oxigenado, eso sí, para parecer lo más "ario" posible, y una Teresa Gimpera a la que en todas las coproducciones de la época le tocaba hacer papeles de extranjera ( una rubia no podía ser española). 

Una cualidad de la película es que no pone a los alemanes como soldados sanguinarios y cabezas cuadradas, sino como un enemigo astuto y bien preparado.

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