domingo, 2 de abril de 2017

La oreja rota y su temática

 La Oreja Rota me parece una auténtica obra maestra. La guerra del Chaco entre dos país de Sudamérica ( inventados) que se pelean por un trozo de desierto fronterizo donde dicen que hay petróleo, dos grandes compañías petrolíferas andan detrás ( inglesa y americana) que son las que organizan todo el lío para que los países entren en guerra. Hergé utiliza personajes reales como Emil Bazzarov ( le cambia de nombre, fue un comerciante de armas muy famoso en su tiempo)
Por otra parte la vida de los aborígenes, que nos recordará a las tribus del Amazonas y también a los exploradores del siglo XVIII. Esta entrada es para hablaros del hilo argumental de este cómic que está genialmente dividido.
Empezamos como todas las aventuras de esta saga con un Tintin que ejerce de periodista ( tan solo en las primeras aventuras lo hace) Como siempre se introduce en una aventura sin querer. Un misterio, todo un rompecabezas. Un escultor llamado Baltazhar, todos piensan que murió de forma accidental, pero una colilla ( Baltazhar fumaba puros) hace sospechar a Tintin de que fué asesinado y su loro puede revelar al asesino de Baltazhar.
Dos sudaméricanos están detrás del loro y así se inicia la aventura. Cuando por fin se sabe el nombre del asesino, el señor Rodrigo Tortilla, se sabe el motivo del asesinato y lo que escondía el robado fetiche arumbaya.

En esta primera parte nos encontramos con un argumento típico de la novela negra que parece extraído de una novela de Agatha Christie, de las películas de Hitchcock o de aquellas películas y novelas como el Halcón Maltés. ¿ Quién es el asesino? ¿ Porque lo mato? ¿ Porque robar un fetiche si no tiene valor en el mercado? ¿ Que secreto esconde el fetiche? Son las preguntas a resolver.
En la segunda parte de la novela, empieza la aventura militar de Tintin. Es acusado injustamente de golpista en San Theodoros y será fusilado pero en un golpe de suerte estalla la revolución y se convierte en héroe de guerra pasando a ser ayudante del general Alcazar. Aquí aparece uno de los grandes personajes de la saga Tintin, el General Alcazar, bruto, cambiachaquetas, ignorante, ambicioso y codicioso... es el típico reflejo del militar golpista de aquella época. Hergé recrea al típico país bananero que es mangoneado por las grandes industrias extranjeras y sus gobiernos golpistas militares, siempre corruptos y viviendo de espaldas al pueblo.
Por otra parte hace una crítica social, algo muy típico en las primeras aventuras de Tintin, ya lo había echo en el Loto Azul. En este caso habla sobre un comerciante de armas que si existió en la realidad y que se apedillaba Zaharov, personaje siniestro que hizo una gran fortuna vendiendo armas y secretos. El poder de las grandes empresas que organizan golpes de estado según sus intereses, la guerra por el petroleo y los dictadores sudaméricanos, genialmente reflejado. Muy dinámico esta parte del cómic y con una de las mejores escenas para mi gusto de las aventuras de Tintin, que es la persecución entre Tintin y los soldados y cuando el reportero cruza la vía del tren con este pasando cerca con su coche.
En la tercera parte del cómic se recupera el hilo argumental policíaco, volvemos a retomar el fetiche. Tintin está perdido, no sabe aún el misterio que rodea al Fetiche así que decide ir al pueblo arumbaya. Allí conoce a Ridgewell, un explorador inglés que es una especie de Livington Supongo. Averigua el misterior que rodea al fetiche y retoma los dos ladrones del fetiche.
Es una de las mejores aventuras de Tintin y analizaré mas detalles de sus aventuras en próximas entradas.

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