domingo, 9 de abril de 2017

Jesús, el hijo del Hombre, Khalil Gibrán


Sinopsis: La figura de Jesús llenaba el trasfondo del alma de Khalil Gibran y se había convertido en su ideal. Jesús, el hijo del hombre es la cumbre de la obra de Gibran, toda la obra del autor de El Profeta coverge hacia este libro personalísimo. Jesús, el hijo del hombre es un libro que hace amar a Jesús.

Opinión Personal: Khalil Gibrán  era un poeta, ensayista y novelista libanés nacido en 1883 y fallecido en 1931. Un escritor muy melancólico y bucólico.  Era admirador del poete Francis Marrash, cuya obra estudió en Beirut. En sus obras trabaja el concepto de amor universal . La mayoría de sus escritor tratan sobre el cristianismo y el amor espiritual. Pero es un místico y habla sobre la confraternización de todas las religiones, para el, todos somos hermanos practiquemos la religión que practiquemos.
Su novela mas conocida es el Profeta compuesta de ensayos poéticos. Su popularidad aumento en la década de los sesenta y concretamente gracias a los escritores americanos de los años sesenta para volverse a estancar hoy en día. De echo uno de sus seguidores en los sesenta era Elvis Pressley que quedo impresionado con la lectura del Profeta. 
Una frase de Khalil Gibrán " La mayoría de las cosas que digo no tienen sentido pero lo digo para que la otra mitad pueda alcanzarlos" fue utilizada por Jhon Lennon en su canción Julia. Otro músico que se inspiró en Gibrán para sus composiciones fue David Bowie. 
Otra curiosidad es que los libros de Gibrán fueron muy populares en el movimiento Hippie de los sesenta, especialmente el libro " Lágrimas y Sonrisas":  Nació este escritor en una familia cristiana maronita y se educó en sus escuelas. También está influenciado por el Islam y el misticismo Sufí. Su conocimiento de la historia del Líbano con sus luchas fortaleció la creencia en la unidad fundamental de las religiones, algo que le inculcaron de pequeño. También está influenciado por el romanticismo europeo de William Blacke, el simbolismo y el surrealismo. 
Esta novela está escrita casi al fin de sus días y fue publicado en 1928, representa la coronación de su vida y su misión. No se trata de una obra ni histórica ni apologética. Gibrán ve a Jesús como un hombre extraordinario, no como al hijo de Dios, un hombre que amo y sufrió mucho. Setenta y siete personajes opinan sobre la personalidad de Cristo. El último de la serie un libanés que es el propio Gibrán, hombre de nuestro siglo, crítica a la iglesia como institución humana en la que sus miembros han caído en la hipocresía desepñando su misión en beneficio propio y no como intermediarios del Jesús clavado en la cruz.
Más que una novela diría que es una especie de cuento coral. No hace falta ser creyente para leerse este pequeño libro, tiene suficientes atractivos. Confieso que la obra de Gibrán peca de romántica y simbolista, no es para todos los públicos, quizás quedo algo desfasada con el paso de los años. Evidentemente el Profeta es su mejor obra, pero esta no tiene nada que envidiarle. Los mas de setenta personajes realizan un esbozo genial de la época que le tocó vivir al nazareno. A parte de la cruel sociedad judaica, nos presenta un crisol de culturas como siempre fue esa civilización. Entre todos logran un gran esbozo de la figura de Jesús. Clase alta, clase baja, creyentes, detractores, gente que le conoció mucho, gente que solo de oídas, es un gran mural el que construye Gibrán. También hay que destacar que Gibrán pinta a Jesús como un hombre no como el hijo de Dios. Para el, la vida es sufrimiento y amor y así pinta a Jesús, interesante lectura. 

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