viernes, 28 de abril de 2017

Curitiba

Curitiba nació indígena y portuguesa, en la primera planicie de Paraná, 934 metros arriba del nivel del mar. Su nombre significa pinar, en la lengua de los indios Guaraníes. Remite a la predominancia del pino-de-Paraná en su territorio.
El "registro de nacimiento" de Curitiba marca el día 29 de marzo de 1693, cuando fue creada la Cámara Municipal. Al final del siglo XVII, la cultura era de subsistencia y la actividad económica estaba basada en la minería.
El ciclo económico siguiente fue el de tropero: los conductores de ganado viajaban entre "Viamão", en Rio Grande do Sul, y la Feira de "Sorocaba", en São Paulo, de donde los animales eran llevados a Minas Gerais. Los troperos hacían invernadas en la mitad del camino, en los "campos de Curitiba", acampamentos que sólo eran desmontados después de pasar la estación fría. Aprovechaban el invierno para hacer sus negocios y elevaron a Curitiba a una condición importante de entrepuesto comercial.
Muchas otras marcas se deben al ciclo del tropero, que duró más de dos siglos: la yerba mate en la forma del mate (caliente, porque el tereré de los indios era con el agua fría), la utilización de los ponchos de lana, la carne asada, el fuego en el suelo que provocaba las ruedas de prosa y los "casos", el acento peculiar del – "leitE quentE" (pronunciación abierta de la E al final de las palabras) -, la abertura de los caminos y la formación de los pueblos.

Otros dos ciclos económicos fueron prácticamente paralelos en la historia de Curitiba: el de la yerba mate y el de la madera. Su expansión, al final del siglo XIX, motivó la construcción del Ferrocarril "Paranaguá-Curitiba", primer enlace de la capital de la Provincia de Paraná con el Litoral. Construida en cinco años (1880 - 1885), es una de las mayores obras de la ingeniería nacional, gracias a los hermanos Rebouças, los ingenieros Antonio y André. La construcción empleó enormemente la mano de obra de los inmigrantes, que llegaban en gran masa a mediados de los años de 1800.
Curitiba se benefició, al inicio del siglo XX, de la riqueza oriunda de la industria de la yerba mate. Sus propietarios, los "barones de la yerba mate", construyeron mansiones para su vivienda en la capital, en gran parte preservadas en dos conjuntos importantes, en los barrios "Batel" y "Alto da Glória".
El siguiente ciclo económico fue el monocultivo del café, que dio origen al surgimiento de diversas ciudades en el norte de la Provincia de Paraná, con reflejos evidentes en la economía de la capital.
Castigado por las intemperies, el café fue de a poco substituido por la soja, hasta su completa erradicación después de la helada negra en julio de 1975.
El cultivo mecanizado de la soja expulsó a los trabajadores del campo. Curitiba recibió a grandes contingentes de emigrantes. Necesitó tomar decisiones rápidas para evitar el caos urbano y anticiparse a las demandas futuras. Invirtió en la planificación urbana y en la gestión municipal centralizada en el hombre, o sea, en los 1.587.315 habitantes censados en el año 2000.Curitiba no tiene mar, sin embargo un mar de verde está a disposición de sus habitantes, en los 30 parques y bosques municipales y decenas de plazas y jardines.
Al inicio de los años de 1970, fue tomada una decisión estratégica en relación a los terrenos baldíos urbanos: en vez de lotearlos, la Municipalidad optó por transformar esas áreas en una "reserva de mercado" ecológica. En ellas fueron implantados, a partir de 1972, parques y bosques con funciones de preservación, saneamiento, diversión y contención de inundaciones pluviales. En esa época había apenas un parque, el viejo y central Passeio Público (Paseo Público), creado en 1886.
La ciudad fue la pionera en el País en la separación de la basura doméstica. El premiado programa "Lixo que não é Lixo"("Basura que no es Basura"), de 1989, es un modelo de atención al medio ambiente.
La cobertura de los macizos vegetales, preservada y ampliada con el plantío de árboles y añadida a la vegetación dispersa, garante a cada curitibano el índice de 51 m² de área verde.

La ciudad fue pionera, en el País, en la separación de la basura doméstica, con el programa "Lixo que não é Lixo" (es un programa de separación de la basura doméstica de la basura reciclable), de 1989, que generó variantes como el Cambio Verde - el cambio de la basura reciclable por alimentos de la época in natura - y la Compra de la Basura en los locales más distantes.
De los programas de educación ambiental, el destaque es el Programa Olho d´Água ("El Manantial"), una aparcería de la Municipalidad con la población. Bajo la supervisión de los técnicos municipales, los estudiantes de las escuelas públicas monitorean el agua de las principales cuencas hidrográficas de Curitiba.
Desde un sencillo plantío de árboles a todo el complejo de la producción vegetal, del pequeño jardín al parque gigantesco, de la actitud de "se-pa-rar" la basura en la casa hasta la transformación del plástico, de la lata y del papel en nuevos productos, Curitiba se empeña en preservar y mejorar el espacio colectivo de la vida de sus habitantes, por una vida con más calidad y con una mirada generosa hacia las generaciones futuras.

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