viernes, 7 de abril de 2017

Barcelona 3 Sevilla 0

El partido fue un suplicio para los sevillistas desde el principio. El Barcelona se puso a lo suyo y los de Sampaoli, con cabeza gacha, iniciaron la fase primera del sufrimiento: correr y correr detrás del balón. A las órdenes de Messi. De lo que quiso el astro argentino, que a punto estuvo ya en el minuto tres de adelantar a su equipo con un fuerte disparo que se fue al larguero. Fue el primer aviso. Los sevillistas parecieron quedar encandilados y los locales, con ese puntito de presión arriba que ahoga a los rivales, siguieron contribuyendo a aumentar la ansiedad. Así era imposible. El Camp Nou pesaba demasiado. Sólo se habían jugado unos minutos y el baño ya era mayúsculo. Excepto una ocasión que tuvo Nzonzi en el minuto ocho y que Ter Stegen desbarataría  con algunos apuros, el partido era lo que quería el Barcelona. De esa manera, sin alma y con los de Luis Enrique bordándolo, el goteo de goles iba a ser imposible evitarlo. En apenas nueve minutos, del 24 al 33, cayeron tres. Nadie se pudo sorprender porque el partido se había puesto, al menos, para eso. O, mejor dicho, para lo que quisieran los Messi, los Luis Suárez, los Rakitic, los Iniesta y los Neymar…. Porque los sevillistas estaban desaparecidos. Perdidos. Luis Suárez, de chilena, al  aprovechar un balón suelto, y Messi, por dos veces, pusieron en el marcador lo que se veía en el césped. Lo mejor de la primera parte sería que el colegiado, Clos Gómez, no dejó ni un segundo más a esos 45 minutos para olvidar.

En la segunda mitad, con todo el pescado vendido, Sampaoli metió a Kranevitter y Sarabia por Mercado y Nasri, respectivamente. Quedaba parar de hacer el ridículo. Porque, de lo contrario, se llevaría un saco de goles que empezaría no sólo a sonrojar sino a formar parte de la triste historia del club sevillista. Nadie, hasta entonces, había sumado el protagonismo y lo quiso para sí mismo Sarabia. Bien por el madrileño, que logró cortar la sangría con algunas buenas jugadas que a punto estuvieron de acabar en gol. Pero ni era el día, y tampoco nadie creyó en el milagro. Para colmo, Vitolo, tremendamente nervioso, vio la segunda amarilla y dejaría al equipo con uno menos. Era ya lo que faltaba en una noche horrenda

2 comentarios:

  1. La primera parte fue un monólogo absoluto del Barcelona. Para mi de las mejores primeras partes que han jugado esta temporada. El Sevilla estaba desaparecido, y prácticamente regaló el primer gol con una pérdida de balón bastante tonta, lo cual no quita que el Barça pasará por encima de ellos. Enorme para mi Iniesta, que parece que vuelve a estar en forma después de estar un tiempo bastante espeso. Y también enorme Neymar, que nos dejó varias jugadas y regates que da gusto verlas, aunque parezca estar reñido con el gol.
    PD: Soy del Barça, no se de que equipo serás tu, aunque intuyo que también. Saludos.

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  2. soy celtista ( soy gallego) y culé.
    Ví la primera parte como tu, por fin una primera parte como las de antes, de dominio absoluto con el Mesias dirigiendo todas las operaciones, Suárez de Killer y la magia de Neymar que está ahora a un nível, por encima del resto.
    La liga está dificil pero como ganen a la Juventus ( será muy duro) les veo ganando la Champions, todo depende del tridente.

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