martes, 21 de febrero de 2017

Sigue la depresión en el juego del Barca

Suárez y Messi lo intentaron en el 26 como cuando éramos felices pero sólo sacamos un córner. Barça de soluciones simples por miedo al fracaso. El Leganés se daba cuenta de que podía ser más ambicioso pero lo que tímidamente intentaba no tenía ningún interés.
El sector del público dirigido por la directiva insistió al filo del descanso en sus cánticos a favor del entrenador, y el público no controlado por el club insistió en pitarle. Ambiente enrarecido en el Camp Nou, que se podría haber enrarecido todavía más si un disparo de El Zhar que rebotó en Umtiti no lo hubiera sacado Ter Stegen con una agilísima mano en el último instante. Con decir que el portero alemán fue el mejor de los locales, se resume perfectamente lo que dio de sí la primera parte. Triste Barça, blandengue y sin continuidad, a remolque emocional todavía de lo que le sucedió en el Parque de los Príncipes.

El Leganés volvió al terreno de juego decidido a conseguir como mínimo el empate. Más ímpetu que acierto. El Barça continuaba igual, deprimido y sin encontrar sus pastillas. En el 54 el Leganés tuvo otra clara oportunidad tras otro mal rechace de Umtiti pero Ter Stegen volvió a salvar en un paradón de considerable dificultad. El Leganés no estaba siendo inferior al Barça y sólo el talento del portero azulgrana le separaba del empate. En el 60 la grada de animación volvió a corear a Luis Enrique y la bronca en el Camp Nou subió de tono. Asier Garitano iba a por el empate y cambió a Erik Morán por Unai López, que en el 70 hizo lo que su entrenador esperaba de él y empató el partido, con la inestimable colaboración de Sergi Roberto y de Ter Stegen, que por una vez cantó. El Barça había hecho oposiciones para dejarse empatar y el Leganés méritos para lograrlo. La agonía culé se estrellaba contra su destino. Triple cambio de Luis Enrique: André Gomes -pitado-, Digne y Rafinha, por Iniesta, Alba y Denis. Y lo que el Barça no supo hacer lo hizo por él el ábitro, señalando un rigurosísimo penalti de Mantovani sobre Neymar.Messi lo transformó pero era tal su desánimo, y su tristeza, que no quiso ni celebrarlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario