jueves, 23 de febrero de 2017

María Asquerino

Trabajó bajo las órdenes de los más destacados directores del cine español en distintas épocas, como Luis Buñuel, Rafael Gil, José Antonio Nieves Conde, José María Forqué, Fernando Fernán Gómez, José Luis Garci, álex de la iglesia o Agustín Díaz Yanes. En teatro triunfó con papeles en obras de antonio gala Benet i Jornet, Bernard-Marie Koltès, Antonio Buero Vallejo, Ionesco y bajo la dirección de profesionales como José Luis Alonso, jaime azpilicueta , Josefina Molina, Lluis Pascual y Carles Alfaro, con quien hizo su último trabajo escénico en Tío Vania, de Chéjov, momento en el que decidió retirarse porque, afirmó, “ya está bien de hacer el tonto”.


Al margen de su prestigio profesional, destacó su decidida actitud de mujer libre que luchó contra el franquismo, contra la moral cicatera de la sociedad en la que le tocó vivir, contra la doctrina cristiana que marcó a las mujeres de su generación y, sobre todo, contra toda forma de conservadurismo que coartara su absoluta libertad. “La dictadura ocupó mis mejores años, pero eso me dio fuerzas para luchar”, señaló hace tres años esta mujer que decía que su estatura y su voz eran las que le daban esa imagen de marimandona, “pero en el fondo soy una tonta y una blanda”. Aunque no lo fue tanto cuando tras bailar con Orson Wells, en Cannes, este quiso llevarla a su hotel, a lo que María se negó — porque no le apetecía, no por el que dirán—, lo que encolerizó a Wells. Su fuerte personalidad y la tremenda belleza de sus ojos la acompañaron hasta el final de su vida, que en los últimos tres meses transcurrió en un centro asistencial de El Plantío (Madrid), desde donde fue trasladada la noche del martes, ya agonizando, a la Fundación Jiménez Díaz, donde ingresó cadáver. Hoy está previsto que se le realice la autopsia tras lo cual la aisge entidad de gestión de los actores a la que pertenecía Asquerino, se encargará del sepelio, ya que la actriz no tenía familiares.. Intervino en más de 80 películas, entre las que destacanGoya, historia de una soledad, de Nino Quevedo, El oscuro objeto del deseo de luís buñuel El juego de la verdad de José María Forqué, mambrú se fue a la guerra  El mar y el tiempo y Fuera de Juego, las tres de Fernando Fernán-Gómez. En su libro Memorias, de 1987, confesó que estuvo profundamente enamorada de Fernán-Gómez y que siempre se arrepintió de no haber tenido un hijo con él. En ese libro deja claro que era símbolo de una mujer libre que vivió intensamente, aunque afirmó: “Lo cierto es que he sido bastante moderada en todo, la única barbaridad que hice fue casarme... Lo que pasa es que me han tocado papeles de mujer fuerte, malvada, generalmente con un cigarrillo en la boca”. En Memoriasconfiesa que tuvo una infancia triste y solitaria. Se casó a los 17 años con un hombre muy celoso. “Era lo que hoy se llamaría un maltratador. Y yo una cría”.Siempre fue considerada libre, moderna y todo un símbolo de la noche madrileña, sobre todo por su afición a las tertulias, primero en el Oliver y finalmente en el Bocaccio, donde llegó a tener una mesa que se reservaba para ella y que compartía con amigos como José Luis Balbín,luis coll , Paco Valladares, Juan Diego y otros muchos. En la última década iba al bar del Teatro Español, donde decía que la trataban bien y podía charlar con compañeros. Comentó que al morir la llevaran al Español, donde se subió por última vez a un escenario para participar en la lectura de Don Juan dirigida por Mario Gas. Siempre le gustó callejear y tenía la tradición de no comer a mediodía y salir a cenar.
Asquerino demostró sus grandes dotes para el canto interpretando el boleroObsesión en La vida en un bloc. En la última década trabajó con Agustín Díaz Yanes en Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto, con Álex de la Iglesia en Muertos de risa y La Comunidad y con José Luis Garci en Tio vivo c. 1950.

No hay comentarios:

Publicar un comentario