martes, 7 de febrero de 2017

Barcelona 3 Athletic Bilbao 0

Tras el descanso, Mascherano sustituyó a Piqué, con una sobrecarga en los abductores de la pierna izquierda. A los pocos minutos, Rafinha chocó con la bota de Ter Stegen y la ceja empezó a sangrarle de tal manera que no pudo continuar. Rakitic entró en su lugar. Las cejas se abren al menor golpe porque la piel es muy fina y sangran mucho porque es un área especialmente vascularizada. Y en el 62 pasó lo que nunca pasa: y es que para la sorpresa de todos, Messi fue sustituido. Con dos cambios forzados, pareció extraño que Luis Enrique gastara el último tan temprano. Lo más probable es que técnico y jugador tuvieran pactado jugar sólo una hora. Messi no había sido sustituido sin sufrir lesión o molestias desde el 21 de octubre de 2014, la primera temporada de Luis Enrique. A todo esto, Aleix Vidal consiguió el tercero desde la frontal del área después de dibujar una bella diagonal. Tres remates, tres goles. El Barça durmió y ganó. A veces pasa.

El Athletic mereció más pero no tuvo el acierto que tuvo el Barcelona en las áreas: Ter Stegen lo paró todo e Iraizoz está mayor y no pudo con casi nada. Arriba, el Barça lo metió casi todo y el Bilbao nada de nada, y así, por muy bien que planee los partidos Valverde, es imposible ganar. De todos modos, los de Luis Enrique tienen que mejorar mucho si no quieren hacer el ridículo en Europa.

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