jueves, 26 de enero de 2017

Michael Chang

Chang nació en Nueva Jersey, en Estados Unidos, hijo de los inmigrantes taiwaneses Betty y Joe Chang. Su padre fue un tenista amateur que comenzó a entrenar a su hijo cuando éste era apenas un niño.
La familia terminaría mudándose a Minnesota, donde Michael y su hermano mayor Carl rápidamente mostraron afinidad por el tenis (Carl dejó de practicarlo a los veinte años para convertirse en el entrenador de Michael). Después, se trasladaron a California cuando Michael tenía siete años para mejorar su habilidades; Betty también dejó su trabajo para viajar con ellos en el 'tour'.
Su dedicación pronto los recompensaría. Chang ganó una serie de eventos juveniles, casi siempre jugando contra niños mayores que él. Para cuando llegó a sus primeros años como adolescente, ya competía con adultos —y les ganaba.
En poco tiempo, el jovencísimo Chang se encontró jugando contra profesionales. Palabras mayores. En el US Open de 1987, cuando contaba con 15 años, Chang tuvo la primera oportunidad de impresionar al mundo en un torneo de Grand Slam. El joven recibió un pase de comodín para el sorteo del torneo de jóvenes de 18 años. Como ya era costumbre, esto había requerido ganarle a jugadores con unos cuantos años más.
Su oponente en la primera ronda fue Paul McNamee, un australiano de 32 años cuyo currículum incluía el título masculino de dobles de Wimbledon en 1982. McNamee era el segundo jugador más veterano del torneo de ese año: de hecho, tenía más del doble de años que Chang. Para 1987, McNamee estuvo clasificado en el lugar 130 del mundo, aunque había llegado hasta el lugar 24 a principios de su carrera. Chang comenzó a jugar clasificado en el lugar 970.
Chang, no obstante, logró vencer al treintañero en cuatro sets y se impuso por 6-3, 6-7, 6-4 y 6-4. Esto provocó que la prensa —siempre razonable, ecuánime y prudente, como todos sabemos— etiquetara a Chang como la gran promesa de futuro del tenis estadounidense.
Después del partido, el desconocido adolescente fue abordado por una multitud de reporteros ávidos que esperaban obtener primeras palabras en exclusiva. Como podría esperarse, Chang estaba algo apabullado.
"No sé nada sobre el futuro del tenis estadounidense," dijo, respondiendo al título atrevido que le otorgó la prensa. "Yo solo me dedico a jugar".
Su madre Betty lo acompañó a sus entrevistas después del encuentro y también insistió en rebajar las expectativas: "Es solo un niño y nos gustaría que lo siguiera siendo", dijo Betty. "No queremos molestarlo con problemas de adultos. No hay prisa, lo que importa es que esté contento jugando a tenis".

"Sigo pensando en hacer algo más aparte del tenis", añadió Michael. "Hay muchos años por delante, y ¿qué tal si finalmente el tenis no funciona para mí?".
Al final, Chang no tuvo que buscarse otra carrera, pero tampoco llegó tan alto como se esperaba de él después de la temprana victoria contra McNamee. El estadounidense continuó su ascenso en 1988 al llegar lejos en varios torneos en su país de origen, en Francia y en el Reino Unido. Un año después, ganó de forma memorable el Open de Francia frente a Ivan Lendl y obtuvo su récord más significativo: convertirse en el tenista más joven en ganar un título de singles de Grand Slam con tan solo 17 años.Chang se retiró del tenis profesional en 2003. Ahora es el entrenador del actual número cuatro del mundo, Kei Nishikori, el japonés que alcanzó la final del US Open del año pasado. A sus 25 años, Nishikori está alcanzando la cima; a la misma edad, en cambio, Chang ya había jugado sus mejores años en el tenis.

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