sábado, 21 de enero de 2017

Faverani aporta desde el primer día

Le pitaban a Tomic la segunda falta personal a los cinco minutos y debutó el recién llegado Vitor Faverani. La entrada del pívot brasileño, autor de 7 puntos en el primer cuarto, oxigenó al Barcelona que, ante el nulo acierto del Efes, se llevó el primer cuarto con una mínima renta (16-15).

Las malas sensaciones azulgranas se acentuaron en los primeros compases del segundo acto, cuando el cuadro entrenado por Velimir Perasovic endosó un parcial de 0-8 de la mano de Heurtel, Mutaf y el exazulgrana Deshaun Thomas.
Estuvo el Barcelona, sin intensidad en el rebote defensivo, más de 4 minutos sin anotar hasta que llegaron los triples de Koponen, Oleson, Renfroe y Rice, la tabla de salvación de lo catalanes. De hecho, en el primer tiempo, los de Bartzokas anotaron más desde la línea de 6,75 metros (7 de 10 intentos) que en tiros de 2 (5 de 15).


A pesar de completar un discreto primer tiempo en ataque, los turcos, más intensos y concentrados, se fueron al descanso con ventaja (33-34).
Tras la reanudación, se repitió el mismo guión del primer cuarto. Tras seis puntos consecutivos de Brandon Paul (33-40, min. 22), Bartzokas volvió a parar el encuentro para alentar a sus pupilos.

Reaccionaron los locales, a pesar de la exhibición de Paul (9 puntos en el tercer cuarto), y en cinco minutos endosaron un parcial de 17-8 para ponerse por delante en el marcador (50-48) .

Lo consiguieron gracias la intensidad defensiva y las ganas de Claver, a lo que se sumó Navarro, precursor de la exhibición de Faverani. El brasileño, autor de 9 puntos en el tercer cuarto, sacó a brillar su movilidad en el bloqueo y continuación para fijar una diferencia de 10 puntos al final del periodo (63-53).

Contagiados por el aire fresco del nuevo fichaje en la pintura, el Barcelona empezó el último acto como lo acabó: poniéndolo difícil en defensa y certero en ataque. Un triple de Claver parecía que dejaba el partido visto por sentencia (70-55) a falta de ocho minutos.

Sin embargo, el Barcelona se desconectó por completo y en dos minutos encajó un parcial de 2-13 y ponía a los turcos, con Paul y Heurtel como estandartes, en la pelea por la victoria a falta de cinco minutos para el final (72-68).

Fue entonces cuando salió Koponen al rescate con tres triples que aliviaban las dudas de un Barcelona que, pese a la victoria, todavía le falta mucho para ser fiable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario