sábado, 7 de enero de 2017

Asalto al distrito 13


Assault on Precinct 13
Año 2005
Duración: 109 min.
País:  Estados Unidos
Director: Jean-François Richet
Guión: James DeMonaco (Remake: John Carpenter)
Música: Graeme Revell
Fotografía: Robert Gantz
Reparto: Laurence Fishburne, Ethan Hawke, Maria Bello, Drea de Matteo, John Leguizamo, Aisha Hinds, Gabriel Byrne, Brian Dennehy, Fulvio Cecere, Kim Coates, Matt Craven, Colin Glazer, Currie Graham, Sasha Roiz, KRS-One, Ja Rule, Titus Welliver
Género:  Thriller. Acción
Sinopsis:  Quedan pocas horas para que el año toque a su fin y la comisaría del distrito 13, una de las más antiguas de Detroit, está a punto de cerrar. Muchas carreteras están cortadas debido a la fuerte nevada y sólo queda un puñado de policías encabezado por el sargento Jake Roenick (Ethan Hawke), un buen oficial que no consigue olvidar una operación fallida que tuvo lugar la primavera pasada. Cuando la noche parece tranquila, el sargento se encuantra con una visita inesperada que le complicará la vida a él y a sus compañeros.

Esta es la historia de cómo hacer un churro con unos mimbres de lujo. El señor Richet, encargado de dirigir este bodrio, lo tenía todo para hacer un peliculón: una vieja historia de éxito (este guión ya acumula varios remakes a sus espaldas, entre ellos uno del afamado John Carpenter), un reparto de lujo con caras conocidas por todos y medios para hacer y deshacer a su antojo. Sin embargo, el resultado final no puede ser más decepcionante.

La historia la habremos visto mil veces en uno u otro formato, bajo una u otra batuta de director, y siempre funciona salvo que hagas una cafrada. Realmente, no deja de ser el típico western que Howard Hawks ya inmortalizará en río Bravo, es decir, un puñado de valientes de muy disinto pelo y condición que se encuentran sitiados y que se necesitan mutuamente para hacer frente común a un enemigo muy superior en número que les acecha. Esta idea permite jugar de forma muy interesante con la personalidad divergente de los personajes: el comprometido, el pasota, el malo no tan malo, la tía buenorra, el traidor, el yonki, etc etc. Se crea así un clima muy interesante que es fácil de aprovechar si te lo curras y tienes a tu disposición un buen helenco de actores, como es el caso.

Y hasta ahí el señor Richet lo hace aceptablemente, situándonos en fin de año y en una comisaría cochambrosa. La presentación de los personajes ya no es tan buena, es demasiado apresurada para mi gusto, demasiado a todo correr, como si fuese un trámite necesario pero solo un trámite, cuando es lo que da vida a la historia y a lo que viene después. Pero como digo, Richet lo hace sin pararse mucho en ello y consigue solo un aprobado. Y como suele ocurrir, si haces los renglones torcidos seguramente al final acabes saliéndote del cuadernillo. Y eso es lo que le pasa a la peli desde mitad para adelante. A partir de ahí la historia se convierte en algo vulgar, un intercambio de tiroteos y un cliché tras otro, la típica basura de Hollywood, con el típico final de malos y buenos, un churro colosal y una pena porque la cosa podría haber dado mucho de sí.

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