sábado, 31 de diciembre de 2016

La niebla herida de Joaquín Barrero

Sinopsis: Junio de 1946. Cuatro niños rateros, obligados a robar por las duras circunstancias de la posguerra española, presencian un crimen en el Matadero Municipal de Madrid. Los asesinos los sorprenden, hacen desaparecer a dos de los chavales y matan al tercero delante de su hermano. Su paradero quedará sin desvelar hasta muchos años después.

Opinión Personal: Es una novela curiosa de un autor curioso. Joaquín Barrero es un autor tardío pero que a cojido carrerilla. Podríamos etiquetar esta novela dentro de la novela negra pero también dentro de la novela histórica. El personaje central es el investigador privado Corazón Rodríguez que se encarga de excarvar en la posguerra española para resolver casos que llevan años clamando justicia.
Esta combinación me parece muy sugerente. Las primeras 100 páginas sin ser electrizantes me mantuvieron atrapado dentro de la historia. Una pandilla de niños que se dedica a robar lana en el matadero municipal de Madrid tienen la mala suerte de ver un asesinato en directo y los asesinos trataran de darles caza. Los niños van uno a uno desapareciendo y quedan dos hermanos, los Montero. Policía, los asesinos andan buscándolos sin resultado.
Estas primeras 100 páginas son el juego del ratón y el gato pero también nos sirve para dibujar de una forma muy acertada aquel Madrid de posguerra. El racionamiento, los rateros, los malos tratos a la mujer y en el colegio, la infancia perdida de los hijos de los derrotados, la miseria absoluta y las mentiras del regimen mal visto por toda Europa... muy interesante. Pero también logra mantener nuestra atención el relato y una serie de personajes muy bien trazados como el comisario.
Barrero nos va dejando pistas y nos hace creer que se trata de un asunto interno de la Falange, echo que le sirve para repasar lo que es la Falange, sus ideales... aunque habría que decir sus ideales puros y Joseantonianos, porque después del asesinato de Jose Antonio, la Falange española se convirtió en algo completamente diferente ( por culpa del despotismo del dictador) a lo que su creador quería. Ese es el problema de la novela, que quiere abarcar muchos campos.
Una vez que uno de los hermanos Montero desaparece, la novela pierde bastante interés. Nos vamos a encontrar en la segunda parte con un remix de que fue de todos aquellos personajes y la trama en sí, parece que queda guardada en un baúl momentaneamente. En esa segunda parte de la novela, Barrero desarrolla un capítulo más, la vida de uno de los supervivientes de esta persecución en Sudamerica. Un episodio que ocupa toda la parte central de la novela ( son 500 y pico hojas) Es la excusa simplemente para hablarnos de la emigración y concretamente de los españoles en Venezuela de la posguerra. Está documentado, es creíble y aporta datos muy interesantes, pero te corta por completo el hilo del relato.
Uno de los protagonistas de esta novela es el matón Mateo, el que nos damos cuenta de que es el eje central de la trama, el poseedor del secreto que el lector quiere saber... aunque a mitad de novela, olvidamos un tanto la trama policial y nos centramos tan solo en hacer una novela de personajes sobre la posguerra española, tanto del lado de los vencidos como el de los vencedores, una España muy gris y ahí es cuando Barrero nos introduce ( con calzador) la mili, otro de los temas preferidos de los escritores que tratan la posguerra.
Es curioso que el protagonista de esta saga, Corazón Rodríguez no aparece hasta la parte final de la novela para averiguar este misterio, me pareció ingenioso y es cierto que en la primera parte de la novela, no lo echas en falta. En el año 2000, Corazón Rodríguez recibe el encargo de averiguar el caso, se lo encarga la hija del comisario. Empieza a realizar entrevistas hasta acabar averiguando la verdad, una verdad que tiene una parte ingeniosa y bastante acorde con la realidad de aquella época, pero que pierde todo su efecto debido a las cientos de páginas que hay en medio que no aportan nada  a la trama.
El personaje de Corazón Rodriguez no me atrapa ni lo mas mínimo. Es sagaz y tiene un gran poder de deducción pero ahí se acaba todo, ni pizca de gracia, ni algo característico ni un mínimo de sentido del humor. Es un personaje completamente plano y que solo sirve para resolver la trama de esta novela, pero nada más.
Conclusiones, sabor dulce y amargo. Siempre prefiero empezar con lo malo. Se me hizo muy larga esta novela y caé en picado en la segunda parte, es un buen escritor el señor Barrero pero no tiene ese ritmo trepidante, te lo da todo masticado y se pierde en mil historias y personajes secundarios sin gancho que no sirven para nada, salvo para retratar una época, es decir, como novela negra esta obra no me convence en absoluto. Termino con lo dulce. No me gusta como novela negra pero aún así , cuando caiga otro libro mas de este autor sobre mis manos le daré una segunda oportunidad, pero como novela histórica sobre la posguerra española. Ese es el punto fuerte de Barrero, su poder descriptivo, sus personajes tétricos y melancólicos que me recuerdan al pesimismo de Ángel de Lera, logra recrear una época con un trazo vivo y realista que los amantes de  la historia agradecemos mucho.

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