miércoles, 16 de noviembre de 2016

Historia del cine mudo español

El cine mudo español es un cine popular y populista, resulta significativo el número de obras de literatura, novela o teatro, que fueron llevadas a la pantalla, alcanzando tan notable éxito que volvieron a ser filmadas en el cine sonoro. Aún con las limitaciones que tienen por su estado de conservación, se puede constatar su calidad. Del uso de lo folclórico, de la zarzuela y del teatro costumbrista, se evoluciona hacia el realismo urbano.
Entre los años, 1910-1920, se establecen las bases definitivas de la industria en sus ramas de distribución y exhibición, creando y desarrollando empresas y conformando los mercados nacionales, empezando la promoción y respaldo al cine nacional; las distribuidoras nacionales de Madrid y Barcelona y los grandes cines que se construyen en las principales ciudades son muestra de ello. Las productoras, más estables, los grupos de técnicos y artísticos, puramente cinematográficos, empiezan a formarse a mitad de la segunda década.

Los Gobiernos de la época y sus Administraciones permanecieron ausentes al desarrollo de la incipiente industria, aunque intervinieran en cuestiones de seguridad de los locales y censura, en materia de contenido moral, de las películas; ignoraron las peticiones de protección y ayuda al cine nacional, en concordancia con las acciones que se realizaban en Francia, Inglaterra, Italia o Alemania.
La cinematografía española, en su etapa muda, tiene personalidad propia, no es una cinematografía ni ineficaz ni irrelevante, tal y como afirman algunos “dioses” de la historiografía del cine español; los productores, directores, actores y actrices, de esta etapa, merecen un serio y merecido reconocimiento, el presente trabajo quiere ser una muestra de ello. La calidad, a nuestro entender, de la cinematográfica española, en esta etapa, es más que aceptable y debería tener una mayor difusión, por parte de las instituciones nacionales y autonómicas dedicadas a la conservación del cine español, para alcanzar un mejor conocimiento de nuestro cine.
En 1914, Barcelona es el centro de la industria cinematográfica del país. Se inicia el predominio de las llamadas «españoladas», que exageraban el carácter español, y que habría de durar hasta la década de 1980. Se destacan las de Florián Rey  protagonizadas por Imperio Argentina y Ricardo Nuñez  y la primera versión de nobleza baturra (1925). También se realizan dramas históricos, como Vida de Cristóbal Colón y su descubrimiento de América (1917), del francés Gerard Bourgeais, adaptaciones de folletines como Los misterios de Barcelona (1916) de Joan María Codina obras teatrales, como la de Don Juan Tenorio, de Ricardo Baños, y zarzuelas. El mismo Jacinto Benavente, quien diría que «en el cine me pagan los desperdicios», rodó versiones de sus obras teatrales.
En 1928  fundan en Madrid el primer cineclub . Para entonces, Madrid ya era el primer centro industrial fílmico, con 144 de los 28 títulos existentes. Ese mismo año Riquelme  rueda  el misterio de la puerta del Sol la primera película sonora del cine español.
El drama rural la aldea maldita (1930) de florián Rey  se convierte en un éxito en París, donde, al mismo tiempo,Buñuel  y Dalí estrenaban un perro andaluz
El cine mudo español tuvo una gran envergadura en cuanto al numero de películas producidas y al de empresas productoras, a pesar de la escasez de medios de los que disponía debido a la falta de financiación por parte de la burguesía, que no veia el potencial de la industria

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