miércoles, 2 de noviembre de 2016

atentado de Munich

l ataque de ayer en el centro comercial Olympia de Munich trajo a la memoria de muchos el atentado perpetrado durante los Juegos Olímpicos de 1972. A poca distancia del atentado de este viernes, se produjo el mayor ataque terrorista sufrido por el movimiento olímpico durante los juegos.

Exactamente el 5 de septiembre de 1972, en pleno desarrollo de la competencia deportiva, un comando de ocho terroristas palestinos irrumpió fuertemente armado en la villa de los atletas en Munich y ocupó a la fuerza los alojamientos de los deportistas israelíes.
El luchador Joseph Romano y su entrenador Moshe Weinberg resultaron heridos al comienzo del tiroteo, debido a sus graves lesiones ambos murieron delante de sus compañeros de equipo en la Villa Olímpica.
En lugar de informar sobre los nuevos récords mundiales, los medios de comunicación tuvieron que informar sobre los sangrientos hechos. Mientras tanto, los secuestradores amenazaban con matar a todos los atletas israelíes, si el gobierno de Israel no liberaba hasta las 12 de ese mediodía a todos los prisioneros palestinos.
En corto tiempo se pudo llegar a un acuerdo de prorrogar las negociaciones por cinco horas más, es decir hasta las 17 horas. Pero los terroristas se enteraron por la radio y la televisión de la operación de rescate que venía alistando la policía. Los terroristas pidieron entonces un helicóptero para poder huir hacia El Cairo.
Posteriormente, los palestinos consiguieron que las fuerzas de seguridad alemanas accedieran y los trasladaran al cercano aeropuerto de Fürstenfeldbruck.
Sin embargo, la policía alemana tenía planeado realizar una acción para liberar a los secuestrados, pero el intento tuvo un desenlace fallido. Las autoridades no contaban con suficiente personal especializado y se instaló en los techos del aeropuerto a policías mal entrenados. Además, los tanques solicitados llegaron demasiado tarde.
Luego de dos horas, la mal preparada acción terminó en un fiasco. En el intento murieron los nueve rehenes israelíes, un policía alemán y cinco terroristas.

  • Según destapó el diario Der Spiegel  el 14 de agosto 1972, tres semanas antes de la masacre, la Embajada de Alemania en Beirut envió un informe a Bonn en el que alertaba de un posible atentando palestino contra los israelíes. Cuatro días después, el Ministerio de Relaciones Exteriores en Bonn alertó al servicio secreto y a las autoridades de Munich para tomar medidas… nada se hizo. Este informe permitió a las familias de las víctimas presentar una demanda en 1994 contra el gobierno federal, el gobierno de Baviera y la ciudad de Munich. En 2004, las familias aceptaron la oferta alemana de 3 millones de euros como una forma de compensación monetaria y una aceptación muda de la responsabilidad del gobierno.
  • El gobierno de Golda Meir se ofreció para enviar un grupo de operaciones especiales pero los alemanes decidieron resolver el secuestro con sus medios (sólo pudo intervenir la policía ya que el ejército alemán tenía prohibido intervenir en suelo alemán en tiempos de paz). Aún así, Zvi Zamir, jefe del Mossad, viajó a Munich para supervisar el asalto. Según el informe de Zamir elaboró para el gobierno israelí: sólo había 5 francotiradores para hacer frente a 8 terroristas fuertemente armados cuando en este tipo de intervenciones se requieren dos por cada terrorista, sus rifles no eran de precisión ni de visión nocturna además de estar mal situados – incluso se hirieron entre ellos -, los helicópteros aterrizaron en otros lugares de los dispuestos de tal forma que los terroristas los pudieron utilizar como barricada de defensa, los vehículos blindados llegaron tarde al aeropuerto por un atasco de tráfico… The Germans were useless (los alemanes fueron unos inútiles).

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