lunes, 31 de octubre de 2016

Hammerfall " Built to Last"

Hammerfall " Built to Last" Power Metal Suecia 2016
Temas:
01. Bring It! (4:18)
02. Hammer High (4:37)
03. Dethrone and Defy (5:10)
04. The Sacred Vow (4:11)
05. Twighlight Princess (5:03)
06. Stormbreaker (4:51)
07. Built to Last (3:52)
08. The Star of Home (4:47)
09. New Breed (5:02)
10. Second to None (5:29)

Formación:
David Wallin: Batería
Oscar Dronjak: Guitarra
Joacim Cans: Cantante
Fredik Larsson: Bajo
Pontus Norgren: Guitarra


Décimo álbum en la carrera de esta banda sueca. Los Hammerfall supieron estar en la cresta de la ola en el momento adecuado. En pleno boom del Power metal en Europa surgió esta banda liderada por Cans y Oscar.
Pero no todo fue gloria, también hubo muchísimos bajones, discos como Crimson Thunder, No Sacrifice, No Victory o Infected no cuentan con el apoyo de los fans. Es decir, cada vez que Hammerfall trata de innovar algo los fans le dan por completo la espalda. Oscar y Cans han entendido que si quieren innovar, deben acudir a los proyectos paralelos que tienen, mal que les pese.
Hoy en día las grandes bandas funcionan todo por estudios de mercado y lo que mejor le sienta a la discográfica y a los propios intereses de la banda es que retomen el Power Metal clásico de toda la vida y es lo que hacen en este Built to Last.
Bring It! es un tema sencillito a mas no poder. Un mediotiempo con unos riffs cargados de groove muy intensos que simplemente te recuerdan a los Grave Digger , un estribillo melódico y el típico solo del llamado Happy Power Metal que te podría recordar desde a Helloween pasando por Primal Fear.
Hammer High es mucho mas interesante. La batería da el pistoletazo de salida y se instalan en un mediotiempo con poderosa base rítmica y aires Manowar, pero la voz aguda y melódica de Cans lleva el tema por otras tesituras. Me sobraba el coro en el estribillo, suena muy superficial y el tema pedia a gritos otra cosa, una estructura de tema de lo mas previsible pero al menos regada con un solo melódico y melancólica mas típica del metal alemán, de todas formas algo repetitivo el tema.
Dethroned and Defy arranca con unas acústicas pero enseguida aparece el rugir de un riff distorsionado, para instalarse en un mediotiempo que se va acelerando poco a poco. Un nuevo estribillo con coros muy típico del Power metal de los noventa y unos riffs insulsos que simplemente suenan a Accept, el problema de este trabajo es que quieren sonar tan similar a sus primeros trabajos que se han pasado de rosca y nos editan un trabajo tan sencillo que parece el de una banda amateur, cuando los miembros de Hammerfall tienen calidad por arrobas, pero simplemente se han equivocado de concepto, por enésima vez.
The Sacred Vow arranca con un riff de speed metal a lo Judas fucking Priest, para luego tirar de un ritmo de Power/ Speed, por fin un poco de agresividad. Dejan de lado la estructura orientada tan solo hacia un estribillo facilón y Oscar cobra todo el protagonismo con un trabajo muy notable  a la guitarra, tirando de Heavy metal clásico y potente y con acercamiento al Shred y al neoclásico de Yngwie, el mejor tema del álbum y de largo.
Twighlight Princess arranca con acústicas y lucimiento personal para el señor Cans que en los mediotiempos melódicos siempre se luce. Se introduce la batería con un ritmo lento y el tema va avanzando elegantemente y con ese toque tan típico del metal melódico sueco, una balada regada con un buen solo, nada espectacular ni emotivo el tema, pero elegante.
Stormbreaker retoma la caña. Mediotiempo donde mezclan el Power alemán cañero a mediotiempo y tirando siempre de groove con un cambio de ritmo donde se introduce el doble bombo y los ritmos veloces y melódicos donde tiran del legado de los Helloween. Built to Last es el tema que le da título al álbum, es un corte de puro Heavy metal clásico sin mas historias, sencillito y con coros, un tema muy comercial y con una producción artificial.
Lo mejor de este Built to Last es cuando se dejan llevar un poco y tiran de Heavy metal clásico como en The Star of Home, de lo mas destacado. New Breed sigue esa estela y vuelve a dejar esos aires entre Accept y Judas Priest, clasicismo en estado puro y haciendo practicamente lo mismo en todos los temas, el solo melódico y los coros. Second to None es la despedida, bastante descafeinada, combinado pasajes conr redobles de batería donde parecen que van a terminar de arrancar con pasajes melódicos pero aunque hay buenas ideas, no termina de arrancar.
Built to last simplemente quiere recuperar la esencia de los primeros trabajos de Hammerfall, los experimentos no le sientan bien a los fans de esta banda. El problema es que aunque hay un puñado de buenos temas, la estructura de las canciones es tan superficial y poco creativa que les adivinas todas las intenciones y es un álbum bastante monótono.

Nota:
5,75/10

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