sábado, 30 de enero de 2016

Venecia

Aunque al principio del cristianismo la laguna ya estuviera poblada por pescadores y cazadores, la verdadera colonización es del siglo V, cuando los habitantes de la tierra firme se trasladaron a las islas para escapar de las invasiones de los bárbaros, primero de los hunos y luego de los Longobardos. La confederación de la Laguna no era independiente, sino que le debía fidelidad al Imperio Bizantino, y el año 812 pasó a ser una de sus provincias. Constantinopla le concedía a Venecia privilegios porque era un punto importante para el comercio entre Oriente y Occidente. Cuando Carlomagno y el emperador de Bizancio firmaron el tratado de Aquisgrana, la influencia de Bizancio se vio muy reducida, como demuestra el hecho que el año 828 los venecianos le robaron a Alejandría el cuerpo de  san marcos , al que nombraron patrón de la ciudad, sustituyendo a San Teodoro. En el año 1000, el dux consiguió frenar muchos asaltos de piratas eslavos, y esta victoria se celebró con las bodas entre Venecia y el Mar, para confirmar su supremacía en auge. El poder de Venecia aumentó mucho gracias a las cruzadas, sobre todo con la cuarta, en 1204, en la que los venecianos utilizaron a los cristianos como mercenarios para derrotar a Constantinopla. Después de esta victoria, Venecia se aseguró el control del comercio y se convirtió en una de las potencias más importantes de la época.
 


En 1453, Constantinopla cayó en manos de los turcos y los venecianos perdieron muchas posesiones. Con la llegada de Colón a América en 1492 y con la nueva ruta marítima hacia las Indias de 1500, Venecia empezó a perder el monopolio del comercio. En los siglos posteriores, la alianza entre España y Portugal, el auge comercial de Génova y las derrotas ante los turcos, debilitaron todavía más a la República Veneciana, que aún así consiguió mantener su independencia hasta la llegada de Napoleón en 1797. Más tarde, con el tratado de Campo Formio, Napoleón entregó la ciudad al Imperio Austro-Húngaro y se repartieron sus posesiones. Venecia pasó a pertenecer al Reino de Italia tras la tercera guerra de independencia en 1866.
 

Venecia: una ciudad en el agua

Venecia, desde su origen, convive con el agua: los primeros habitantes, para escapar de las incursiones de los bárbaros, se refugiaron en la laguna, y, a causa del terreno pantanoso, se vieron obligados a construir palafitos para vivir. Estos palafitos, poco a poco, fueron convirtiéndose en una de las ciudades más bonitas del mundo, que vive entorno al agua y cuya calle principal es el  canal grande , por el que cada día pasan muchas embarcaciones que van de una parte a la otra de la ciudad; 446 puentes de piedra, hierro o madera unen las calles y callejuelas de la ciudad. El agua es la particularidad de esta ciudad, pero no siempre es fácil, porque también existe el fenómeno del “acqua alta”, la marea alta: el agua cubre el suelo de Venecia a causa de las corrientes y del viento. Este fenómeno es más frecuente en los meses que van de noviembre a mayo. La primera parte que se sumerge es plaza de san marcos , que es el punto más bajo de la ciudad, y la plaza es todavía más espectacular. Pero por muy fascinante que pueda resulta, la frecuencia de este fenómeno está aumentando cada año y está dañando los cimientos de las casas y los demás edificios. En 1966, en Venecia hubo una gran inundación que paralizó la ciudad, ya que se quedó sin energía eléctrica. Desde entonces, se han realizado muchos proyectos para proteger Venecia y algunos ya se han activado, pero harán falta años antes de que los terminen.
 
Una vez se llega ahí, se visita el puente de los suspiros (con su tradicional historia, digna de escuchar o leer) y se visita la plaza de San Marcos. En un día, tiempo para entrar a los sitios no hay, pero pienso que la magia y el encanto de Venecia no os lo perdéis por eso.
De la plaza de San Marcos lo ideal es (y por las horas que se hacen) ir a tomar el tradicional aperitivo veneciano; "el Spritz" (vino blanco y soda). No está mal, pero es un tanto amargo, por lo que si os preguntan, intentar decir que queréis el dulce (yo probé el dulce y estaba ya bastante amargo). También se puede probar el "Bellini". Su sabor es parecido a un zumo de melocotón, por lo que es más agradable para el paladar. Si vais hacia l'Accademia (siguiendo los cartelitos que habrá por las calles) en la zona de Santa Croce los hay buenos, bonitos y baratos. Estos aperitivos los tienes entre 4-5€ cada uno (depende de donde vayas, hay mucha variedad de precio)
Hay que tener en cuenta que venecia son callecitas estrechas, canales, puentes, etc (esa es la magia de Venecia, pienso yo) y lo bonito de eso es callejear, perderse, etc. ¿Para comer? siempre se puede comprar una pizza al taglio y seguir callejeando o comértela contemplando algún canal o alguna plaza bonita. 

Los imprescindibles de Venecia que no puedes perderte son; el puente rialto y el mercado donde están los puestos del mercado (a mi parecer). Sentarse por las esquinas de los canales, disfrutar del aroma (que no huele nada mal) y ya ... a gusto del consumidor el resto.

Si puedes, llega a Venecia por mar. Así, podrás ver ampliamente la famosa laguna y entenderás la composición de Venecia desde el primer momento. Nosotros nos equivocamos sin querer, y fuimos a parar a la Terminal del puerto de Fusina, desde donde hay transbordadores y ferris que te llevan cada hora a Venecia. Pese al error, fue un acierto hacerlo así  Hay, sin embargo, otras opciones para llegar por mar. Casi todas, llegan a la Terminal Zattere (cerca del puente de la Accademia). Desde allí, puedes empezar tu recorrido hasta Piazza San Marco (andando, en unos 20 min) y la verdad es que es un recorrido es precioso!
Si vienes por tierra, la mejor opción (aunque no la probamos) es llegar en tren. Desde la estación de tren de Venecia puedes tomar un vaporetto que te baje hasta Piazza San Marco y así matas dos pájaros de un tiro: vas hasta San Marco y navegas por el Gran Canal.
Si llegas al aeropuerto de San Marco, hay una opción divertidísima que es contratar un taxi. Te recogen en el aeropuerto y te llevan a Venecia por mar. Puedes elegir que te dejen en San Marco o algún punto cercano, o que te dejen en el hotel. Como se trata de un taxi compartido con más turistas, el precio no es para nada caro: 30 euros.

 Para los románticos y los que tienen tiempo de sobras, la góndola es un mito casi obligatorio. Nosotros queríamos coger una, pero al ver los atascos que se formaban en los canales debido a la gran cantidad de góndolas navegando, entendimos que quizás no era la mejor opción para ver Venecia en un día. Mi consejo es que si sólo tienes un día, pases de la góndola y elijas moverte en vaporetto(un “autobús de agua” con líneas regulares, que también cogen los locales). El más conocido es el vaporetto número 1 que va por el Gran Canal. Hay billetes para todo el día, y también billetes de 1 hora que cuestan 6,50 euros (puedes navegar tanto como quieras en 1 hora). Nosotros elegimos esta opción y como si fuera un “bus turístico de agua”, disfrutamos de las vistas de Venecia desde arriba del todo del Gran Canal (cerca de la estación de tren) hasta Piazza San Marco. Desde el vaporetto puedes hacer fotos míticas como la del Puente de Rialto, miles de góndolas que pasan a tu lado, turistas metiendo los pies en los canales, casas famosas como Ca d’Oro, etc. Otra opción, son los tours privados  durante una hora; pagas bastante más pero evitas colas y estás a tu aire, claro. Veréis que el Gran Canal son como “Las Ramblas” de Barcelona: están llenas de gente para arriba y para abajo, pero a diferencia de Barcelona, todo el mundo va en barco! Lanchas, vaporettos, gondolas, barcas de remos… De todo.
– Lleve zapatos cómodos para recorrer Venecia, pues deberá caminar bastante, recuerde siempre que en Venecia no circulan automóviles ni motocicletas, y no es buena idea girarla en bicicleta pues hay muchísimos puentes alzados que atravesar.

– Beba mucha agua, el clima en Venecia puede llegar a ser traicionero, pues el viento hace que incluso en días calientes no sintamos el sofoque de otras ciudades Italianas. Por consiguiente es bueno mantenerse hidratado, incluso sin sentir calor y sed.
– Evite las colas en los museos visitándolos a primera hora de la mañana o a la hora de almuerzo. Las colas suelen ser largas en muchos museos, y visto que tenéis solo 1 día para conocer Venecia perderéis gran parte del tiempo en largas esperas.
– Piérdase por las callejuelas y canales… Sobretodo en las calles menos transitadas por turistas. Solo así disfrutarán la verdadera alma de Venecia.
– Disturbe el menos posible. A pesar de que Venecia es prácticamente un “museo al aire libre” recuerde que además de los turistas existen personas que Viven en este lugar, llevando un ritmo de vida sereno, pacífico y tradicional que muchas veces llega a ser disturbado -incluso sin querer- por los turistas.

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