sábado, 26 de diciembre de 2015

Washington D.C

Sus cultos y característicos barrios y su gran variedad de museos hacen de Washington, DC una ciudad rebosante de historia y cultura.
Pasee por la calle U corazón histórico de la comunidad Afro-Americana, que fuera alguna vez el barrio natal de la legenda del Jazz Duke Ellington y que ahora se ha transformado en una zona de tiendas de moda, cafés y bares. Mientras realiza algunas compras en las boutiques de Georgetown, haga una escala en la Vieja Casa de Piedra (the Old Stone House) en la calle M, la residencia privada más antigua de todo Washington.
Aparte de los característicos barrios de la ciudad, los museos de Washington pueden mantener a sus visitantes “ocupados” por días y días. Admire la parafernalia pop en el Museo Nacional de la Historia Americana National Museum of American History, con símbolos de la cultura Americana como “La Rana René”, la cocina de Julia Child y las sandalias mágicas que utilizó Judy Garland en la película el Mago de Oz. Póngase el al día en museo de las noticias, el Newseum, o siéntase como todo un agente del espionaje internacional visitando el International Spy Museum el cuál es todo un éxito entre los niños.

Visite el Teatro Ford y conozca el palco donde le dispararon al entonces presidente Abraham Lincoln. Posteriormente cruce la calle y recorra la Casa Peterson donde moriría la mañana siguiente.
Desde luego, ningún viaje a Washington DC quedaría completo sin la tradicional foto frente a La Casa Blanca, residencia presidencial desde hace más de 200 años.

La Capital de los Estados Unidos fue en un principio la Ciudad de Nueva York hasta 1789.  James Madison expuso la necesidad de un distrito federal el 23 de enero de 1788, en su " Federalista N º 43 ", con el argumento de que el capital nacional fuese distinto de los estados con el fin de establecer su propio mantenimiento y seguridad.  Un ataque en el Congreso de Filadelfia por una turba de soldados , conocido como el Motín de Pensilvania de 1783 , había hecho hincapié en la necesidad de que el gobierno de velar por su propia seguridad. El gobierno federal ubico la nueva capital en la tierra labrada de Maryland y Virginia, como resultado de la transacción de 1790, por el que algunos representantes del Sur acordaron apoyar las deudas de los estados federales a cambio de localizar la capital permanente en el río Potomac. George Washington seleccionó el sitio y en 1791 optó por Pierre Lenfant un ingeniero francés y veterano de la Revolución Americana, para diseñar la nueva ciudad.

Con la Ley Orgánica de 1871 , el Congreso creó un nuevo gobierno para el territorio federal. Esta Ley combinado eficazmente la ciudad de Washington, Georgetown, y el condado de Washington, en un solo municipio llamado oficialmente el Distrito de Columbia

1. El Capitolio, situado en la zona de Nacional Mall entre la Avenida de la Constitución y la de Independencia, es un referente en la ciudad. El edificio construido en el siglo XIX, congrega la cámara del Congreso cuyas sesiones solo pueden visitarse con un permiso especial.
Destaca la inmensa cúpula que fue aumentada después de su construcción. En su interior alberga pinturas que representan a las figuras y sucesos de la historia norteamericana, además de varias estatuas de ciudadanos distinguidos en el Statury Hall, aunque muchas de ellas no pudieron exhibirse ya que el suelo no podía soportar tanto peso.


En la parte posterior, a pocos metros, se encuentra la Biblioteca del Congreso que cuenta con más de 100 millones libros, algunos de ellos de presidentes como Jefferson. Este edificio dispone de otros dos más modernos muy próximos a él, en los que podemos disfrutar de la proyección de películas y conciertos de música, donde, de vez en cuando, se tocan varios violines Stradivarius que se guardan en la Biblioteca.
2. Andando por la misma avenida de la Independencia se encuentran varios museos: el Museo de los Indios americanos, el de Historia Natural, ... Merece la pena visitar el Museo del Aire y del Espacio Smithsonian, donde se pueden contemplar a tamaño real modelos de los primeros aviones de los hermanos Wright, transbordadores espaciales como el mando del Apolo IX y motores o aviones comerciales en todo un ejemplo del empeño del hombre por volar.

A pocos metros, el Museo de Historia Americana muestra los primeros medios de transporte, como la locomotora, y objetos simbólicos de cine y televisión de Estados Unidos, como los zapatos rojos de Dorothy usados en la película El Mago de Oz.
En la primera planta se encuentran los vestidos que llevaban Martha Washington o Hillary Clinton al convertirse en primeras damas. En el último piso, dedicado a los Presidentes de Estados Unidos, desde el abrigo de Lincoln hasta el saxofón de Bill Clinton o el escritorio que usó Roosevelt en sus viajes a África.
El del Holocausto se ha convertido en otra visita indispensable. Entre la Avenida de la Independencia y la calle 14, expone objetos, testimonios y fotografías de las víctimas de la persecución y el genocidio nazi.
3. Bajando la calle 14, el que fuera tercer presidente y autor de la Declaración de independencia, Thomas Jefferson, se alza en medio de un pequeño edificio con cúpula frente al lago Nidal Basin, lleno de cerezos. Pero no es el único, son muchos los presidentes a los que la capital rinde homenaje con monumentos.
Uno de los más destacados es el que hay en memoria de Abraham Lincoln, en un templo griego de estilo dórico entre Independencia y la calle 23, donde una escultura de este presidente ha sido testigo de discursos como el famoso Tengo un sueño de Martin Luther King. En la parte trasera, se encuentran otros monumentos conmemorativos como el de los Caídos en Vietnam, la Guerra de Corea o la Segunda Guerra Mundial.

4. Georgetown es uno de los pocos lugares destacables sin estación de metro, a pesar de que la película Sin salida, interpretada por Kevin Costner, mostrara una. Pero este histórico barrio de clase alta ha sido escenario de otras películas como El exorcista. Sus calles, llenas de tiendas como Banana Republic, la convierten en la meca de las compras de la capital.
Además, ofrece al viajero múltiples opciones gastronómicas por sus numerosos restaurantes, desde japoneses a italianos, sin olvidar clásicos como Dean&Delucca. Dejando atrás M Street y Winsonsin Avenue, se llega al edificio principal de la Universidad Georgetown, uno de los más antiguos de Washington DC, y que ahora está formada por 58 edificios.
5. Para los que crean que la capital de Estados Unidos son todo edificios y monumentos, deben pasear por Rock Creek, un parque en el noroeste de la ciudad donde disfrutar de la naturaleza y el aire libre, y que cuenta con numerosos puntos donde realizar un picnic y varios caminos pavimentados para montar en bici. Este parque urbano es uno de los más grandes de Estados Unidos.

6. Dupont Circle es la zona de la capital donde ejecutivos, homosexuales e inmigrantes conviven entre cafés y restaurantes chic y librerías antiguas. Este bohemio vecindario, coronado por la plaza que lleva su nombre, es el lugar perfecto para la vida nocturna por sus numerosos locales de moda.
7. En cambio, para comer en un lugar más barato, lo mejor es ir a Chinatown, entre la calle H y la 7 (la zona de Downtown), con más de 20 restaurantes chinos y asiáticos en general. Este barrio de anchas calles, como casi todos en Washington DC, recibe a sus visitantes con una enorme puerta característica de la arquitectura china y alberga en su interior el Museo Naval.
8. Una cita ineludible para el viajero es la Casa Blanca. Este edificio, testigo de la historia y de la vida de los "hombres más poderosos del mundo", se alza en la capital como un gran icono del poder y la grandeza de la capital. Esta casa señorial neoclásica construida en 1800 ha conseguido que el 1600 de la calle Pensilvania sea una dirección difícil de olvidar. Por desgracia, su visita sólo puede realizarse por ocho habitaciones interiores.

Como curiosidad, conviene destacar que al paso de los diferentes presidentes, el interior de la casa ha ido modificándose instalando lavabos, pedidos por Roosevelt, o un jacuzzi de siete plazas durante la legislatura de Clinton, entre otros. Frente a la fachada de la Casa Blanca, se encuentra el monumento a Geroge Washington, un obelisco blanco de mármol de casi 170 metros.
9. Al este de la Casa Blanca, se sitúa entre Pensilvania y la calle 10, el edificio del Departamento Federal de Investigación (FBI). La excursión a estas oficinas lleva al viajero a conocer los laboratorios donde se estudian crímenes, cómo se identifican las muestras de ADN o incluso, a una demostración de cómo se usa una ametralladora.

10. Otra de las actividades que ofrece la capital norteamericana es un crucero por el río Potomac. Para ello, existen diversos barcos que ofrecen la oportunidad de comer o cenar mientras se navega por este río y se observa la capital desde otra perspectiva.
Lo mejor es ir por la tarde para ver la puesta de sol y cenar bajo las luces que iluminan los diferentes monumentos de Washington DC. Al otro lado de este mismo río, además, podemos visitar la famosa escultura de bronce que representa a varios soldados plantando la bandera de Estados Unidos en Iwo Jima.
A pocos metros, se encuentra el Cementerio Nacional de Arlington, un lugar que comenzó siendo el cementerio de los fallecidos en la Guerra Civil Americana, y que con el tiempo ha sido el lugar donde los veteranos de guerras como la de Afganistán o Irak. Además, en una de ellas se ve una llama. Esta tumba pertenece a John Fitzgerald Kennedy y su familia.

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