miércoles, 10 de octubre de 2012

rip kirby

Kirby supone el reverso sofisticado y tranquilo de los otros grandes personajes detectivescos de la historieta del momento: Dick Tracy, Red Barry o el propio Agente Secreto X-9 con quien comparte creador. Mientras que en unos y otros las historias se resuelven por la tremenda, con profusión de persecuciones, disparos, ametrallamientos y despeñamientos (y la saña con la que Dick Tracy acorrala a sus pintorescos hampones es proverbial), Kirby hace gala de unas dotes deductivas que hasta entonces no se habían visto en los tebeos, y a pesar de los peligros en los que pueda verse involucrado, nunca pierde la sangre fría característica.
Científico aficionado, heredero de Sherlock Holmes trasvasado a una América de dinero antiguo y falsa calma social, Kirby también tendría su particular Watson, uno de los personajes secundarios más entrañables que ha dado la historieta, el mayordomo Desmond, siempre con un comentario a punto y las zapatillas secas, pero con un escabroso pasado como ladrón de guante blanco y carterista que introducirá en la serie un divertido abanico de personajes pintorescos con quienes detective y mayordomo contactarán cuando se tercie.
 Acompañado siempre de su fiel mayordomo Desmond y eternamente enamorado de su dulce Honey Dorian, Rip Kirby sofisticado detective, resolverá los casos imposibles que empañan el glamour de las candilejas de Hollywood y de un país que se encuentra saliendo de una dura postguerra.

Resulta interesante observar que las pautas de la relación varón / mujer en Rip Kirby no escapaban a las determinantes de su tiempo. Una de las viñetas iniciales describe a la perfección, en forma gráfica, sus características. Kirby, con su chica colgada del brazo, se apresura en pos de una pista que ha de aclararle la investigación en que se ha embarcado. Ella se queja de que no puede igualar las zancadas de su compañero, en una actitud encantadoramente femenina, que denota su dependencia y a la vez su sagacidad en halagar la supuesta “superioridad física” de él. Pagan Lee, por su género de vida, es menos complaciente; pero al fin se rendirá ante el “encanto irresistible” del galán, e incluso abandonará su vida criminal y sus tendencias homicidas por agradarle.
Además de las damas, pulularon en Rip Kirby los personajes característicos, como el enjuto Cecil Desmond, el criado y amigo con pasado de ladrón, de impecable modalidad british, y los infaltables villanos: Mangler, brutal y frío, y “Dedos” Moray, el cínico carterista y extorsionador, que murió, sin embargo, con un inesperado gesto de nobleza final.
Las distintas personalidades están retratadas con mano maestra, a través del dibujo y del diálogo. El mismo Raymond escribió la primera aventura, pero más adelante delegaría esas labores en Ward Greene y en Fred Dickenson sucesivamente, para concentrarse en la faz gráfica, cada vez más absorbente, a pesar de no realizarse la consabida página dominical en colores, verdadera pesadilla de los dibujantes de la época.

La línea argumental, que comenzara, según se dijo, como tributaria de las tendencias de la “Serie Negra”, fue perdiendo jerarquía con el tiempo, hasta que el prestigio de la serie hubo de descansar tan sólo en la depurada ilustración y en la fuerte personalidad del protagonista, a más del prestigio “estelar” de que gozara Alex Raymond hasta el momento de su prematuro deceso.
John Prentice, su continuador, configura un caso excepcional entre sus pares. En efecto, logró identificarse tan plenamente con el estilo del maestro, que a ojos profanos les sería casi imposible establecer las diferencias. Sin embargo, los connoisseurs no dejaron de advertir que Prentice jamás logró reproducir debidamente el célebre perfil de Rip Kirby. Algún sutil elemento se había perdido; y no era de esperar, al fin y al cabo, que no sucediera así.


Comenzó a publicarse, distribuida por la kinf features sindicate , el 4 de marzo de 1946, en formato de tira diaria (daily strip). Según parece, la idea original de la serie fue de Ward Greene y Fred Dickenson. Raymond, que antes de la guerra había dado vida al conocido personaje flash gordon, dibujó la tira hasta su muerte, ocurrida en accidente de automóvil el 6 de septiembre de 1956. En un primer momento, el propio dibujante escribía también los guiones, pero desde 1952 (o, según algunos, desde 1948) fue auxiliado por Fred Dickenson.
Tras la muerte de Raymond, tomó el relevo de la serie jhon prentince, quien a su vez contó con la ayuda de dibujantes como Alden McWilliams, Al Williamson y William Boring. Dejó de publicarse el 26 de junio de 1999.

 El protagonista homónimo es un detective noeyorkino, aunque muy distante de los patrones del género. Es un antiguo combatiente de la Segunda Guerra Mundial, alto y atlético, de mediana edad. Viste con elegancia, lleva gafas de gruesa montura, fuma en pipa y es amante del coñac y la música clásica (toca el piano). Le gustan también el golf y los coches deportivos. Vive en un confortable apartamento con Desmond, un ex convicto inglés transformado en sofisticado mayordomo. Kirby está prometido a la rubia Honey Dorian, pero en su amor se cruza con frecuencia la morena Pagan Lee, con lo que las historias de la serie no discurren siempre por los cauces habituales del género policiaco, sino que se da cabida a temáticas propias de otros géneros, como el melodrama sentimental.
La saga de rip Kirby, quizás peca de dos cosas: ingenua y clasista. Rip Kirby es un cruce de humprey bogart y de sherlock holmes.

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