domingo, 28 de octubre de 2012

munich 1972

En septiembre de 1970 palestinos instalados en Jordania secuestraron seis aviones que aterrizan en Zarqa. Como respuesta, las tropas jordanas atacan los campamentos de los guerrilleros. Se contabilizan más de 3.500 muertos. En noviembre de 1971, comandos palestinos asesinan en El Cairo al primer ministro jordano Wasfi Tal. Es la primera aparición de "Septiembre Negro".
El grupo se vincula a Al Fatah (Movimiento Nacional de Liberación de Palestina) y a través de él, a la Organización de Liberación de Palestina (OLP)
En septiembre de 1972, durante los Juegos Olímpicos de Munich un comando de "Septiembre Negro", secuestra y asesina a 11 atletas de Israel. La tragedia conmueve al mundo. El episodio, sin embargo, no termina allí. Un comando judío salió diez días después desde Tel Aviv con la misión de ejecutar a los responsables. La venganza llevaría más de un decenio y caerían en ella perseguidos y perseguidores.
 Al momento de la toma de rehenes, los Juegos Olímpicos de Múnich 1972 transcurrían en su segunda semana. El Comité Olímpico Alemán, organizador del evento, tenía como objetivo que la atmosfera de la villa olímpica fuese abierta y amistosa. Se buscaba de esta manera dejar atrás la imagen de los juegos olínpicos de berlín , los que habían sido explotados como parte de la propaganda nazi  del régimen de adolf htler . El film documental un día de septiembre  proclamó que la seguridad de los atletas fue intencionalmente leve y que los mismos podían entrar y salir de la Villa Olímpica sin presentar ningún tipo de credenciales. Varios atletas eludieron los puntos de control en la villa y escalaban el cerco perimetral para acceder a la misma. La ausencia de personal armado de seguridad, fue motivo de preocupación al titular de la delegación israelí, Shmuel Lalkin, desde antes de la llegada del equipo a Alemania. En entrevistas posteriores dadas a los periodistas Serge Groussard y Aron Klein, Lalkin también declaró que había hablado con las autoridades alemanas sobre sus dudas. El equipo israelí se hospedaría en un sector relativamente aislado del resto de la villa olímpica, en un pequeño edificio cercano al portón, por lo que Lalkin entendía que los atletas se encontrarían en una situación vulnerable respecto de un asalto desde el exterior. Las autoridades alemanas aparentemente aseguraron a Lalkin que se proveería de seguridad adicional a la delegación israelí, pero Lalkin expresaría posteriormente que dudaba acerca que dichas medidas se hubieran aplicado verdaderamente. Los organizadores del evento olímpico consultaron al especialista forense Georg Sieber para que creara veintiséis posibles escenarios de ataques terroristas y colaborase en su prevención. El escenario 21 previsto por Sieber incluía una situación de asalto a las habitaciones de la delegación israelí por parte de comandos palestinos, quienes a su vez requerirían la provisión de un avión para dejar Alemania. La organización se resistió a la aplicación del escenario 21, ya que iba contra la imagen de Juegos Libres y Seguros que buscaban, por lo que se negaron a aumentar las medidas de seguridad

El 4 de septiembre, los atletas israelíes habían estado disfrutando de una salida nocturna por la ciudad, antes de regresar a la villa olímpica. Hacia las 4:40 del día 5, mientras los deportistas dormían, ocho miembros del grupo terrorista palestino Septiembre Negro, vestidos con chándal y llevando pistolas y granadas en bolsas de deporte, escalaban la verja de dos metros que rodeaba el complejo. Fueron ayudados por deportistas del equipo estadounidense que desconocían su verdadera identidad y que creían que, como ellos, querían acceder furtivamente a sus apartamentos tras una noche de diversión.
El entrenador del equipo de lucha, Moshé Weinberg, de 33 años, oyó un ruido tras la puerta del primer apartamento, observando que alguien abría ligeramente la puerta, se abalanzó sobre ésta dando un grito de alerta, mientras intentaba cerrarla forcejeando con los terroristas. En la confusión, nueve atletas pudieron escapar, y otros ocho se ocultaron. El luchador Joseph Romano, que en ese momento volvía de comer en un restaurante, agarró el arma a uno de los terroristas, pero resultó muerto por un disparo. Asimismo, Moshé Weinberg fue asesinado cuando intentó atacar a uno de los asaltantes con un cuchillo de fruta. Tras la muerte de éste, los terroristas tomaron como rehenes a nueve integrantes del equipo: David Berger, Ze'ev Friedman, Joseph Gottfreund, Eliezer Halfin, Andre Spitzer, Amitzur Shapira, Kehat Shorr, Mark Slavin y Yakov Springer.

Posteriormente se divulgó que los secuestradores eran fedayines  palestinos de los campos de refugiados  del Líbano , siria y jordania. Eran afif (el jefe del grupo; tres de sus hermanos eran también miembros de Septiembre Negro, dos de ellos en prisiones israelíes), Yasuf Nasal, Afif Abmed Hamid, Khalid Jawad, Ahmed Chic Thaa, Mohammed Safady, Adnan Al-Gashey y su sobrino al gashey
El grupo exigía la liberación de 234 palestinos presos en cárceles israelíes y dos más encarcelados en Alemania, así como su traslado seguro a egipto . La respuesta de Israel fue inmediata y contundente: no habría negociación.
Las autoridades alemanas, bajo la dirección del canciller billy brandt  y el ministro del Interior gnecher rechazaron el ofrecimiento por parte de Israel de enviar un grupo de fuerzas especiales de su país.

El plazo para la ejecución de los deportistas pasó de tres a cinco horas tras las conversaciones llevadas a cabo por las autoridades germanas. El jefe de policía alemán Manfred Schreiber y Ahmed Touni, que encabezaba la delegación olímpica egipcia, negociaron directamente con los secuestradores ofreciéndoles una ilimitada cantidad de dinero. Los embajadores de túnez y libia  en Alemania también ayudaron intentando ganar concesiones de los secuestradores, pero fue inútil.
Finalmente los terroristas exigieron un transporte para el cairo. Las autoridades fingieron llegar a un acuerdo y, a las 22:10, dos helicópteros transportaron a los asaltantes y a sus rehenes a una base aérea en penumbra próxima a furtesrsbruck , donde un avión boing 727 de lufthansa  les estaba esperando. Los secuestradores creyeron que estaban en Riem, el aeropuerto internacional cercano a Múnich. Las autoridades habían planeado un asalto sobre ellos en el aeródromo.
Cinco francotiradores alemanes fueron seleccionados para disparar a los secuestradores. Ninguno tenía una preparación especial en este tipo de acciones y fueron elegidos porque practicaban el tiro de forma competitiva los fines de semana (posteriormente uno de ellos reconocería que no se consideraba un tirador de élite). En los 75 minutos que pasarían antes del fatal desenlace, las autoridades policiales germanas solicitaron tardíamente tanquetas, las cuales tardarían 30 minutos en llegar debido al denso tráfico.
Los helicópteros aterrizaron a las 22:30 en el aeropuerto. A las 23:03, dos terroristas bajaron de los aparatos, caminaron hacia el avión y se volvieron. Seguidamente, otros dos descendieron empujando a dos de los rehenes, quienes llevaban sus manos atadas a la espalda. Viendo que el avión estaba vacío y sabiéndose engañados, los terroristas regresaron precipitadamente hacia los helicópteros. En ese momento el aeropuerto fue súbitamente iluminado con bengalas y focos y las autoridades alemanas dieron la orden de abrir fuego.

Los cinco tiradores emboscados no disponían de radios para coordinar su fuego, y carecían de riflesde precisión y de teleobjetivos o dispositivos de visión nocturna. En el caos que sobrevino, dos secuestradores que estaban cerca de uno de los pilotos fueron eliminados. Otros tres terroristas se parapetaron detrás de los helicópteros, fuera del alcance de las luces, y comenzaron a disparar. Uno de los policías que estaba en la torre de control murió al alcanzarle una de las balas. Los pilotos del helicóptero lograron escapar, no así los rehenes, quienes permanecían atados brazos en alto al techo en el interior del aparato.
A media noche, se exigió a los secuestradores que se rindieran. Cuatro minutos más tarde, uno de los terroristas saltó del primer helicóptero lanzando una granada a su interior, que explotó con cuatro atletas israelíes y un piloto en su interior. Antes de que el fuego de la primera explosión alcanzase el depósito de gasolina del segundo helicóptero, Luttif Afif y otro secuestrador salieron del aparato y comenzaron a disparar a la policía. Estos respondieron a los disparos, abatiendo a ambos. Los rehenes del segundo helicóptero murieron durante el tiroteo (posteriormente se señalaría que fueron ametrallados por un tercer asaltante). Los tres terroristas restantes fueron capturados.

 Sorprendentemente, la competición olímpica solo se suspendió por un día, el 5 de septiembre, a pesar de que diferentes personalidades pidieron su cancelación
 Según destapó el diario der spiegel , el 14 de agosto 1972, tres semanas antes de la masacre, la Embajada de Alemania en Beirut envió un informe a Bonn en el que alertaba de un posible atentando palestino contra los israelíes. Cuatro días después, el Ministerio de Relaciones Exteriores en Bonn alertó al servicio secreto y a las autoridades de Munich para tomar medidas… nada se hizo. Este informe permitió a las familias de las víctimas presentar una demanda en 1994 contra el gobierno federal, el gobierno de Baviera y la ciudad de Munich. En 2004, las familias aceptaron la oferta alemana de 3 millones de euros como una forma de compensación monetaria y una aceptación muda de la responsabilidad del gobierno.
 Apenas un mes después de la masacre de Munich, las autoridades alemanas tuvieron que liberar a los tres miembros de Septiembre Negro cautivos como respuesta a las demandas de los terroristas palestinos que habían secuestrado un vuelo de Lufthansa… Golda Meir lanzó la operación secreta, conocida como “ira de Dios“, para cazar y matar a todos los que planificaron y organizaron la matanza de los atletas israelíes. Por primera vez se autorizaba una campaña de asesinatos selectivos como política de lucha contra el terrorismo… Durante los siguientes 20 años, los agentes israelíes mataron a docenas de palestinos: terroristas, intelectuales, políticos, poetas…
 Novela sobre este terrible acontecimiento:
este libro inspiro la posterior película de steven spielberg. La escribió george Jonas, un periodista hungaro, con la ayuda de un superviviente de los miembros del atentatado, cuya personalidad permanece en el anonimato, escrito en forma novelada.
y aqui está la película de spielberg, del 2005, basada en los atentados que se llevó 5 nominaciones al oscar.


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