viernes, 6 de julio de 2012

dos veces judas

Director: Nando (Fernando) Cicero
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Intérpretes Principales: Klaus Kinski. Antonio Sabato. Cristina Galbó, José (Pepe) Calvo, Emma Baron, Milo Quesada, Franco Leo, Narciso Ibáñez Menta.
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Argumento: Un hombre que luchó con el Sur en la Guerra Civil norteamericana, aparece herido y junto a un hombre muerto, en medio del desierto. No sabe qué ha ocurrido y tampoco quién es en realidad. A consecuencia del balazo de refilón en su cabeza, ha perdido la memoria.
Llega al pueblo más cercano y allí un hombre le está esperando para que asesine a un hombre, un terrateniente que intenta por todos los medios más sucios que los colonos no vendan sus tierras al banco.
Resulta que el tal terrateniente es hermano del desmemoriado
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La película se inicia con una escena impactante y un tanto efectista con dos hombres que han sido tiroteados y varios buitres abalanzándose sobre ellos, momento en que uno de los pistoleros despierta y comienza a dispararlos; a partir de ahí el film desarrolla una historia un tanto confusa, con abundantes lagunas e incongruencias escrita por Jaime Jesús Balcázar en la que se mezcla la trama principal con el protagonista que intenta saber quién es y qué ocurrió en el pasado, con otra en la que se ven enfrentados su hermano y el banquero del lugar al pretender quedarse con la mayor parte de las tierras de los colonos de la localidad, y que da la sensación de ser un relleno de la principal para poder llegar a los noventa minutos puesto que apenas queda esbozada al principio, olvidándose de la misma en el tramo final. Todo ello, además, dirigido, para mí, de forma rutinaria y un tanto descuidada por Cicero, salvo en contadas escenas como el tiroteo que se desarrolla en el rancho de los padres del protagonista. El resultado creo que es un film lento, aburrido, lioso y sin casi progresión (la verdad la conoceremos de forma abrupta a través de varios flashback casi al final de la película) cargado de los peores tics del spaghetti, como el abuso del zoom, un montaje precipitado con saltos bruscos entre escenas y planos que no casan bien, escenas en las que apenas se habla y los actores se limitan a mirar mucho con lo que se ralentiza la acción, etc.



Además al resultado final de la película no le ayuda un presupuesto que se aprecia muy escaso (quizás podríamos estar hablando de un spaghetti de serie b, dentro de un subgénero que no se caracterizaba por su holgura en este aspecto) y una banda sonora realmente desafortunada obra de Carlos Pes, que también remite a films de serie b o, incluso, z.



En cuanto a los actores, Ernesto Sabato encarna con su inexpresividad habitual a Luke, el amnésico pistolero que sólo cuenta con un nombre tallado en la culata de su winchester, Dingus, para conocer la verdad. Da la sensación de estar desganado y creo que no transmite en ningún momento el desconcierto y el dolor que le supone a su personaje el conocimiento progresivo de su pasado, que incluye el asesinato de su esposa que esperaba un hijo. Frente a él su hermano, un individuo avaricioso, traicionero y resentido, interpretado por Klaus Kinski que se limita a mirar de forma aviesa y a repetir sus típicos gestos amenazantes. Además aparece Cristina Galbó, en un papel totalmente prescindible, que se dedica a mirar mucho y a hablar muy poco (creo que sólo tiene una escena con línea de diálogo); y dos veteranos que elevan un poco el nivel de la película, José Calvo como el alcoholizado médico del que sale la mejor frase de la película aunque un tanto pretenciosa: “Cuando un hombre llega a saberlo todo en la vida es como si hubiese muerto”, y Narciso Ibáñez Menta el codicioso banquero que se vale de una argucia legal para enriquecerse y controlar la región (los inmigrantes ilegales mejicanos que trabajan como peones en los ranchos son expulsados con el fin de que los propietarios de las tierras no puedan ocuparse de ellas, por lo que éstas son asignadas a nuevos colonos que se endeudan con el banco).

Flojo flojo spaguetti, empieza curiosa con el desmemoriado, pero el mal guión, el no saber que hacer, apesar del final que vuelve remotamente el interés, pues no consigue enganchar. Además Kinski, que hacia spaguettis según las participantes femeninas que había en el reparto esta completamente desganado.

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