lunes, 4 de junio de 2012

isla de ons


La isla se encuentra cerrando la entrada de la ría de Pontevedra y consta de varias playas como la playas de Pereiro, Playa de Canexol, Playa de Area dos Cans, Playa de Melide, Playa de Fontiñas o la Playa de Liñeiro...
Junto con las islas Cies y si estáis por Galicia son de visita obligada ya sea por un día o por varios de acampada en la isla.
La Isla de Ons, ha sido declarada Parque Nacional de las Islas Atlanticas de Galicia en el año 2002 y es por ello que la acampada esta regulada por un real decreto que permite la acampada en la Isla de Ons.

 una de las componentes, junto a la de Cies, Sálvora y Cortegada del primer Parque Nacional de Galicia. Pero Ons posee también unas características socio-histórico-etnográficas que junto con su arquitectura popular marinera y su excelente gastronomía, la convierten en la Isla más interesante, no sólo del parque nacional sino de toda la costa peninsular española.

Historia
La isla ya estaba habitada en la Edad de Bronce, como ha puesto de manifiesto los numerosos hallazgos (hacha de talón...) de materiales de esa época encontrados por toda la superficie isleña. Existen dos castros, Castelo dos Mouros y Cova da Loba; un sepulcro antropomorfo; restos de lo que pudo ser
el Monasterio o hábitat monacal de la Isla.
La primera referencia histórica data del año 899, en que fue donada al Cabildo Compostelano por los reyes Alfonso III el Magno, Ordoño II y Alfonso V.
En el siglo XVI, aparece la familia Montenegro como dueña de la Isla, al serle cedida por el arzobispo Gaspar de Zuñiga y Avellaneda, lo que se puede comprobar por los documentos existentes en el Museo de Pontevedra del forero pagador a Don Antonio Sarmiento Montenegro. Este asentamiento se vió obligado a huir a comienzos del siglo XVII por las aterradoras incursiones hacia la costa de los corsarios norteños y piratas turcos. Posteriormente fue pasada en herencia a los descendientes de Montenegro, que disfrutaron de su propiedad hasta el año 1810 cuando la Junta Provincial de Armamento y Defensa de la provincia de Santiago ordena defender la entrada de la Ría de Pontevedra. Para sufragar los enomes gastos, se decidió dividir la Isla en Acciones de Primera Clase a aquellos que quisieran trabajarla teniendo que pagar un canon a modo de impuesto.

Después de los conflictos entre la Iglesia y la Nobleza, se saldo a favor del Marqués de Valladares, el cual permite la instalación de una fábrica de salazón en las cercanías del muelle y se produce un cambio en la economía isleña. Tras la decadencia del salazón en 1929, es cuando toma un nuevo rumbo la Isla, fue vendida a Manuel Riobó por 250.000 pts. y forma en ella una Sociedad Mercantil que se dedica al secado y comercialización del pulpo. Hasta el año 1936 goza de una década de bienestar y prosperidad, ya que la abundancia del pulpo y el dominio de los isleños en el arte de pesca y de la típica embarcación, la Dorna, los convierte en principal punto de referencia cuando se habla de este cefalópodo en las Rías Bajas.
En 1936, con el estallido de la Guerra Civil y por las ideas políticas del entonces dueño de la Isla, Didio Riobó, es buscado y perseguido, por lo que toma la decisión de suicidarse, quedando los isleños desde ese momento en una situación de abandono e incertidumbre sobre su futuro y sus propiedades en la Isla.
La Isla es expropiada en el año 1941, por el Ramo de Guerra, y fue pasando a través de los años de un organismo a otro, COLONIZACIÓN, ICONA, IRIDA hasta que finalmente en el año 1984 fue transferida a la XUNTA DE GALICIA.
Hoy constituye un bien de dominio público, pero con una situación vecinal todavía pendiente de resolver, mientras que los vecinos, reclaman el derecho a la propiedad de las casa que ellos y sus antepasados han construido, el gobierno autónomo se dedica a realizar un estudio jurídico para solucionar esta insólita situación.

La isla de Ons tiene unos cinco kilómetros de largo desde la punta de Centolo en el Norte, hasta Rabo da Egoa en la parte Sur. Y su máxima altitud se sitúa a 128 metros sobre el nivel del mar en el Monte do Faro.
Gracias al hallazgo de restos arqueológicos como antiguos castros sabemos que la isla fue habitada desde la antigüedad, aunque durante varios siglos esta cayó en el abandono. En el siglo XIX la isla fue nuevamente habitada. En aquellos tiempos la isla pertenecía al Marqués de Valladares. Más tarde pasaría a ser propiedad de Manuel Riobó por doscientas cincuenta mil pesetas. Finalmente, tras el suicidio de su propietario, la isla pasó a ser gestionada durante años por el Estado a través del Icona.

Ons, perteneciente al municipio de Bueu, aunque primeramente perteneció a Sanjenjo, está habitada por unas 72 personas permanentemente según datos del 2008, aunque en la época estival miles de personas (visitantes, campistas y propietarios de tierras) llegan a la isla sin alcanzar los agobios propios de otras zonas de las rias baixas. Ons está comunicada con el continente con un servicio de barcos que salen desde los puertos de Bueu y de Portonovo.
Para los visitantes de Ons el principal atractivo turístico son las playas que se sitúan todas ellas en la parte oriental de la isla. Algunas de las más conocidas son Canexol, situada al Este, Melide, en la zona Norte, playa nudista y con importantes formaciones dunares, o Area dos Cans, una de las más concurridas por su situación próxima al muelle y al núcleo urbano.Además de sus playas, los visitantes también pueden disfrutar de algunas de las excursiones que se pueden realizar en la isla. La más famosa es la que lleva a la llamada Boca del Infierno, una garganta rocosa de gran altura en la que las olas rompen con gran violencia.

Por otro lado los visitantes también pueden realizar excursiones al Faro, en el Norte de la isla, desde donde hay unas vistas espectaculares.
Otra razón por la que las Ons son tan conocidas es su pulpo. El visitante no debe dejar pasar la oportunidad de probar allí el exquisito pulpo de Ons, para muchos el mejor de toda Galicia.
El hecho de ser Parque Natural hace de las islas un espacio natural protegido y permanentemente vigilado en el que se cuida la riqueza natural de la zona, basado tanto en el anidamiento de aves marinas como son las poblaciones de gaviota argéntea, cormorán moñudo o arao común, como en un importante desarrollo de la fauna marina, entre los que se encuentran el delfín común, los arroaces y los cachalotes entre muchos otros.
En cuanto a la flora cabe destacar sauces, pinos y eucaliptos dentro de los árboles. Aunque la mayor parte de la flora se compone de grandes extensiones de bajo matorral entre los q están brezos, tojos e hiniestas entre otras especies.
Por otro lado también hay q mencionar dentro de la flora de los arenales a la camariña, abundante en otros tiempos pero a día de hoy casi extinta, que se utilizaba para hacer remedios caseros.
 Pertenece al ayuntamiento de
BUEU

Superficie:
2.641Hectáreas,
470 ha terrestres y 2.309 ha marítimas.

Otras figuras de protección:

Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) desde 2001.
Incluido en el Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) “Complejo Ons-O Grove”. La isla de Ons, frente a la ría de Pontevedra, de contorno alargado y de relieve sin demasiados altibajos, presenta una costa al poniente con acantilados de suaves caídas y, hacia el oriente, una costa de zonas rocosas de baja altura y salpicada de arenales, entre los que destaca la playa y dunas de Melide. La isla de Onza de forma redondeada y de contorno mayoritariamente rocoso, a diferencia de Ons, no mantuvo ningún núcleo de población. Así Ons, aún poblada, ofrece al visitante las características de un pequeño núcleo rural costero, donde los hórreos aún conservan las escasas cosechas que actualmente se cultivan y donde las leyendas aún siguen vivas. En lo más alto, el faro domina el paisaje, cuyo normal funcionamiento es vigilado por los fareros que residen en sus dependencia.
 La isla de Ons, es otra de esas maravillosas islas de las que dispone galicia, y como casi todo lo que contiene esta región de España, es de un indudable atractivo en todos los sentidos. Tiene unos 7 kilómetros de largo y 2 de ancho. Cuando llegamos a la isla de Ons, lo primero que apreciamos es que no hay el movimiento habitual de vehículos al que estamos acostumbrados, quedando en su lugar una virginal isla donde no hay lugar para la contaminación. No es un sitio para pasar el día, si no tenemos otra opción. Para realmente absorber el entorno natural de la isla  hay que quedarse al menos unos días, ya que hay mucho que ver y hacerlo con prisas seria un error. Si decidimos quedarnos, tendremos que hacerlo en el único camping que hay en la isla. También está la opción de alquilar un apartamento o habitaciones en el pueblo, pero en verano es algo complicado.
 Por el área del camping tenemos dos restaurantes que entrada la noche, se convierten en unos improvisados locales de copas nocturnos, aunque de una manera bastante informal, o dicho de otro manera, se puede tomar algo aunque vayas con calcetines blancos o en bañador.

La isla de Ons no es la única de la zona ya que tiene cercanas la isla de Onza, de Freitosa y Centolo. No muy lejos, también tenemos otras islas famosas que son las islas cies. Podemos encontrarlas en Pontevedra, Rías Baixas. Hay un bonito faro en el centro de la isla que merece ser visitado, aparte de las playas y las rutas de zonas naturales que nos harán olvidarnos de la ciudad, si es que vivimos en una. Hay varias rutas para hacer senderismo
Siendo un sitio virgen donde pasear, hacer excursiones y visitar las playas es lo que se suele hacer, hay que comentar que también tiene una zona habitada por autóctonos de la isla. Esta pequeña población es la de O Curro y es considerada la capital de la isla de Ons. No es que haya demasiado para ver en el pueblo, pero al menos hay un restaurante donde podemos comer. La población es de unas 300 personas (como en la película de los espartanos), y desde este pueblo salen y entran los barcos.  
   Los miradores que existen en la isla nos dan unos espectaculares paisajes que nos dejarán con la boca abierta, aunque lo hayamos visto con anterioridad. Uno de los miradores es el de Fedorentos, el cual se encuentra en el sur de la isla. En el sur también tenemos el Buraco de Inferno, con unas vistas que son bastante impresionantes. Se trata de una grieta vertical que lleva hasta el mar, y donde en su parte superior podemos contemplar un maravilloso escenario. También hay disponibles cuevas y acantilados que podemos ver. Se dice que Julio Verne estuvo en el Buraco de Inferno y este le inspiró en algunas de sus novelas.

Las playas que podemos encontrar en Ons, merecen sobradamente la pena, y la gente que las conoce suele volver más de una vez, haciendo de esta preciosa isla su lugar de vacaciones regular. Hay en total unas cinco reconocidas, donde es difícil destacar una sobre otra. Una de las más populares está al norte y es la playa de Melide.
Debemos recordar que la isla de Ons está en un estado de conservación salvaje y protegido, por lo que los servicios típicos de playa son inexistentes. Lo compensan las aguas entre azules y verdes transparentes, que nos recuerdan a lugares más tropicales del planeta. Puede que para algunos el agua esté un poco fría, pero hay que recordar que estamos en playas del norte de españa , y aquí las aguas suelen estar más frescas que en el sur.
 aqui estuve yo! las cruces que hay, son de los fareros muertos, son todos familia! es un empleo que se pasan de padres a hijos.
ahí estuve yo fumando y pasando de todos! que puta paz.
viven 12 personas en invierno, y en verano pueden llegar a 500 personas en el camping ya solo. os recomiendo comer en casa acuña, no es que se coma muy bien, pero el dueño te deja fumar dentro del local, esto solo pasa en galicia.
yo me fui con mi amiga la tamy, y el tocacojones de gonzalo, uno se lo pasa allí en grande. me falto la naty, pero no se puede tenerlo todo en la vida.
el faro, impresionante.
la iglesia, para oficiar la misa los domingos, el cura viene desde bueu en barco, y después se para en casa acuña para tomar unas cuncas.
en fin, merece mucho la pena pasarse por las ons. pero que conste que el camping es una puta mierda, me tuve que duchar en un pilón, porque las duchas estaban asquerosas y llenas de arañas, pero finuras y refinamientos aparte, es una grata experiencia.

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