sábado, 30 de junio de 2012

20 pasos para la muerte

españa. género: spaguetti western. Director: manuel esteba. 78 minutos. reparto: dean reed, alberto farnese, patty sheppard, luis induni, marta may.

Pésimo spaghetti western.
A su falta de guión, le tenemos que sumar también la falta de presupuesto. Y si encima los actores no son muy buenos, pues la cosa no funciona nunca.
Después de acabar la guerra, un soldado sureño vuelve a su rancho, pero antes salva a un mestizo de la muerte, así que este se va a vivir con él y con la hija del soldado.
Al cabo de los 10 años, aparece por el rancho un hermano de un hombre al que mató el ex-soldado, y ya tenemos la cosa lista.
Esta es la base del guión, que por desgracia al poco ya comienza a dar vueltas sin sentido de situaciones estúpidas a diálogos de madera.
Mención aparte merecen el aspecto técnico. Al inicio de la película hay un inserto de un mensaje escrito en un papel que da vergüenza ajena, de lo cutre que es. Había poco dinero, pero para poner eso, mejor no poner nada. La iluminación se nota por su ausencia. Y el recurso de la cámara acelerada para parecer que los actores se mueven mas rápido es de risa...
El maquillaje del protagonista, que supuestamente es un mestizo, es peor del que cualquier puede hacerse en su casa con un par de pinturas de carnaval.
La localización para rodar Curro jimenez estaría genial, pero esos montes no son muy del oeste que digamos...
Y podría seguir, pero no me quiero cebar.

En su lado bueno (que alguno tiene que tener), están un par de escenas de tiros, y los dos duelos contando hasta veinte.
Demasiado poco.
 Un sargento del Ejército del Sur en la Guerra de Secesión, al finalizar la contienda desea volver a su casa para reencontrarse con su hijita.
Sin embargo, antes de ello ayudará a unos antiguos camaradas a robar una carrera con oro, pues le dicen será para conitunar la guerra. Pero es una trampa y logra escapar de ella, ayudando a encerrar al que planeó todo.
En su camino a casa rescatará de la muerte a un niño mestizo que se encuentra enterrado en la tierra hasta la cabeza.
Los años pasan y ambos, el mestizo y la hija del ex-sargento, se han convertido en adultos y el mestizo está enamorado en secreto de ella. Pero ella está prometida a un hombre rico, un auténtico gilipollas, un fantasma más malo que la tiña.
Un mal día aparece el hombre a quien ayudó a encerrar. Ha estado 10 años en la cárcel y busca venganza, una venganza muy bien rumiada
.

---
Mi opinión: Muy discreto spaguetti western, nada bueno, más bien malillo, pero que se puede ver gracias a la evidente falta de ínfulas artítisticas, así como a su absoluta falta de ambición (vamos, digo yo, por que si no....).
La historia no es nada, nada original, repitiéndose abundantes elementos comunes a la mayoría de productos y subproductos del mismo calibre.
Sin embargo, es cierto que no se hace pesada ni es aburridísima, pero los minutos pasan sin que se atisbe el menor rasgo de originalidad ni de rigor en el argumento.





Así, hay momentos verdaderamente ridículos, viéndolos, claro está, desde la perspectiva del espectador. No en vano, en esta ocasión vamos por delante de los personajes, pero hay cosas que no hay por dónde agarrarlas, como por ejemplo el vergonzoso diálogo entre el protagonista y la chica cuando ambos se declaran su amor. Un momento presuntamente entrañable pero en verdad sonrojante.
Eficaces actuaciones del montón de "secundarios" que dan prestancia a sus taimados personajes LuisInduni, Antonio Molino Rojo, Tony Chadler Chandler..).
Bonitos exteriores rodados, entre otros lugares, en Fraga (Huesca), (España).
 Manuel Esteba, también conocido por el seudónimo de Ted Mulligan, fue uno de tantos artesanos que desarrollaron su carrera dentro de la floreciente industria dedicada al cine de género de los años 60 y 70. A caballo entre la serie B y la Z, Esteba incursionaría en corrientes tan dispares como el el eurowestern – Veinte pasos para la muerte (1970), Una cuerda al amanecer (1972) -, el cine de niños prodigio – Agáchate, que disparan (1969), el religioso – Hola, señor Dios (1970) – o el fantástico – Espectro (Más allá del fin del mundo) (1978) -.
video
sonrojante spaguetti western digno de lástima. es lo malo de este género, que pelis buenas se cuentan por docenas, pero las malas por cientos. Lo tiene todo para pasar al olvido, un guión escrito en un rollo de papel higiénico, unos actores desmotivados, que sólo salvan los de siempre, como el incombustible luis induni, un presupuesto que no llega ni para darle una cartuchera a cada personaje, muertos que se mueren antes de que suene el disparo, estamos ante el disparate más absoluto de los despropositos, vale a modo de coña, pero se me hace una tortura china verla en el sofá. 

el bosque del lobo

1970. españa- director: pedro olea. reparto: jose luis lopez vaquez, amparo soler, antonio casas, nuria leal. 100 minutos. drama-licantropia.
sinopsis: Benito Freire es un buhonero que vive miserablemente en medio de un ambiente dominado por la ignorancia y la superstición. Se dedica a la venta ambulante por los pueblos gallegos y padece severos ataques de epilepsia. Por la comarca comienza a extenderse el rumor de que es un hombre lobo y de que está poseído por un espíritu demoníaco. Y son, precisamente, las historias que de él se cuentan las que acaban haciéndolo enloquecer. Y a partir de entonces, en las noches de luna llena, acompaña a través del bosque a aldeanos a los que luego asesina en medio de violentos espasmos.

La primera gran película en la trayectoria de Olea y un film que todavía emerge hoy como uno de los mejores de su época en el cine español.
Basándose en la obra "El bosque de Arniches" de Carlos Martínez Barbeito, se nos presenta la historia real ocurrida en Galicia a principios del siglo XX, de un incauto buhonero que se cree licántropo, por lo que tiende a asesinar irremediablemente a las personas que acompaña una vez se introduce en el bosque.
Olea, muy inteligentemente, se desmarca del tono terrorífico de la historia para enfocar la película desde el lado de la desmitificación de las leyendas licantrópicas, proponiendo la historia de un pobre diablo afectado de pura esquizofrenia.
Gran guión de Olea y Porto, con una atmósfera espléndida y magnífica fotografía de Amelio G. Larraya, para una magnífica obra que contrapone muy bien el folklorismo típico patrio frente a un naturalismo crudo, valiente, desmitificador y áspero.
Impresionante interpretación de López Vázquez, demostrando ser uno de los mejores y con más registros actores de la Historia del Cine español y mundial.
En 2004, Paco Plaza ha realizado otra adaptación titulada "Romasante, la caza de la bestia".
 Nunca resultó sencillo para muchos de nuestros actores sacarse el sambenito con el que los críticos y público en España tienden a etiquetar a cualquier artista que sea conocido.

Alfredo Landa lo tuvo que sufrir mucho tiempo hasta que José Luis Garci hizo que con aquella fabulosa película que es “El crack” se le viese por parte de todos como un actor total.

Muchos años antes el rompe y rasga ya lo había hecho otro de los grandes, José Luis López Vázquez, un actor que a pesar de ser fetiche para Berlanga se le seguía considerando valido sólo para la comedia.

Nada más lejos de la realidad. Un director debutante como Pedro Olea echó por tierra ese mito al dar a Vázquez uno de los personajes más turbios y psicopáticos de toda la historia del cine español: Benito Freire, un tipo que hace que te puedas reír sin complejos de Hannibal el caníbal.

En la escasa hora y media de cinta queda perfectamente retratada una porción de sociedad española que parece sacada de las peores pesadillas de Goya. Lo tremendo es que aquello sucedió, y Olea nos lo muestra sin sangre ni efectismos, como mandan los cánones, sabiendo crea tensión de verdad, sólo apto para adultos de verdad.

Estoy seguro que a Tod Browning le hubiera encantado esta película.

Una cosa más, un recuerdo para Astorga, la ciudad maragata que tan presente está la película, no nos olvidemos de ella que no sólo de Galicia vive el... hombre lobo.
El licántropo, ese ser tan temido durante tiempos ajenos a los nuestros, objeto de leyenda entre los habitantes de la España más rural y tema de conversación durante aquellos años, dando paso a anécdotas y relatos de todo tipo, que permanecían en la memoria de los aldeanos, pasando de boca en boca.
Ese parece ser el punto de partida de la obra de Pedro Olea, que emprendiendo esa historia, y a raíz de un personaje principal harto arisco, a la par que discreto y callado, media su labor con pulcritud y destreza, componiendo una historia que, pese a la monotonía que puede llegar a adquirir en determinados momentos, no pierde el interés de sus formas más que en contados momentos.
De este modo, y tras un brillante epílogo, Olea nos introduce en las andanzas de Benito Freire, un vendedor ambulante y guia itinerante que va descubriendo sus facetas al espectador con sosegada calma, además de ir introduciéndole en sus particulares quehaceres diarios.

Sin dudas, la realización es uno de los pilares básicos de esta película, puesto que pese a sus patentes defectos, como la insistencia del director en los mismos aspectos de su labor constantemente, o lo pausada que se llega a tornar la propuesta en diversos minutos, haciendo que uno mismo llegue a bostezar levemente, el trabajo desempeñado por el cineasta bilbaino es sumamente atractivo gracias, en especial, a una espectral y turbadora banda sonora, que hace mella en determinados momentos con gran acierto, además de un manejo de la cámara meticuloso y sobrio, a través de la cual introduce el movimiento idoneo durante cada secuencia.
Tampoco hay que descuidar ese excelente cuadro que idea sobre la España profunda, esos recónditos parajes que esconden lo más intenso y acentuado de esas tierras alejadas del mundanal ruido de las grandes poblaciones, donde todo se vive con un fulgor especial. Además, el retrato sobre sus gentes es francamente memorable, siendo una de las partes más trabajadas de la obra.

A ello, hay que añadir una sobria actuación de José Luis López Vázquez, que consigue obrar un serio papel a raíz de un personaje suficientemente matizado como para que el espectador pueda sacar mínimo partido del mismo. Engimática y recóndita interpretación de Vázquez, con resultado gratificante.
Aun y así, otra de las pegas del film, es que descuida demasiado secundarios que se ven excesivamente desaprovechados, y cuyas relaciones con el protagonista debieran haber sido mejor trabajadas, ya que el partido que se saca de ellas es nimio.
Posiblemente, si se hubiese insistido menos en la reiteración de según que momentos y situaciones, y se hubiese intentado poner más empeño en sacar partido a los vínculos que mantiene la figura principal de este trabajo con sus más allegados, podría haber cobrado mayor verosimilitud una historia que interesa y llega, pero no logra profundizar o alcanzar un concepto más allá de la franqueable trivialidad del planteamiento inicial.
Recomendable.
 
La leyenda urbana acerca del buhonero epiléctico que acabó convirtiéndose en un hombre lobo asesino fue puesta en escena por Pedro Olea y dio la oportunidad a Jose Luis López Vázquez de cambiar radicalmente de rol interpretativo alejándose así de los papeles de comedia en los que se había especializado hasta el momento.

El actor realiza un trabajo introvertido y austero, en ciertos momentos cercano a los registros insanos de la demencia, por el que demostró su valía en papeles dramáticos.

La película mantiene una desconcertante estructura de cine de terror, próxima a la crónica de costumbres y al documento realista.
Las supersticiones, los ritos religiosos y la ignorancia reinante en la Galicia profunda del siglo XIX se conjugan a la hora de investigar la mente de un asesino en potencia.

La maldición de la licantropía no podía recaer en nadie más convencido de ella.
 Bueno yo creo que si en España tiene que haber alobados, brujas o lo que sea tienen que estar en Galicia. La película se desarrolla alli aunque no se en que época ciertamente. Pero todo es tan patético.

Empezando por el protagonista, Benito Freire, un pobre desgraciado buhonero que va de aquí a allá vendiendo baratijas, contando historias y llevando mensajes. La verdad es que José Luis López Vázquez lo borda y hace un papelón de categoría resistiendo unos primeros planos inacabables como quién mea en su casa. Todo el peso de la película recae en él.

El contexto es siempre un ambiente pobre, pueblerino, donde la sencillez y la simplicidad se dan la mano y el patetismo acecha cada casa. Donde el cura es el que más manda y el que más sabe aún sabiendo poco. Crucifijos y una iglesia arraigadísimos. Bosques, naturaleza y cuatro casas mal desperdigadas en medio con gentes que hablan de una forma un tanto antigua. Galicia pura y dura coño. Un lugar en donde parece que no pasa el tiempo...lo malo es que parece que se paró alli hace más de mil años.

En resumidas cuentas la peli se trata de eso, las idas y venidas de un diablillo que ni siquiera a podido elegir su destino y que aún no teniendo su enfermedad seguiría siendo un perdedor de los grandes si es que alguna vez tuvo algo, un personaje de pueblo profundo. Una persona verdaderamente penosa.

Los nombres de los personajes son reveladores: Pacucha, Avelina, Benito, la tranca...nombres que se oyen acompañados de una tripa de chorizo y queso tierno. Buenos nombres y no cosas como Tania, Vanesa y mierdas de esas.
En la campiña gallega de principios del siglo XX, algunos habitantes de los pequeños pueblos dispersados por el territorio desaparecen o mueren asesinados. Todo el mundo cree que se trata de un hombre lobo. Benito Freire (José Luis López Vázquez) sufre violentos ataques que le inducen a atacar en el claro de un bosque a sus acompañantes.

El bilbaíno Pedro Olea se basó libremente en un caso real ocurrido en una época algo anterior de la que nos situa en “El Bosque del Lobo”; se documentó de las actas judiciales que llevaron a un vendedor ambulante llamado Manuel Blanco Romasanta a ser condenado a muerte por varios asesinatos, sentencia que no llegó a consumarse por benevolencia. Aunque sí llegó a analizarse el caso de un hombre aquejado gravemente de psicopatía y claramente inducido por la naturaleza y que sus violentos actos reflejos llevaban a creer, y así lo ensalzó el folclore, de que se trataba de un licántropo u hombre lobo.

Olea supo escenificar una España negra, regida por los cánones de la Iglesia y la alta burgesía por encima de una población humilde, que vivía del campo y la ganadería. Por lo que la censura española tuvo que echarle ojo avizor al asunto. Con la oleada del nuevo respirar del cine español, Olea rodó en los setenta otros films interesantes de los que destacan “Pim, Pam, Pum,… ¡Fuego!” (1975), y “Un Hombre llamado Flor de Otoño” (1978).
 
La historia que narra es la de Manuel Blanco Romasanta un hombre que decía convertirse en lobo cuando asesinaba a sus víctimas, debido, según decía, a una maldición familiar desde niño. Lo sorprendente de la historia real es que 6 psiquiatras confirmaron que su estado mental era de cordura total. Aún así se le considera el primer asesino en serie español con 12 asesinatos a sus espaldas.

La película está bien, José Luis López Vázquez está genial, brillante, pero echo en falta que se detuviera el narrador aún más en el personaje, no sólo en su detención sino en las cosas que dijo en el juicio o cómo fue llevando a los policías a los lugares donde mató a sus víctimas diciéndoles que sólo había huesos porque se los había comido.

De todas formas, ojalá en el cine contemporáneo español se hiciesen más películas sobre este tipo de historias de la denominada "España negra" o "España mágica", seguramente tendríamos más taquilla y más calidad en las historias que actualmente.
video
Lo que más me gusta de este film, es que prescinde de espectacularidad, y se centra en la historia tal y cómo fúe, que está basada en echos reales. No consigue captar del todo el espiritu gallego de principios de siglo, pero se le acerca bastante. Es recomendable para los que amais el cine más rancio de la España más miserable y arrastrada, películas de culto como la presente, o el crimen de cuenca, sin ir más lejos. Destacar la enorme interpretación de Jose Luis López Vazquez, un actor con mayusculas.

teléfon

1977,. Usa, acción. 102 minutos. director: don siegel. reparto: chales bronson, lee reemik, donald plaasence. jhon mitchum.
sinopsis: Con la colaboración de un agente de la CIA, un ex agente estalinista de la KGB intenta desprogramar a los americanos que han sido víctimas de un lavado de cerebro, pero los rusos tratarán de frustrar la operación
 En 1975, tras leer la novela “Telefon” del escritor norteamericano Walter Wager, la cual se centraba en la idea del uso del control mental como un arma capaz de desatar o solucionar un conflicto bélico, el productor y director James B. Harris reconoció el potencial comercial que poseía la historia y decidió comprar los derechos de la misma, con la intención de llevarla a la pantalla grande. Si bien en un principio Harris había pensado en Peter Hyams para el puesto de director (sería el mismo Hyams en compañía de Stirling Silliphant quienes escribirían el guión), los ejecutivos de la MGM desestimaron su idea porque según ellos, era más conveniente que la cinta fuera dirigida por un realizador con más experiencia. Fue así como Don Siegel se sumó al proyecto, sin imaginar la gran cantidad de problemas que tendría con el protagonista del film, el siempre popular Charles Bronson. El actor, quién en ese entonces había logrado establecerse como uno de los tipos duros más reconocidos de la pantalla grande, estaba consciente de su popularidad, razón por la cual no solía ser muy cooperador con los directores o los actores con los cuales trabajaba.

El primer problema que tuvo Siegel con Bronson, tuvo relación con el famoso bigote del actor. Para el director, era necesario que Bronson se afeitara el bigote una vez que su personaje comenzara su misión de “espionaje”, con el fin de que este no pudiera ser reconocido por el villano de turno y las autoridades norteamericanas. Sin embargo, el actor se negó a afeitarse el bigote, iniciando una fuerte discusión con Siegel, quien eventualmente tuvo que ceder de mala gana al capricho del actor. Lo que resulta aún más curioso, fue la negativa de Bronson de besar a Lee Remick, en la escena que esta lo va a buscar al aeropuerto a su llegada a Norteamérica. El actor básicamente se negó porque según él, cuando su esposa lo iba a buscar al aeropuerto, jamás lo besaba. Ante esto, Siegel le dijo a Remick que entonces lo abrazara en la ahora polémica escena, a lo que la actriz le respondió: “Pero, Don, no me atrevo. Él es capaz de golpearme”. Aunque eventualmente la escena sería rodada sin inconvenientes, la tensión en el set era palpable, y terminó estallando en la filmación de una escena al interior del Hotel Hyatt de San Francisco. En dicha escena, el personaje de Bronson debía bajarse de un ascensor de vidrio para ir tras uno de los agentes de la KGB. Para que las cámaras pudiesen tomar el ascensor sin problemas, Siegel marcó con una cinta negra el lugar donde el actor debía bajarse, lo cual no le hizo ninguna gracia a Bronson, quien sintió que lo estaban tomando por tonto. Tras una fuerte discusión, en la cual el director amenazó con abandonar el film, el actor decidió hace una tregua con Siegel, la cual se extendió hasta el fin del rodaje.

La cinta básicamente se centra en la paranoia existente a ambos lados de la cortina de hierro durante la Guerra Fría, y en los alcances de la misma. El villano de turno es Nikolai Dalchimski, un agente de la KGB que tras enterarse de un proyecto secreto llamado “Telefon”, decide que él es el encargado de iniciar un conflicto bélico de proporciones catastróficas. Pero, ¿en qué consiste dicho proyecto? Como bien se lo explica el general Strelsky (Patrick Magee) al personaje de Bronson al principio del film, a principios de los cincuenta, la KGB preparó a 51 agentes para infiltrarse en el corazón de los Estados Unidos. La particularidad de dichos agentes, es que gracias a la hipnosis, basta que escuchen un poema de Robert Frost para que se conviertan en bombas de tiempo ambulantes, y realicen ataques suicidas contra una serie de puntos estratégicos norteamericanos. Ante dicho escenario, el coronel Borzov es enviado a Norteamérica, donde junto a Barbara (Lee Remick), una agente de la CIA, tendrán que encontrar a Dalchimski y eliminar cualquier rastro del macabro proyecto antes de que este llegue a oídos de las autoridades norteamericanas, dando inicio a una guerra sin precedentes.

Resulta curioso como la cinta funciona en distintos niveles. Es un thriller efectivo, cuya tensión se mantiene no solo por lo aleatorio de los ataques suicidas, lo cual obviamente dificulta la tarea de Borzov y compañía, sino además por el hecho de que el espectador no tarda en darse cuenta que el protagonista no es más que un simple peón de sus superiores y de su propia compañera, quien tiene órdenes de asesinarlo una vez que este cumpla su misión. Por otro lado, “Telefon” bien podría ser vista como una “road movie”, aunque técnicamente no lo sea. En un principio, la relación entre Barbara y Borzov es áspera y se basa en la mutua desconfianza. Ninguno tiene claro las órdenes del otro, y su sociedad no ha sido voluntaria, sino que ha sido impuesta por sus superiores. Será a medida que viajan por los Estados Unidos en búsqueda de Dalchimski, que la improvisada dupla entabla una relación de compañerismo, la que no tardará en convertirse en algo más. Además la cinta presenta un par de trepidantes escenas de acción, que involucran explosiones, peleas de puños, persecuciones a toda velocidad, e incluso una serpiente de cascabel. Por último, el film presenta una mirada cómica al entonces cada vez más relevante mundo de las computadoras, las cuales son utilizadas por la diligente agente de la CIA, Dorothy Putterman (Tyne Daly), para intentar solucionar todas las interrogantes que plantean los extraños ataques suicidas que han emprendido una serie de supuestos ciudadanos norteamericanos comunes y corrientes.

Si bien Charles Bronson jamás será recordado por sus habilidades actorales, en esta ocasión realiza un buen trabajo interpretando a este militar frio e implacable, que a medida que transcurre la cinta va mostrando algunos rasgos de humanidad, sin dejar de lado su personaje de tipo duro. Por su parte, Lee Remick se presenta como el complemento perfecto del personaje de Bronson, con quién tiene una gran química, lo que obviamente ayuda a que la relación que se va cimentando entre ellos durante el transcurso de la cinta resulte creíble. Por último cabe destacar la actuación de Donald Pleasence, quien interpreta de gran manera a este villano megalómano, voyerista y cobarde, que disfruta viendo como los agentes encubiertos se convierten en verdaderos entes, y se inmolan por una causa que carece de sentido. En el apartado técnico, la cinta cuenta con el correcto trabajo de fotografía de Michael Butler, y con la efectiva banda sonora del compositor Lalo Schifrin, que se presenta como uno de los puntos altos del film.
 

Aunque en general esta producción cuenta con más virtudes que defectos, si tiene algunos detalles que pueden llegar a molestarle a ciertos espectadores. Si bien el personaje interpretado por Tyne Daly aporta con algunas dosis de hu
Estamos ante un claro ejemplo de cine de consumo de los 70, que para mi gusto es bastante mejor que el actual.

Siegel intenta imprimir algo de su gancho a una trama tópica, propia de la Guerra Fría tardía, en la que ya se constataba que el juego del contraespionaje iba a volver a todo el mundo paranoico.

La primera parte resulta más interesante y conforme avanza el film decae. La pareja Bronson-Remick desprende más química de la esperada y acaban por resultar simpáticos en un mundo tan áspero como el del espionaje.

Para pasar el rato sin demasiadas exigencias.
mor, este bien pudo haber sido sacado de film, ya que gran parte de sus intervenciones no tienen mayor importancia dentro del desarrollo de la historia. Por otro lado, hay que reconocer que el relato en general es bastante fantástico (de hecho, Desde aquellos tiempos de la Guerra Fría siempre ha existido la leyenda urbana de que había seres humanos programados para matar con la simple lectura de un texto o con unas palabritas mágicas. De ahí viene gente como John Hinckley Jr, que intentó asesinar a Ronald Reagan o Mark David Chapman con John Lennon, en este caso portaban el libro El Guardián entre el Centeno, cosa que ha dado lugar a miles de teorías (en EEUU existe la creencia de que en las librerías hay una línea directa con el FBI que les avisa que alguien lo está comprando).

Con la premisa de la hipnosis con drogas, Don Siegel se adentra en el mundo del sabotaje, la traición y los espías. Charles Bronson, comandante del ejercito ruso es encargado de buscar agentes rusos en los Estados Unidos con la ayuda de una agente infiltrada ya que parece que están siendo activados por un traidor al Kremlin.

La película no es que haya envejecido muy bien pero tiene su punto para pasar un rato entretenido.
el mismo Siegel reconocería que el g
Un experimentado agente del KGB es enviado a los Estados Unidos con la misión de detener por cualquier medio a otro espía renegado que está despertando y utilizando a unos "durmientes" para cometer todo tipo de atentados, en su misión con la ayuda de otra agente norteamericana que le servirá de guía. Vigorosa y trepidante realización de Siegel, que aprovecha bien el ingenioso aunque esquemático guión y entrega un film sin duda menor pero disfrutable, que supera su condición de pura paranoia de la guerra fría ya un tanto desfasada, gracias tanto a esa asombrosa fluidez narrativa marca de la casa (aunque aquí se muestra un tanto televisivo y quizás demasiado funcional en el apartado visual) como a la sorprendente buena química entre el impertérrito Bronson y la estupenda Lee Remick (actriz de inmenso talento nunca suficientemente valorada), como pareja de investigadores de profesionalidad a toda prueba. Una película de lo más recuperable, con bienvenidas gotas de mala uva humorística (los agentes soviéticos infiltrados son todos arquetípicos americanotes, transformados de golpe en terroristas en trance) y la siempre agradecida presencia de Donald Pleasence como retorcido villano. Como curiosidad, el poema de Robert Frost que despierta a los durmientes ( El bosque es hermoso / Oscuro y frondoso / pero tengo promesas que cumplir / y mucho que andar antes de dormir / Recuerda, mucho que andar antes de dormir) era lo que debías decir si deseabas el bailecillo sugerente de la curvilinea Vanessa Ferlito en la malograda pero simpática "Death proof".
 
uión era “totalmente imposibCharles Bronson encarna esta vez a un agente del KGB encargado de liquidar a unos espías soviéticos infiltrados en Estados Unidos, que están siendo utilizados por otro agente ruso para cometer atentados. Dichos espías llevan una vida normal pero han sido adiestrados mediante hipnósis y cuando reciben una llamada de teléfono y escuchan la contraseña secreta se reactivan y actúan como Kamikaces atentando contra un objetivo prefijado.

Estamos ante una interesante propuesta de acción y suspense dirigida con buen pulso por el gran Don Siegel, en la que sería una de sus últimas películas. El guión es obra de uno de los guionistas más activos de los setenta, Stirling Silliphant y del polifacético Peter Hyams, que por esas fechas decidió dar el salto a la dirección y también se encargó de la fotografía de sus propios filmes.

Buenas escenas de acción y suspense para una película entretenida a tener en cuenta.
video
le de creer”), lo que da pie a explicaciones curiosas, como el método que está utilizando Dalchimski para escoger a sus víctimas, y a situaciones que rayan en el surrealismo, como lo que sucede en la escena donde se lleva a cabo la confrontación final toofentre los protagonistas y el personaje de Pleasence. Más allá de estos detalles, “Telefon” es unetododa cinta entretenida, que presenta un ritmo adecuado, y que mezcla de buena manera distintos elementos narrativos, por lo que puede ser considerado como uno de los films de espías más interesantes de los setenta, el cual parece haber sentado las bases de lo que sería la trama de la comedía “The Naked Gun” (1988), donde el villano interpretado por Ricardo Montalbán también emplea la hipnosis para convertir a ciudadanos comunes en asesinos improvisados.

una gota de sangre para morir amando

año 1973. 100 minutos. director: eloy de la Iglesia. España- Reparto: christopher mitchun, sue Lyndon, jean sorel, ramon pons, charlie bravo.
sinopsis: Una serie de crímenes aterroriza a la ciudad mientras Ana, una enfermera, atiende a sus pacientes del Gran Hospital. Las víctimas son siempre jóvenes con problemas. Un día, David, un joven delincuente, conoce casualmente a Ana
 A principios de los setenta eran pocos los que pudieron disfrutar de "La Naranja Mecánica" y todo el morbo que llevaba a rastras, dentro y fuera de las pantallas. Entre ellos José Luis Garci y que admitió no estar muy convencido de su visionado. Pero no fue excusa para que colaborara como guionista en este extracto del molde del film de Kubrick dirigido dos años antes.
Pieza retro, con algun que otro elemento de caspa, "Una gota de sangre..." puede apreciarse como una película simpática y bienintencionada, pero algo lenta y, naturalmente, oportunista. Es admirable su pretensión en un país donde el "libertinaje" en las artes estaba aún por llegar, aunque sus resultados llegan a ser un mero producto soft-erótico de base. No hacen falta referencias kubrickianas; a "Lolita", aparece Sue Lyon; también apreciamos un ejemplo en la familia asaltada por unos vándalos mientras ven "La Naranja Mecánica". Demasiadas alusiones cinéfilas en un film que, desnudándolo y volviéndolo a modelar, hubiera quedado mejor que no calcado y manoseado.
 No es una joya perdurable del cine, está claro, pero merece un visionado, aunque solo sea por curiosidad. El objetivo de mi crítica es el de dar una visión alternativa a las que aquí se han enunciado, que creo yo que se pasan un poco.
En primer lugar, y esto va para los naranjeros mecaniqueros, antes de ver la película, que se enteren de una vez de que no es un remake ni nada por el estilo de La naranja mecánica: "Una gota de sangre..." cuenta la historia de una enfermera asesina. Digo esto antes de empezar porque estoy convencido de que un amplio porcentaje de las personas que han votado esta película son hinchas de La naranja, expertos en Tarantino y cuatro cosas más, su película favorita es Pulp fiction, Malditos bastardos o Four Rooms y dicen odiar el cine español porque "siempre hacen lo mismo". A todos ellos, que seguramente no sepan ni quién es Eloy de la Iglesia, a todos ellos les digo que no vean la película, por más que en algún blog o algún sitio por casualidad hayan leído sobre ella. No la veais y ahorraros el 2 o el 1.
La película ya de entrada es una rareza, y da repelús al ver nombres como José Frade o Jose Luis Garci en los créditos. Parece tan solo una basura comercial de la época y la verdad es que empieza bastante mal. Si sobrevive al primer cuarto de hora, el espectador empezará a ver puntos de interés. Está claro que no es la mejor película de De la Iglesia, pero es entretenida, tiene dinerillo y está guay: es gracioso cómo se plantea el futuro, cómo se mezclan las cosas rancias de la época con un posmodernismo pretendido bastante entrañable, ¡se trata de un futuro analógico en el que tiene continuidad la religión y no se sabe qué es el cannabis! Más allá de la fantasmada del futurismo y de las referencias a otras películas, la película presenta por primera vez aspectos que serán recurrentes en el cine de su director: el prostituto, el homosexual, la violencia (planos detalles de jeringuillas en brazos, jeje) ... tratados con bastante osadía. Sue Lyon no hace un papelón, pero también mola ver su interpretación de distintos roles para ligar. La estética está lograda.
No se trata de la peor película del cine español, sin duda alguna, pero sí una de las más curiosas y especiales. La realización (sí, torpe, chapucera, bla bla bla) es efectiva y la forma de rodar -a pesar de los tics de la época- bastante interesante, sobre todo en las secuencias de acción: ¡hay hasta una persecución!
No es Kubrick, es Eloy de la Iglesia, y ésta una película con intenciones comerciales de 1973 (una época en la que la libertad de expresión estaba bastante restringida), entretenida y con elementos de culto, un anticipo de la obra de un director que apenas tres años más tarde se revelará como uno de los más comprometidos e interesantes del cine español.
 No, no estamos ante una obra magna, lo que se cuenta, visto hoy en día por ese espectador embotado por la ingente y hasta casi diría desnaturalizadora, disponibilidad de películas a golpe de click, no dudara en machacarla inmediatamente como una mala copia cañí de "La naranja mecánica", e incluso hacer chistes con que detrás del guión este Garci (entre otros, también Antonio Fos), un tipo que parece ser queda muy cool darle caña, lo cual a mi juicio es una paletada de tomo y lomo (remember "El crack 1 y 2", parece ser que antes de que entregue la cuchara Alfredo Landa, está proyectado rodar una tercera parte), no seré yo el obtuso que pretenda convencerles de que si deciden verla, encontraran una obra maestra.

Ahora bien, si nos situamos en el año que vio la luz (1973), en el hecho de que "La naranja mecánica 1971" no se estreno en España hasta después de la muerte de Franco (cine Cid Campeador de la calle General Mola – actualmente Príncipe de Vergara - de Madrid, casi 1 año en cartel, y largas colas, unos, cinéfilos, y los mas, en busca de esos desnudos tan ansiados por los reprimidos españolitos de la época), la cosa cambia, para los numerosos espectadores (estreno, reestreno, sesión continua, y cines de verano, omnipresente), que durante esos 2 años antes del estreno de la de Kubrick, y no teniendo ni zorra idea de que esta existiera, hasta la referencia que se hace de ella cuando Chris Mitchum y sus muchachos asaltan la casa en la que la familia veía un reportaje en televisión (el cinéfilo de a pie más avanzado se enteraba de lo que se cocía a través del Fotogramas – al que muchos se acercaban por las señoritas de muy buen ver y ligeras de ropa que embellecían sus páginas, cuantos cinéfilos salieron de ahí, pero bueno, esa es otra historia), la historia tenía su interés, y entretenía e inquietaba con esa mezcla de ciencia ficción, denuncia social, morbo, terror psicológico, y los vaciles habituales de Eloy de la Iglesia (los homoeroticos no pueden faltar), con un futuro de estética setentera, y hasta su poquito del hijo de Robert Mitchum pintándola con una preciosa Bultaco (de obligada visión las escenas de persecución coche/moto por las obras de la futura M30 madrileña en "Un verano para matar 1972" de Antonio Isasi-Isasmendi, también con Mitchum al manillar).
me encanta este detalle de la peli, sue lion leyendo a nabokov.

 Si con Red Hill dije que comenzaba fuerte el 2011, Una gota de sangre... impulsa el año cinematográfico a cotas más altas. Es muy pronto para hablar pero creo que este film va directo para el Top 5 Cine Clásico. Ya veréis, ya...



¿España?, un futuro no muy lejano. Noche tras noche un misterioso asesino ejecuta  hombres jóvenes, mientras David (Chris Mitchum) y su banda se dedican a llevar el caos y la violencia allí por donde van.
Ajena a todo esto, Ana (Sue Lyon) sigue dedicándose a los enfermos en su puesto de enfermera en un hospital donde experimentan con la modificación del comportamiento humano. Pronto las tres historias serán una.


Una gota de sangre para morir amando también conocida como Murder in a Blue World, Clockwork Terror o jocosamente como la Mandarina Mecánica, es un trabajo fruto de la labor de 3 gigantes del cine made  in Spain.
Corría el año 1971 cuando Stanley Kubrick estrenó su polémica obra maestra La Naranja Mecánica, en España fue censurada por su contenido violento pero Eloy de la Iglesia (El Pico, La estanquera de Vallecas) decidió que los españoles no se quedarían sin ver una fábula sobre la violencia y la serviría bien masticada para una fácil digestión. Con un guión en el que colabora José Luis Garci (que antes de dirigir se dedicó a publicar relatos de ciencia ficción) de la Iglesia llevo a la pantalla esta peculiar historia mezcla de ciencia ficción, giallo y elementos claramente sacados de la obra Kubrickiana.
Dirigida de una manera muy eficaz y echando mano de recursos visuales muy utilizados en el giallo como encuadres atrevidos o mucha cámara en mano y subjetiva.


Para poder realizar la película se necesitaba pasta (y un par de cojones bien grandes) y de eso se encargó: José Frade!!!. Además se contó con el trabajo de Sue Lyon, conocida por su papel de Lolita en la adaptación del omnipresente Kubrick, y de Chris Mitchum, hijo del mítico Robert Mitchum.
Contiene escenas "inspiradas" en La Naranja Mecánica y una moraleja calcada (más cañera y evidente) pero regado con una buena dosis de giallo que convierten este film en algo más que una exploitation psicotrónica.
Según parece Garci es el responsable de los guiños a la obra de Kubrick como el hecho de que la familia asaltada por la banda de David se dispone a ver en la TV A Clockwork Orange, o Sue Lyon leyendo Lolita.


En cuanto a producción la peli no esta mal, con elemento si bien no muy originales pero que dan el pego (los monos de cuero de la banda) y es un ejemplo más de ese retro-futuro setentero que hemos visto en cantidad de ocasiones pero con aportaciones patrias como los anuncios de slips (escena 100% Ken Russell) o los mensajes del gobierno, que por desgracia no eran ficción sino la pura realidad de la España del 73.
También merece la pena mencionar esos apuntes de como seria el "Regimen" en el futuro y como muestra ahí tenemos esa imagen con la versión futurista del siniestro aguilucho.
En fín, Una gota de sangre para morir amando (vaya titulito) es una película que no es genial pero merece mucho la pena ver y nos demuestra que hubo una época en la que la gente del cine español le echaba huevos al tema.
video
Son fanático del buen eloy de la iglesia... y digo del bueno, porque en su filmografía hay mucha mediocridad, pero aquí estaba en sus mejores años. La película es un calco de la naranja mecánica, y mezcla la historia de la enfermera para hacerlo diferente. El caso es que tiene la película muchos detalles interesantes, ¿ quién no se dejaría engañar por un ángel? me gusta mucho este film, para mí gusto, el mejor en la filmografía de eloy de la iglesia, un hombre que cómo jess franco, nadaba contra corriente.

miércoles, 27 de junio de 2012

cómo un guante de seda forjado en hierro daniel clowes

clowes1.jpg
Proseguimos nuestro repaso a diversos autores destacados del panorama internacional con Daniel Clowes (Chicago, 1961), que desde finales de los 80 comenzó a perfilarse como uno de los grandes referentes del cómic underground norteamericano. Pocos autores han conseguido crear un universo tan personal como el que se ha formado Clowes a través de obras como ‘Ghost World’ y ‘Como un guante de seda forjado en hierro’.
Hace ya tiempo que no veo aparecer nada nuevo que lleve su firma (a excepción de las incansables reediciones del material incluido en su revista ‘Eightball’), pero siempre es un buen momento para repasar las obras que nos ha ido dejando con los años. Si aún no lo conocéis y flipáis con las pelis de David Lynch o los libros de Franz Kafka y Boris Vian, creo que este autor será una estupenda opción en vuestra próxima visita a vuestra librería habitual.

Su carrera

clowes4.jpg
Tras estudiar Arte en el Instituto Pratt de Brooklyn, Clowes empezó a buscarse la vida como ilustrador, desgraciadamente con poca fortuna. Así que decidió probar suerte en el mundo del cómic, un género al que se había aficionado de pequeño gracias a la extensa colección de tebeos y revistas de su hermano mayor. Y mira por dónde, en este campo sí que encontró su sitio. Comenzó publicando historias cortas en la revista ‘Cracked’ (similar a la famosísima ‘MAD’) y una serie de ocho comic-books protagonizados por el personaje Lloyd Llewellyn.
Al igual que otros grandes autores de la corriente underground, sus primeros éxitos dentro del mundillo llegaron en forma de revista autoeditada. En el caso de Clowes, esta publicación se llamaba ‘Eightball’, cuyo primer número apareció en 1989. En ella comenzó a desarrollar su peculiarísimo sentido del humor y sus dotes para el surrealismo a través de diversas historias cortas protagonizadas por toda clase de personajes. También aparecieron serializadas en esta revista las novelas gráficas que posteriormente han supuesto lo mejor de su bibliografía: ‘Como un guante de seda forjado en hierro’ (números 1 al 10), ‘Ghost World’ (números 11 al 18) y ‘David Boring’ (números 19 al 21).
A partir de aquí su fama ha ido creciendo notablemente entre los aficionados al cómic, siempre, eso sí, algunos pasos por detrás del mainstream superheroico que copa las estanterías yanquis. Sin embargo, hoy en día sus pasos lo están llevando más por otros derroteros, como por ejemplo el cine, en donde ha trabajado en la adaptación de dos de sus obras (‘Ghost World’ y ‘Art School Confidential’), así como en las de otros autores como la novela ‘Master of Space and Time’. También ha ilustrado varias portadas de la selecta revista ‘The New Yorker’, se encargó del diseño artístico del videoclip del ‘I don’t wanna grow up’ de los Ramones, e incluso ha realizado diseños para una marca de monopatines.
En cierto modo, parece que ya ha dado lo mejor de sí en el mundo del cómic, aunque espero que en el futuro vuelva a sorprendernos como ha hecho durante todos estos años.

Su estilo

clowes3.jpg
Clowes es un autor de gran talento y originalidad al que le podemos encontrar muchos símiles, pero tiene tantas facetas que resulta difícil encasillarlo. Para empezar, hay que remitirse a los primeros grandes autores del cómic underground, con Robert Crumb y Gilbert Shelton a la cabeza. Su forma de abordar la realidad social de su tiempo desde una óptica mordaz, crítica y lisérgica ha inspirado a multitud de artistas, entre los que se incluye Clowes.
El marco social que a él le tocó vivir, especialmente cuando empezó a publicar, fue el de la conocida como Generación X, formada por los jóvenes nacidos durante los 70 y primeros 80. Mientras escritores como Bret Easton Ellis daban cuenta del way of life de esta nueva generación (en su caso con ‘Menos que cero’), los autores de cómic afilaron su ingenio y muchas veces su cinismo para retratar qué significaba ser joven en la última década del siglo XX. Y si Peter Bagge lo hacía con su estupenda ‘Odio’, Daniel Clowes no se quedó atrás con las complejas muchachas que protagonizan ‘Ghost World’.
En ese sentido, Clowes siempre acude a la realidad cotidiana para retratarla a su manera, meter cierta crítica, y principalmente soprendernos con las personalidades de sus personajes. Sin embargo, volvemos a estar sólo ante la punta del iceberg, pues ya desde ‘Como un guante de seda forjado en hierro’ el autor demuestra que va mucho más allá de la realidad, introduciendo en la cotidianeidad de sus historias personajes y elementos oníricos que hacen de esa realidad una experiencia terriblemente inquietante. Estos van desde personajes con extrañas deformaciones a momentos en los que, como si fuésemos presa de alguna variante de la esquizofrenia, somos incapaces de discernir entre lo que es real y lo que no.
Por todo ello, muchos aficionados lo consideran como el David Lynch del cómic, una comparación que a mí me parece muy acertada; al menos en la forma, ya que después cada uno de ellos transmite sus propios mensajes al público. Dentro del panorama tebeístico, quizá el autor que más se aproxime al mundo surrealista de Clowes sea Charles Burns, con obras tan recomendables como ‘Agujero Negro’.
Como ilustrador, Clowes destaca por su manejo del blanco y negro (matizado con tonos pálidos en algunas ocasiones, como en ‘Ghost World’) con un trazo bastante limpio pero lleno de detalles. La caracterización de los personajes es otro de sus puntos fuertes, así como la ambientación de las localizaciones, que normalmente tiene un cierto toque retro que también le aproxima al genial Lynch.

Obras recomendadas

clowes2.jpg
Lo mejor para adentrarse en el mundo de Daniel Clowes es comenzar por ‘Ghost World’, la historia de dos chicas adolescentes que buscan su propia identidad al margen del modo de vida que lleva en general la gente de su edad. Además de ser un retrato inteligente y profundo de esta etapa de la vida, nos ofrece pequeños tintes surrealistas que nos ayudarán a acostumbrarnos al estilo del autor y a su sentido del humor, ácido y gélido a partes iguales. El cómic fue llevado al cine en una recomendable película protagonizada por Thora Birch y Scarlett Johansson.
A continuación, si aún no queremos meternos de lleno en el universo onírico de Clowes, podemos hacer una parada en ‘Pussey!’, una parodia de la industria del cómic en la que se repasa la figura de editores, autores, aficionados… Un cómic punzante que tampoco llega a ser hiriente en el que Clowes descarga su mala leche con un elenco de personajes a cual más desquiciado.
Y ahora sí, llega el momento de adentrarse en ‘Como un guante de seda forjado en hierro’, para mí su mejor obra, cuyo título hace referencia a una película del vicioso de la silicona Russ Meyer. La historia nos cuenta la búsqueda de Clay Loudermilk, que trata de localizar a su mujer después de haberla visto protagonizar una película de bondage en un recóndito cine X. Durante esa búsqueda, se va topando con personajes a cual más surrealista y psicotrópico que lo irán metiendo en situaciones de lo más peliagudas.
Cualquiera de estas obras podría dar pie a un post bastante largo, pero lo mejor es descubrirlas por uno mismo y que cada cual les saque sus propias conclusiones. Todas ellas han sido publicadas en nuestro país por La Cúpula, así que no deberíais tener ningún problema para encontrarlas.
 abiendo leído ya la historia de Ghost World y habiéndome gustado bastante, me esperaba un cómic en línea con el anterior, pues no había leido ninguna reseña acerca de éste (y he de confesar que ni siquiera del propio Clowes). Así que cuando iba por la página 5 me di cuenta de que no sería así. Esto es un cómic acojonante. Y lo digo en sentido literal. Es un Kafka mezclado con H.P. Lovecraft. Un delirio constante de personajes disparatados y hechos surrealistas. Y una ambientación fenómena… Todo comienza con nuestro querido protagonista, Clay, viendo una película bastante extraña, casi yo diría que una snuff movie, en la que cree reconocer a la protagonista, una mujer madura de pelo oscuro. Cuando acaba la película, Clay decide averiguar más sobre ella y para ello se dirige al gurú del wáter, que le da una ligera pista sobre donde debe ir a por la siguiente…
A partir de ahi, el surrealismo al que te ves sometido leyendo el cómic te hace pensar que todo es una broma y que Daniel Clowes es un hijo de puta que se está riendo de ti. Pero no.
 

Como un GUANTE de SEDA forjado en HIERRO

August 9th, 2008 § 0 comments
Como un Guante de Seda forjado en Hierro
No es nada recomendable decidir terminar una obra así a las 4 am. Les aseguro que luego cuesta dormir. Si la obra es ya surrealista, el sueño y el calor de madrugada terminan potenciando lo que el autor busca. Que no es un sentido ni mucho menos una moraleja, sino perturbar, coger los símbolos y significados que normalmente el lector maneja y reforzar su lado más siniestro. Pero no es eso del mal por el mal, sangre y violencia -eso no perturba, como mucho asquea o hace las delicias del que tiene el cableado cerebral mal conectado- Es lo cotidiano de la cultura, del material que podría hacer cualquier historia, más o menos real, más o menos fantástico, llevándolo a un punto donde ese significado daña. Donde los personajes nos intrigan y nos asquean al mismo tiempo. Donde nos cuesta situarnos como lector que espera algo. ¿Qué podemos esperar que suceda cuando no sabemos aprehender la obra? ¿Cuándo parece que va a tener sentido porque se parece en algún momento a cosas reales pero que somos incapaces de averiguarlo?
Esto es más natural de lo que pueda parecer. Tenemos una naturaleza que no nos gusta mirar y con razón. Y cuando lo hacemos en el arte es como cuando nos dirige la mirada ahí nuestra biología. Si seguimos cierta definición aristotélica del arte, este es una combinación de elementos culturales buscando nuevos significados, y si seguimos una evolucionista, el arte es una combinación de significados en la búsqueda de hacerlos más explícitos en problemas importantes para nuestra supervivencia: como normas morales o políticas -por eso las historias parecen tener moraleja de forma natural- Los sueños parece que tienen el mismo propósito, incluso similar funcionalidad: recombinar significados captados durante el día, buscando nuevos significados posibles -de ahí, lo de consultar con la almohada- Pues igual que al sueño hay pesadillas, al arte con moraleja le sigue el que la destruye y nos deja a nosotros con las ganas. Y si el sueño nos enseña significados por donde tirar en la vida normal, las pesadillas nos enseñan el borde del abismo donde podemos caer desde lo cotidiano.
Como un Guante de Seda forjado en Hierro
Ese es el mundo que nos recombina Daniel Clowes. Y que provoca cosas como las que les he contado. Unos personajes donde algunos están dentro de una snuff movie, otros en una secta que busca una guerra civil, otros reconstruyendo la red de personas que ¿dominan? el mundo a través de un monigote de la suerte, un sexo sin nada de sano ni alegre, y una búsqueda del sentido a través de la búsqueda de quien otra vez se amo y ahora está en el abismo.
 Un comic muy profundo, muy rancio, que indaga en la peor condición del ser humano, muy recomendable.

cordero morisco

A pesar de que mucha gente crea que en nuestra Comunidad no hay mucha tradición de carnes, ésto no es cierto. En la cocina autóctona de València si que las hay y muy buenas, y si pensamos en los siglos de civilización árabe, seguidos de la incorporación de población proveniente de otras tierras del reino de Aragón, es comprensible que si que las haya y desde muy antiguo como ésta que os presentamos.

La carne mas apreciada por los moriscos, como por todos los árabes, es el cordero, y desde la época medieval nos llega la receta. Por los gustos de la edad media (Y la necesidad a veces de disimular su deficiente conservación), originalmente llevaba muchas mas especias que en la actualidad, alcaravéa, cilanto, comino, etc.
 
Ingredientes para 4 personas:
- Una pierna de cordero de 2 kilos
- Unos huesos de cordero machacados
- Una cebolla grande y una zanahoria, un par de dientes de ajo
- Un vaso de vino blanco seco
- 1 decilitro de aceite de oliva
- Tomillo
- Laurel
- Hierbabuena
- Perejil
- Sal
- Pimienta
Preparación:

Salpimentar la pierna de cordero y dejar reposar una hora.

En una llanda (bandeja de horno) de asar se colocan los huesos machacados, la cebolla y la zanahoria cortadas a pedazos, y sobre todo ello la pierna regada con aceite de oliva y espolvoreada con hierbabuena picada.

Se mete al horno precalentado a temperatura media y cuando comience a tomar color se le añade el vino, el tomillo y el laurel, sin perderlo de vista y mojando con su propio jugo de vez en cuando.

Se escalda un poco de hierbabuena en un poco de agua hirviendo, se escurre y se refresca con agua fría, se pica con algo de perejil y los dientes de ajo hasta conseguir una pasta homogénea.
Cuando el asado esté en su punto, se coloca en una fuente para servir.

El caldo de la cocción se desengrasa y se quitan los huesos, y se reduce un poco con una sarten a fuego lento, dehaciendo al mismo tiempo las verdurad hasta hacer una salsa homogénea, se le añade el picadillo y se rocía con él la pierna, dejando parte de la salsa para sacar a la mesa por separado en una salsera.

martes, 26 de junio de 2012

el draft

  El  jueves será el draft, y por fin se despejarán todas dudas acerca de las direcciones que quieren tomar las franquicias NBA, porque aunque cabría pensar que cuanto más cerca se estuviese del día D, menos serían las dudas, pero ocurre todo lo contrario. Y eso es así porque así lo quieren los dirigentes de todas las franquicias.

Imperan el secretismo, las cortinas de humo y el intentar despistar al contrario, pero pese a todo, desde UltimateNBA intentamos hacer la mejor composición de lugar posible. No obstante, cualquier parecido de lo que sigue con la realidad será pura casualidad:


1. New Orleans Hornets: Anthony Davis – PF, Kentucky (freshman)
Pese a todo el secretismo instalado en la atmósfera NBA, lo único claro del próximo 28 de Junio es que Anthony Davis será elegido como #1. Para ello los Hornets han rechazado suculentas ofertas y convertirán al flamante campeón de la NCAA en su jugador insignia, y desde luego que talento tiene para levantar la franquicia de Tom Benson quién por fin es propietario de pleno derecho.

2. Charlotte Bobcats: Thomas Robinson – PF, Kansas (junior)
Aquí será donde verdaderamente comience el draft, y aunque las páginas especializadas apuntan hacia la figura de Thomas Robinson, a renglón seguido se habla de que los Bobcats podrían traspasar esta selección al no haberse quedados prendados con ningún jugador en los entrenos privados que han organizado. Soñaban con Anthony Davis, pero se quedó en eso, un sueño.

En caso de mantener el pick, Thomas Robinson parece el principal candidato a ser seleccionado, formando un juego interior junto a Bismack Biyombo que en el medio plazo podría dar varias alegrías a los aficionados de los Bobcats. Se complementan a la perfección, formando una buena base sobre la que levantar la franquicia.

3. Washington Wizards: Bradley Beal – SG, Florida (freshman)
El caché del producto de Florida se ha disparado, y aunque no hace mucho podría haber resultado increíble, es el principal motivo por el que varias franquicias quieran escalar en la lotería, y por quien el pick#2 de los Bobcats se ha revalorizado.

Después del traspaso que protagonizaron la semana pasada los Wizards, cubrieron de un plumazo la posición de alero a la vez que consiguieron veteranos que pueden marcar el camino del trabajo y el esfuerzo como filosofía de trabajo. Por tanto, el gran agujero se encuentra en la posición de escolta, y ahí aparece un Beal que entre otras muchas cosas podría tapar la gran carencia de John Wall, el tiro desde la distancia.

4. Cleveland Cavaliers: Harrison Barnes –SF, North Carolina (sophomore)
Desde las primeras etapas del proceso se ha apuntado a Harrison Barnes como objetivo de los Cavaliers, pero a pesar de ello, las informaciones que se filtran desde la organización apuntan a que el favorito de la directiva es Bradley Beal, por lo que se presupone a los Cavs como uno de los equipos que están cortejando a los Bobcats para intercambiar los picks.

No obstante, dejando a un lado las especulaciones, y teniendo en cuenta el escenario actual, todo indica a que la selección final estará entre el propio Barnes y Michael Kidd-Gilchrist estando muy justa la decisión. Tan justa está, que ni las páginas especializadas se ponen de acuerdo, aunque puestos a entrar en comparaciones directas, el Tar Heel podría encajar mejor en la plantilla Cav.

5. Sacramento Kings: Michael Kidd-Gilchrist –SF, Kentucky (freshman)
Y si hasta aquí el draft estaba atado a diferentes factores en base a posibles traspasos, pero la “bomba” saltaba durante el día de ayer, ESPN hacía público el interés de los Houston Rockets por adquirir un pick a estas alturas—hablando la información de Sacramento o Toronto—,para formar un paquete atractivo para los Magic y buscar hacerse con los servicios de Dwight Howard.

Sin embargo, incluso dando por bueno el rumor, parece difícil ver caer a MKG más abajo de esta selección, máxime cuando una de las posiciones más débiles de los Kings (o incluso Magic) es la posición de alero. De permanecer así las cosas, habría que ver cómo encaja MKG en un vestuario que parece más bien un polvorín, aunque precisamente sus sacrificios en pos de la victoria hacen de él una seña de identidad, y si de esta forma atrae a las díscolas estrellas de los Kings a su lado podría hacer mucho bien al equipo.

Como nota adicional, ninguno de los jugadores mencionados hasta ahora han aceptado realizar entrenos privados con los Kings, por lo que sea quién sea el elegido, no vería con buenos ojos la selección.

6. Portland Trail Blazers: Damian Lillard –PG, Weber St. (senior)
Hasta hace un par de semanas, si se dividía a los jugadores según niveles (tiers en inglés) se tenía que en primer lugar estaba solo en lo más alto Anthony Davis, y a continuación, en un segundo nivel hasta cinco jugadores: Robinson, Beal, Barnes, MKG y Drummond. Sin embargo, en los últimos días Lillard ha escalado hasta este nivel, y las dudas existentes sobre la figura de Drummond le desplazan ¿momentáneamente?, estando proyectado entonces Lillard como el jugador por el que se inclinarían los Blazers en busca de solventar sus problemas en el backcourt tras que el experimento Felton&Crawford fuese fallido, y ambos jugadores entren en el mercado libre.

Lillard ha llegado hasta aquí en base a entrenos muy sólidos, y pruebas de carácter competitivo como la demostrada al optar por participar en las prácticas del campus pre-draft de Chicago. Cabe destacar también que jugó en la NCAA en una división muy floja, pero que casos como el de Kenneth Faried o Paul George han ayudado a su causa.

7. Golden State Warriors: Andre Drummond –C, Connecticut (freshman)
Si Drummond cae hasta aquí será porque existe un riesgo bastante elevado de que finalmente su carrera sea un fiasco, pero tarde o temprano alguien se tendrá que arriesgar, y a más abajo, menor será el riesgo y mayor la posible recompensa.

Vendría a completar la rotación interior de los Warriors creciendo a la sombra de Bogut, pero está claro que el jugador no va a aportar desde el principio, por lo que quizás los nuevos propietarios tengan una idea bien diferente y busquen un jugador más preparado, y entonces ese sería el momento de Dion Waiters.

8. Toronto Raptors: Jeremy Lamb – SG, Connecticut (sophomore)
Está meridianamente claro que los Raptors van a buscar un ‘dos’, y si es posible que sea capaz de compensar la carencia en el tiro de Dermar DeRozan aún mejor, aunque no sería justo dejar de señalar la mejora de éste en esa parcela del juego esta pasada temporada.

Además del juego que pueda dar Lamb en la ofensiva, el jugador obtiene aún más valor por su potencial defensivo. No obstante, como comentábamos con anterioridad, el pick puede ser traspasado a los Magic vía Rockets, o incluso ha sonado un intercambio con los Bulls a cambio de Luol Deng.

9. Detroit Pistons: John Henson –PF, North Carolina (junior)
Todo indica que los Pistons se van a decantar por complementar la figura de Greg Monroe en el interior, y dentro de ese perfil, el jugador que mejor encaja es John Henson. Principalmente pondría en la cancha un potencial defensivo que siempre ha sido seña de identidad de los Pistons, pudiendo defender múltiples posiciones a poco peso que gane, y sobre todo, siendo muy bueno en la defensa del pick&roll. Además de que pese a un desarrollo tardío, el juego ofensivo del Tar Heel cada vez es más avanzado y no está fuera de lugar considerarlo como una amenaza más.

10. New Orleans Hornets: Austin Rivers –SG, Duke (freshman)
No doy mucho crédito al problema indicado por los médicos acerca de la espalda de Sullinger, porque es algo que ya se ha vivido y no siempre ha sido cierto, pero en cierto modo ha llegado a condicionar este mock. En circunstancias normales Sully ocuparía este lugar, pero una vez “descartado” los Hornets podrían buscar un jugador de perímetro, y dada la relación existente entre Rivers y Monty Williams, podrían decantarse por el hijo de Doc Rivers.

11. Portland Trail Blazers: Tyler Zeller –C, North Carolina (senior)
Habiendo seleccionado un jugador de perímetro en su primera selección de lotería, lo más sensato podría ser buscar apuntalar el juego interior. Y ya que hablamos de sensatez, Tyler Zeller representa a la perfección el significado de esa palabra. Se sabe el tipo de jugador que es, lo que puede aportar desde el día uno y que aunque posiblemente nunca llegue a ser All Star no lleva consigo ningún tipo de riesgo. Es un valor seguro, y posiblemente los Blazers busquen precisamente eso, resultados y seguridad.

12. Milwaukee Bucks: Meyers Leonard –C, Illinois (sophomore)
Los Bucks dieron un cambio de dirección con el traspaso de Andrew Bogut, y con esta selección podrían cubrir el agujero dejado por el australiano. Aunque Leonard se trate de un jugador aún por desarrollar en el apartado ofensivo, conformando Ellis&Jennings la pareja de backcourt tampoco parece que le vayan a quedar muchos tiros por realizar, por lo que podría ir creciendo poco a poco hasta alcanzar ese inmenso potencial que atesora gracias a sus atributos físicos.

13. Phoenix Suns: Dion Waiters –SG, Syracuse (sophomore)
La ventana para Waiters se abre en el pick#6, y de hecho es aquí precisamente donde se cierra. Durante el campus pre-draft de Chicago, Waiters anuló todos sus compromisos adquiridos por el hecho de que había recibido una promesa de un equipo de lotería, y todos los informes apuntaban a que la promesa provenía precisamente de los Suns. Durante mucho tiempo parecía imposible que fuese a caer hasta aquí, pero en las últimas fechas su caché se ha enfriado, quizás por el hecho de no estar en el candelero de la rumorología.

Los Suns por su parte encontrarían lo que buscan, capacidad atlética que permite al jugador llegar hasta debajo de canasta y múltiples formas de anotación.

14. Houston Rockets: Jared Sullinger –PF, Ohio State (sophomore)
Los picks de los Rockets están en juego en busca del objetivo mayor, pero sin la confirmación de ningún traspaso, y ciñéndose al escenario actual, los Rockets podrían decantarse por Jared Sullinger. En primer lugar porque es un gran talento, que a pesar de que su juego no se desarrolle por encima del aro, siempre encuentra el modo de anotar, asegurar el rebote, buscar el pase adecuado…en fin, de jugar al baloncesto.

Además, tendría el valor añadido de que con su adición mantener a Luis Scola podría ser menos necesario, por lo que podría salir vía traspaso sin que la posición se viese por ello dejado única y exclusivamente en Patrick Patterson con las garantías que ello ofrece.

15. Philadelphia 76ers: Perry Jones III –PF, Baylor (sophomore)
Recientemente Rod Thorn declaraba que los Sixers se decantarían por el mejor jugador disponible, y quizás Perry Jones no sea el mejor, pero desde luego que sí es el que mayor potencial atesora. Su gran problema puede ser que no se sabe muy bien la posición que ocupará en profesionales (los analistas opinan que PF, él que SF), pero podría ser una ventaja en el tándem que formaría con Thaddeus Young. Además, en las últimas semanas se ha especulado con que Elton Brand fuese amnistiado este verano, por lo que abriría los minutos para un ‘cuatro’.

16. Houston Rockets: Kendal Marshall –PG, North Carolina (junior)
Nueva selección pensando en posibles cambios, y es que desde que Kyle Lowry manifestase su descontento con Kevin McHale y sea el mejor activo de traspaso (es a él a quien se menta como moneda de cambio por entrar en el top8), y los Suns fijasen su objetivo en Goran Dragic en caso de que Steve Nash se marchase de Arizona, los Rockets van a necesitar un base, y desde luego, Marshall es el mejor de toda la promoción. No anotará en gran cantidad y su físico será limitado, pero a la hora de ser un verdadero comandante en pista, no hay otro como él.

17. Dallas Mavericks: Terrence Jones—PF, Kentucky (sophomore)
Las mayores dudas con Terrence Jones las encontramos en su carácter y enfoque, pero si llega a un equipo como los Mavericks, estas algunas podrían quedar en el olvido y destapar el verdadero jugador que lleva dentro, y éste es un gran jugador. Cae hasta aquí pagando la cantidad de PF de esta promoción, así como la profundidad del draft, pero lo cierto es que su ventana se abre en el pick#7 de los Warriors.

18. Minnesota Timberwolves: Terrence Ross –SG/SF, Washington (sophomore)
Dudo mucho que si Ross está disponible los Wolves se lo tengan que pensar mucho, porque es precisamente el perfil ideal para ellos. Muy sólido en el lanzamiento exterior, y un físico espectacular que le permitirá complementarse con Ricky Rubio en defensa, así como protagonizar entre ambos varios de los highlights de la semana tras monstruosos alley-oops.

19. Orlando Magic: Arnett Moultrie—PF, Mississippi State (junior)
Nueva decisión condicionada por Dwights Howard, y van… ¿Buscan un alero que es la principal carencia del equipo, o un jugador interior para cuando Howard finalmente no esté? Recientemente han nombrado a Rob Hennigan, y éste debe hacerse rápido una composición de lugar y trazar el camino a seguir, pero la política para este draft debiera ser hacerse con el mejor jugador disponible, y en este caso, ese jugador es Arnett.

20. Denver Nuggets: Royce White –PF, Iowa State (sophomore)
Siempre se habla de que White por talento puro es un top10 del draft de este año, pero a renglón seguido se añade que sufre un desorden de ansiedad y se ejemplifica con su miedo a volar. Pero los Nuggets son un equipo profundo, y pueden permitirse este riesgo, que en caso de salir bien les pagaría grandes dividendos, precisamente en la posición que probablemente sea la más floja para ellos.

21. Boston Celtics: Moe Harkless –SF, St. Johns (freshman)
Piernas frescas para unos Celtics que dejan atrás una gloriosa etapa. Capacidad atlética, gran físico, defensa, versatilidad…Salvo por la defensa, lo demás han sido factores de los que han adolecido los Celtics en los últimos tiempos, y aunque para llegar a producir en términos regulares falte aún tiempo, los Celtics pueden permitirse que aprenda a la sombra de Paul Pierce.

22. Boston Celtics: Fab Melo –C, Syracuse (sophomore)
El frontcourt de los Celtics es toda una incógnita de cara a la temporada que viene, por lo que empezar a apuntalarlo desde el draft no es una mala idea, y mucho menos cuando Fab Melo pueda estar disponible. Ofensivamente no se espera que vaya a marcar diferencias, pero defensivamente si puede tener su impacto gracias a su físico. Además, entrar en la familia Celtic puede sacar lo mejor de él.

23. Atlanta Hawks: Quincy Miller –SF, Baylor (freshman)
Quién sabe si después de seleccionar a Marvin Williams con el #2 del draft, sea precisamente Miller el jugador que aporte lo que buscaban en aquel entonces, y por el contrario, al propio Marvin se le aplique la clausula de amnistía.

Si Quincy se hubiese quedado un año más en Baylor, y hubiese despejado todas las dudas acerca de su rodilla, habría podido ser un top10 en el draft del próximo año. Pero decidió permanecer en el draft, y pese a todo, su talento sigue estando ahí y los Hawks podrían aprovecharlo.

24. Cleveland Cavaliers: Andrew Nicholson –PF, St. Bonaventure (senior)
Los Cavs tienen la posición de base resuelta, el alero lo podrían haber resuelto ya con su pick #4, por lo que la lógica dicta que busquen un interior que se complemente bien con Tristan Thompson, y a ese perfil responde Nicholson. Capaz de espaciar el campo desde la distancia y jugar de espaldas a la canasta. Pero la trampa viene en el apartado defensivo, donde por lo visto en NCAA podría sufrir, aunque no menos cierto es que era la principal referencia ofensiva para los Bonnies, y por tanto no se aplicaba tanto como podrá hacer a partir de ahora.

25. Memphis Grizzlies: Evan Fournier –SG/SF, Poitiers (internacional)
Los Grizzlies deberán afrontar una posible salida de OJ Mayo, por lo que necesitarán un jugador que ocupe su posición y además sea capaz de tener el balón en sus manos. Fournier es ese tipo de jugador, aunque se apunta que podría quedarse un año más en Europa, algo que lejos de ser un inconveniente, flexibilizaría los problemas salariales de los Grizzlies.

26. Indiana Pacers: Tyshawn Taylor –PG, Kansas (senior)
Cuando llegó Darren Collison, parecía que los problemas en la posición de base iban a desaparecer para los Pacers, pero la realidad fue que éstos persistieron, y de hecho, fue George Hill quien asumió el papel de base titular al final de la pasada campaña. Por ello, los Pacers podrían buscar soluciones –no definitivas a estas alturas—, y Taylor podría aportar desde el principio, además de dar un plus en el nivel defensivo.

27. Miami Heat: Fetsus Ezeli –C, Vanderbilt (senior)
Los vigentes campeones han visto como su corto juego interior ha llegado a ser un problema, y es por ello que se dice que Pat Riley ha estado revisando exhaustivamente a todos los hombres grandes del draft en busca de una pieza más para el equipo, y en esa dirección, Ezeli podría ser el mejor pívot disponible.

28. Oklahoma City Thunder: Draymond Green –PF, Michigan State (senior)
Jugador curtido en mil batallas que podría aportar a los Thunder desde el minuto uno, además de que permitiría a los Campeones del Oeste subir muchos enteros en su circulación de balón a la vez que crear desbarajustes entre la posición de ‘tres’ y ‘cuatro’. Es consciente de sus limitaciones, y por carácter, encajaría a la perfección en el vestuario Thunder.

29. Chicago Bulls: Jeff Taylor –SF, Vanderbilt (senior)
Los Bulls llevan mucho tiempo buscando una solución sólida para poder espaciar el campo y abrir caminos para Derrick Rose. Esta temporada es muy posible que no esté Rose, pero no por ello van a dejar de añadir a este jugador que ha tenido una evolución tremenda en el tiro, alcanzando el 43% esta pasada campaña, además de que físicamente tiene las herramientas para ser un defensor de múltiples posiciones, algo ideal para Thibs.

30. Golden State Warriors: Tony Wroten –PG, Washington (freshman)
Tiene un talento inmenso, pero su gran problema es que su tiro es calamitoso, una lacra que podría llegar a paliarse en un equipo con tan grandes tiradores como el de los Warriors. Encajaría muy bien con Curry&Thompson, además de que su capacidad defensiva podría descargar de estas labores a Steph.

Otra opción a considerar sería Marquis Teague, que es un perfil totalmente diferente de jugador, y que en todo caso, a estas alturas, también sería todo un robo.
 los hornets sueñan con una construcción a través de este tio... para ello echarán para dejarle espacio a Kaman, el cual es muy buen pivot, aunque tuvo una mala temporada, ayón tampoco cuenta para mucho en los hornets.... para mí la nba no es lo que era, y lo demuestra este draft, bastante bajo de calidad.
y cómo no, cabezas y franch prueban fortuna por si les coje algúna franquicia... si Montero se presentó al draft, porque cabezas no?